PROPOSICION II.
De la Revelacion Immediata.

Como Ninguno conoce el Padre sino el Hijo, y aquel à quien el Hijo lo revela; y como la Revelacion del Hijo sea en y por el Espiritu; por tanto el Testimonio del Espiritu es aquel solo, por quien el verdadero Conocimiento de Dios ha sido, es, y puede ser solo revelado; que, como por el Movimiento de su propio Espiritu convirtio el Chaos deste Mundo en aquel preclaro y maravilloso Orden, en que el al principio fue, y Criò el Hombre en Anima Biviente, para regille y governalle; assi por la Revelacion del mesmo Espiritu, el ha manifestadose à si mesmo siempre à los Hijos de los Hombres, tanto Patriarchas, quanto Prophetas y Apostoles; las quales Revelaciones por el Espiritu, ô por externas Voces y Appariciones, Sueños, ô internas objectivas Manifestaciones en el Coraçon, eran antiguamente el Objeto formal de su Fe, y toda via lo son; como el Objecto de la Fe de los Santos sea el mesmo en todas Edades, aunque exhibido debaxo de diversas Administraciones.  Demas desto, estas Revelaciones Divinas Interiores, que hazemos nosotros, absolutamente necessarias à Fundar Verdadera Fe, ni contradicen ni pueden contradecir al Exterior Testimonio de las Santas Escrituras, ò à la recta y sana Razon.  No obstante de aquì no se seguirà, que estas Divinas Revelaciones deban ser sujetadas al Examen, ò del externo Testimonio de las Escripturas, ò de la Razon Natural del Hombre, como à mas noble ò cierta Regla ò Piedra Toque:  Porque esta Revelacion Divina, è Illuminacion Interna, es lo que es de si mismo evidente y claro, que fuerça por su propia claridad y Evidencia el Entendimiento Bien dispuesto à assentir, moviendole irresistiblemente à ello, assi como los comunes Principios de Verdades Naturales mueven è inclinan la Mente à natural assenso:  (Tales como estos, Que el todo es Mayor que la parte; que dos Proposiciones Contradictorias no pueden ser, ò verdaderas ò falsas todo Junto) lo qual es assimesmo evidente segun Principio de nuestros Adversarios, que (Supponiendo la Possibilidad de Revelaciones Internas) no obstante confessaràn con nosotros, que à ellas no contradeciràn ni la Santa Escritura, ni la sana Razon:  Y con todo esso no se seguirà, segun ellos, que la Escritura Santa, ò sana Razon fuessen sujetadas al Examen de las Revelaciones Divinas en el Coraçon.

§. I. Ello es muy probable, que muchos Christianos carnales y naturales contradeciràn esta Proposicion; que, siendo enteramente ignorantes de los Movimientos y Actuamientos del Espiritu Divino sobre sus Coraçones, no los Juzgan necessarios; y algunos se burlan dellos como ridiculos:  Cierto, à aquella altura es la generalidad de Christianos apostatizada y degenerada que aunque no ay alguna cosa mas plenamente Affirmada, mas seriamente Recomendada, ò mas ciertamente Testificada, en todos los Escriptos de las Escripturas Santas; no obstante, nada es menos observado, y mas desechado, por algunas suertes de Christianos, que Revelacion Immediata y Divina; en tan gran manera, que una vez pretenderla, es materia de Afrenta.  En lugar de que antiguamente, ningunos fueron nunca Juzgados Christianos, sino solos aquellos que tenian el Espiritu de Christo, Rom. 8. 9.  Mas aora muchos osadamente se llamam à si mismos Christianos, que no dudan confessar ellos son sin el, y burlan los que dizen ellos lo tienen.  Antiguamente ellos eran reputados los Hijos de Dios, que eran guiados por el Espiritu de Dios, ibid. ver. 14.  Mas aora muchos se dizen Hijos de Dios, que nada conocen deste Guiador; y el que se affirma à si mismo guiado, es, por los pretendidos Orthodoxos deste Siglo, presentemente proclamado Herege.  La razon dello es muy clara, à saber, Porque muchos en estos dias so pretexto del Nombre de Christianos, hallan por experiencia, que no son actuados ni conducidos por Espiritu Divino; ya, muchos Doctores grandes, Theologos, Enseñadores, y Obispos de Christiandad (assi comunmente llamados) han del todo cerrado sus Orejas por no oyr, y sus Ojos por no ver èsta Guia Interior, y assi son estrangeros à ella; de donde ellos son, por su propria Experiencia, reducidos à este Estrecho, ò de confessar que ellos son toda via ignorantes de Dios, y tienen solo la sombra de Conocimiento, y no el verdadero Conocimiento del, ò que este Conocimiento es adquirido sin Revelacion Immediata.
Por la mejor inteligencia finalmente desta Proposicion, nosotros distinguimos entre el Conocimiento cierto de Dios, y el incierto; entre el Conocimiento Espiritual y Litteral; entre el Conocimiento saludable del Coraçon, y el Conocimiento vacio, y vana de la Cabeça.  El ultimo, confessamos nosotros, puede ser obtenido por medios diversos; mas el primero, no por otra camino que por la Manifestacion y Revelacion interior è immediata del Espiritu Divino, que reluze en y sobre el Coraçon, alumbrando y abriendo el Entendimiento.
§. 3.  Aviendo pues propuesto à mi mesmo, en estas Proposiciones, affirmar estas cosas que miran al Conocimiento verdadero y effectual, que consigo trae Vida Eterna; por tanto he yo affirmado, y esto verdaderamente, que èste Conocimiento no es alcançado por otros medios, y que ningunos tienen algun fundamento verdadero à creer ellos lo han obtenido, que no lo tienen por esta Revelacion del Espiritu Divino.
La certitud desta Verdad es tal, que ella ha sido confessada por algunos de los mas refinados y famosos de todas suertes de Professores de Christiandad en todas Edades; los quales siendo verdaderamente sinceros de Coraçon, y ardientes inquisitores del Señor, (aunque formados debaxo de las desaventajas y Errores epidemicos de sus diversas Sectas ô Edades) la Semilla verdadera en ellos ha sido oyda por el amor de Dios, que ha mirado lo Bueno, y ha tenido sus Escogidos entre todos, que hallando aversion y disgusto en todos otros Medios exteriores, tambien en los Principios y Preceptos que tenian mas particular respecto à sus Formas de Compañia, han concluydo, à Una Voz, Que no avia otro Conocimiento de Dios, sino aquel que es interiormente revelado por su propio Espiritu.  De que heaqui estos Testimonios siguientes de los Antiguos.
1.  Ay un Maestro Interior que Enseña, (dize Augustino) Christo es elque Enseña, Inspiracion la que Enseña:  Donde esta Inspiracion y Uncion falta, en vano es que palabras de afuera sean heridas dentro.  Y consiguientemente:  Porque el que nos criò, y redimio, y nos llamò, por fè, y habita en nosotros por el Espiritu, sino es que el os hable Interiormente, es sin utilidad gritar fuèra.
  2.  Ay una differencia (dize Clemente Alexandrino) entre lo que alguno dize de la Verdad, y lo que la misma Verdad (interpretandose) dize.  Una Conjetura de Verdad no es la Verdad misma; una Semejanza de una Cosa no es la Cosa misma; una cosa es la que se adquiere por Exercicio y Enseñanza; y una otra cosa, la que por Fè y Poder.  Enfin, el mismo Clemente dize, Verdad ni es difficil à ser arrivada, ni es impossible el apprehendella, porque ella està muy Cercana à nosotros, tambien en nuestras  Casas, como el Sapientissimo Moyses ha insinuado.
3.  Como es ello (dize Tertuliano) que desdeque el Diablo obra siempre, y excita las Mentes à Iniquidad, paraque la Obra de Dios, ô cessasse ó desistiesse de hauer?  Desdeque por este fin el Señor embiò el Comfortador, que porque Flaqueza Humana no podia de una vez llebar todas cosas, Conocimiento fuesse dirigido poco à poco, formado, y llebado à Perfeccion, por el Espiritu Santo, aquel Vicario del Señor.  Yo tengo (dize el) toda via muchas cosas à hablaros, mas vosotros no podeys aora llebarlas, mas quando aquel Espiritu de Verdad viniere, el os guiarà en toda Verdad, y os enseñarà estas cosas, que estan à  venir.  Mas desta Obra avemos hablado arriva.  Que es pues la Administracion del Confortador, sino que Disciplina sea derivada, y las Escripturas reveladas?  &c.
4.  La Ley (dize Geronimo) es Espiritual, y es necessaria una Revelacion para entenderla.  Y en su Carta 150. à Hedibia, Quest. 10. el dize, Toda la Carta à los Romanos necessita Interpretacion, siendo ella envuelta en tan grandes obscuridades; que por entendella necessitamos del ayuda del Espiritu Santo, que por el Apostol, la dictò.
5.  Nuestro Salvador (dize Athanazio) haze cada dia grandes cosas:  El lleba à Piedad, persuade à Virtud, enseña Immortalidad, excita el desseo de Cosas Celestiales, revela el Conocimiento del Padre, inspira Poder contra la Muerte, y se muestra à si mismo à cada uno.
6.  Gregorio el Grande, sobre estas palabras [el os enseñarà todas cosas] dize, Que sinque el Espiritu mesmo estè presente sobre el Coraçon del Oyente, es en vano el Discurso del Doctor;  Ningun Hombre pues attribuya al Hombre, que enseña, lo que el entiende de la Boca del que habla; porque sinque elque enseña estè dentro, la Lengua del Doctor, que està fuera, trabaja en vano.
7.  Cyrilo Alexandrino Unanimente affirma, Que los Hombres conocen es Jesus el Señor por el Espiritu Santo, no en otra manera, que los que gustan Miel, conocen que ella es dulce, à saber, por su propria qualidad.
8.  Portanto (dize Bernardo) nosotros cada dia os exortamos, Hermanos, que andeys las vias del Coraçon, y que vuestras Almas esten siempre en vuestras Manos, paraque oygays lo que el Señor dize en vosotros.  Y segunda vez, sobre estas palabras del Apostol [Elque se gloria, gloriese en el Señor] Con las quales tres suertes de Vicios (dize el) todas suertes de Hombres son mas ò menos peligrosamente inficionados, porque ellos no attienden assi diligentemente con las Orejas del Coraçon, à lo que el Espiritu de Verdad (que à nadie adula) interiormente habla.
Esto fue el Principio mesmo y Basis verdadera sobre que los Primeros Reformadores anduvieron.
Luthero, en su Libro à la Nobleza Alemana, dize, Esto es cierto, que Nadie puede à si mismo hazerse Doctor de las Escrituras Santas, sino el Espiritu Santo solo.  Y sobre la Magnificat, el dize, Nadie puede conocer à Dios, ò la Palabra de Dios, sinque el lo reciva immediatamente del Espiritu Santo; ni alguno lo puede recivir del Espiritu Santo, sinque el lo halle por Experiencia en si mismo; y en esta Experiencia el Espiritu Santo enseña, como en su propia Escuela; fuera de la qual nada es enseñado sino una mera Hablilla.
Philippo Melancthon, en sus Annotaciones sobre Juan 6.  Quien oye solo una Voz exterior y corporal, oye la Creatura; mas Dios es Espiritu, y ni es discernido, ni conocido, ni oydo, sino por el Espiritu; y portanto oyr la Voz de Dios, ver à Dios, es conocer y oyr el Espiritu.  Por el Espiritu solo Dios es conocido y percivido.
Lo qual assimismo los mas Serios hasta este dia conocen, Y assi todos los que no ne satisfazen con la superficie de Religion, ni usan della como de una Cubierta ô Arte.  Y todos los que se appliquen effectivamente à Christianismo, y no son satisfechos hasta que han hallado su Obra efficaz sobre sus Coraçones, redimiendolos del Pecado, sienten que no ay Conocimiento que effectivamente prevalezca, à la produccion desto, sino aquel que procede de la ardiente Influencia del Espiritu Divino sobre el Coraçon, y del Alumbramiento confortable de su Luz sobre su Entendimiento.  Y portanto à este proposito un Autor Moderno dize bien (à saber, el Doctor Smith de Cambrigia, en sus Discursos Selectos)  Buscar meramente nuestra Theologia en Libros y Escritos, es buscar el Biviente entre los Muertos;  nosotros mas en vano muchas veces buscamos à Dios en estas cosas, en donde su Verdad està muy muchas veces, no tanto Encerrada quanto Enterrada.  Intra te quære Deum, Busca à Dios dentro en tu propia Alma; El es mejor discernido ????????????como Plotino phrazea) por un Intelectual Tocamiento del.  Nos conviene ver con nuestros Ojos, y oyr con nuestras Orejas, y tocar con nuestras Manos la Palabra de Vida, (por expressallo en palabras de San Juan) ??????????, &c.  El Alma misma ha su sentido, assi bien como el Cuerpo.  Y portanto David, quando enseña à conocer lo que es la Divina Bondad, no nos llama por Especulacion, sino Sensasion:  Gustad y Ved quan bueno el Señor es.  Aquel Conocimiento de Dios no es el mejor, que es adquirido por el sudor y trabajo del Celebro, sino aquel que es encendido dentro de nosotros, por un celestial Calor en nuestros Coraçones.  Y segunda vez:  Ay Conocimento de la Verdad, como ella es en Jesus, como ella es en una naturaleza semejante à Christo; como ella es en aquel dulce, moderado, humilde y amante Espiritu de Jesus, que se extiende à si mesmo, como Estrella de la Mañana, sobre los Espiritus de los Hombres buenos, lleno de luz y Vida.  Poco aprovecha conocer al mismo Christo segun la Carne; mas el da su Espiritu à los Hombres buenos, paraque busquen las cosas profundas de Dios.  Y segunda vez:  No es sino vano y vacio Conocimiento, el que es adquirido por pura Especulacion, que es introducido por Sylogismos y Demostraciones; mas aquel que proviene de Bondad verdadera, es ?????????? (como Origenes habla)  El da una tal Luz Divina al Alma, que es mas clara y mas evidente, que alguna otra Demostracion.
§. III.  Que este Methodo cierto è indubitable del Conocimiento verdadero de Dios aya sido desusado, no ha sido uno de los menores Artificios del Diablo, para sujetar à su Reyno el Genero Humano.  Porque despues que la Luz y Gloria de la Religion Christiana avia prevalecido sobre una buena parte del Mundo, y desecho los espesos Nublados de la Doctrina Pagana de la Pluralidad de Dioses, el que conocio luego no avia probabilidad de engañar mas el Mundo por esta via, en tondes hinchio el Hombre de un Conocimiento falso del Dios verdadero; incitandole à buscar à Dios alrebes y persuadiendole contentarse con un tal Conocimiento, que se adquiere por el mesmo Hombre, y no por la Enseñanza de Dios.  Y este Engaño le salio mejor, porque acomodado al natural y corrupto Espiritu y temple del Hombre, que sobre todas cosas affecta exaltarse à si mismo; en la qual Exaltacion, como Dios es grandemente deshonrrado, assi en ello el Diablo ha su Fin; que no es anxio quanto Dios es conocido en palabras, proveydo que el mismo sea siempre servido; el cuida muy poco quan grandes y altas Especulaciones el Hombre Natural entretiene de Dios, mientras que el sirve à sus Passiones y Luxos, y està obediente à sus Tentaciones y Suggestiones  iniquas.  Assi Christiandad es venida un Arte adquirida por Sciencia è Industria humana, como algun otro Arte ò Sciencia; y Hombres no solo han tomado para si el Nombre de Christianos, mas tambien procurado ser estimados como Maestros de Christiandad, por ciertas Invenciones artificiales, aunque estrangeros totalmente de la Vida y Espiritu de Jesus.  Mas si nosotros hizieremos una recta Diffinicion de un Christiano, segun la Escriptura Santa, à saber, Que el es uno, que ha el Espiritu, y es guiado por el:  Quantos Christianos, y de aquellos grandes Maestros y Doctores de Christiandad, assi llamados, nosotros Justamente despojarèmos de aquel Noble Titulo?
Si tales pues como tienen todos los otros Medios de Conocimiento, y son en ellos sufficientemente Eruditos, ò bien ello sea por la Lettra de la Escriptura, las Tradiciones de Yglesias, las Obras de Creacion y Providencia, de donde ellos pueden deducir Argumentos fuertes è indubitables (que pueden en si mismos ser verdaderos) no deben ser toda via estimados Christianos, segun aquella cierta è infalible Diffinicion arriba mencionada:  Y si la Revelacion interior è immediata del Espiritu Divino en el Coraçon, en tales que las mas vezes han estado ignorantes de algunos, y muy poco instruydos en otros, de aquellos Medios de obtener Conocimiento, los ha llebado à Salvacion; entonces se seguirà, que la Revelacion Interior è Immediata, es solo el cierto y seguro Camino à obtener el Conocimiento verdadero y saludable de Dios.
Mas lo primero es verdadero:  luego lo segundo lo es.
Mas como este Argumento fuertemente concluye por esta manera de Conocimiento, y contra tales que lo niegan:  assi aquì es mas considerable, porque las Proposiciones de donde el es deducido, son tan claras, que nuestros mesmos Adversarios no pueden negallas.  Porque quanto à la primera, ello es conocido, que muchos Hombres Doctos pueden ser, y han sido condenados.  Y quanto à la segunda, quien negarà, que muchos pueden ser, y han sido, salvados?  Ni ose alguno affirmar, que ningunos vienen al Conocimiento de Dios y Salvacion, por la Revelacion Interior del Espiritu, sin estos otros Medios externos; sino es que ellos sean assimismo tan atrevidos, como excluyr Abel, Seth, Noah, Abraham, Job, y todos los sanctos Patriarchas del verdadero Conocimiento y Salvacion.
§. IV.  Yo no quisiera portanto ser entendido, como si por ello yo excluyesse aquellos otros Medios de Conocimiento, de algun uso ô servicio al Hombre; ello està lejos de mi assi juzgar, como en la Proposicion siguiente, tocante las Escripturas, apparecerà mas amplamente.  La Question no es, que puede ser util ò provechoso, sino que es absolutamente necessario.  Muchas cosas pueden contribuyr à facilitar una Obra, que no obstante no son el medio principal con que ella se avança.
La suma pues de lo que es dicho, monta esto, Que donde està el Conocimiento verdadero Interior de Dios, por la Revelacion de su Espiritu, allì està todo;  allì no ay absoluta necessidad de algun otro.  Mas donde el mejor, mas alto, y mas profundo Conocimiento ay, sin este es nada, quanto à obtener el gran Fin de Salvacion.  Esta Verdad es muy efficaxmente confirmada por la primera parte de la Proposicion misma, que en pocas palabras comprehende Argumentos diversos incontestables, que sumarè en breve.
Primero, Que no ay Conocimiento del Padre sino por el Hijo.
Segundo, Que no ay Conocimiento del Hijo, sino por el Espiritu.
Tercero, Que por Espiritu Dios siempre se ha revelado à si mismo à sus Hijos.
Quarto, Que èstas Revelaciones han sido el Objeto formal de la fe de los Santos.
Y finalmente, que el mismo continua ser el Objeto de la fè de los Santos hasta èste dia.
Decada uno destos hablarè un poco particularmente, y entonces procederè a la ultima parte de la Proposicion.
§. V. Quanto al primero à saber, que no ay Conocimiento del Padre sino por el Hijo, necessita mucha prueva, estando apoyado sober las palabras expressas de la Escriptura santa, y portanto un medio proprio de donde tirar el resto de nuestras Asserciones.
Porque el infinito y sapientissimo Dios, que es la fuente, Rayz y Origen de toda Operacion, ha hecho todas cosas por su Palabra Eterna è Hijo.  Esta es aquella Palabra, que era en el principio con Dios, y era Dios, por quien todas cosas fueron hechas, y sin quien ninguna cosa que fue hecha fue hecha.  Esta es aquel Jesu Christo, por quien Dios Criò todas cosas, en quien y por quien todas cosas que estan en el Cielo y en la Tierra, visibles è invisibles, han sido creadas, sean Thronos, ò Dominaciones, ò Principados, ò Potestades, Col. 1. 16.  Que portanto es llamado, El Primogenito de cada Creatura, Col. 1. 15.
Como en fin, aquella infinita è incomprehensible fuente de Vida y Mocion, obra en las Creaturas, por su Palabra Eterna y Poder; assi ninguna Creatura tiene accesso segunda vez à el, sino es en y por el Hijo, segun estas sus propias palabras, Ningun Hombre conoce el Padre, sino el Hijo, y aquel à quien el Hijo lo revelàre, Matth. 11. 27.  Luc. 10. 22.  Y segunda vez, el mismo dize, Yo soy el Camino, la Verdad, y la Vida:  Ningun Hombre viene al Padre sino por mi, Juan 14. 6.
De aquì es convenientemente llamado, El Mediador entre Dios y Hombre:  porque aviendo el estado con Dios de toda Eternidad, siendo el mismo Dios, y assimismo en tiempo participante de la Naturaleza del Hombre; por el la Bondad y Amor de Dios es convoyado al Genero Humano, y por el segunda vez el Hombre recive y participa destas Misericordias.
De aquì es deducida la prueva desta primera Assercion, assi:
Si Persona no conoce el Padre sino el Hijo, y aquel à quien el Hijo lo revelàre; luego no ay Conocimiento del Padre, sino por el Hijo.
Mas no Hombre conoce el Padre sino el Hijo.
Luego no ay Conocimiento del Padre sino por el Hijo.
La primera parte del antecedente son las palabras expressas de la Escritura:  La consequencia della es innegable; sino es que quieran dezir, que alguno tiene conocimiento del Padre, mientras que el no le conoce; que seria una absurda Repugnancia.
Mas si el Hijo sea el Camino, la Verdad, y la Vida, y no Hombre viene al Padre sino por el; entonces no ay Conocimiento del Padre sino por el Hijo.
Mas lo primero es verdadero:  Luego lo ultimo.
El antecedente son las mismas palabras de la Escriptura.  La consequencia es evidentissima:  Porque como puede alguno conocer una cosa, que no usa del medio, sin el qual ella no es conocible?  Mas ello se ha provado ya, que no ay otro camino sino el Hijo; assi el que no usa deste camino, no puede conocerlo, ni à el venir.
§. VI.  Aviendo pues puesto este primer Principio, yo vengo al segundo, à saber, Que no ay Conocimiento del Hijo sino por el Espiritu; ô, que la Revelacion del Hijo de Dios, es por el Espiritu.
En donde se debe notar, que yo hablo siempre del Conocimiento saludable cierto y necessario de Dios, el qual que el no pueda ser por otros medios adquirido que por el Espiritu, parece de muchos Testimonios claros de la Escriptura.  Porque Jesu Christo en quien y por quien el Padre es revelado, assimismo se revela à sus Discipulos y Amigos, en y por el Espiritu; como su Manifestacion fue algunas veces externa, quando el diò Testimonio à la Verdad en este Mundo, y se encomendò, à si mismo fiel en todas cosas:  Assi estando aora retirado quanto al Hombre exterior, el enseña è instruye el Genero humano interiormente, por su Espiritu; El està à la puerta y llama, y qualquiera que oye su Voz y abre, el entra à el, Rev. 3. 20.  Desta Revelacion de Christo en si, habla Pablo, Gal. 1. 16. en que el pone la Excelencia de su Ministerio, y la Certitud de su Vocacion.  Y la Promessa de Christo à sus Discipulos, Heaqui, yo estoy con vosotros hasta el fin del Mundo, confirma la misma cosa; porque esta es una Interior y Espiritual Presencia, como todos saben:  Mas lo que à ella pertenece segunda vez occurrirà.  Yo deducirè la Prueva desta Proposicion de dos lugares manifiestos de la Escriptura:  El primero es, 1 Cor. 1. 11, 12.  Que Hombre conoce las cosas del Hombre, sino el Espiritu del Hombre que està en el?  Assimesmo las cosas de Dios, Nadie las conoce, sino el Espiritu de Dios.  Aora nosotros no hemos recivido el Espiritu del Mundo, sino el Espiritu que es de Dios, paraque conoscamos las cosas que nos son dadas graciosamente de Dios.  El Apostol en los versos antecedentes, hablando de las cosas maravillosas que son preparadas por los Santos, despues que el ha declarado, que el Hombre Natural no puede comprehendellas, añade, que ellas son reveladas por el Espiritu de Dios, Vers. 9, y 10. dando esta razon, Porque el Espiritu busca todas cosas, tambien las cosas profundas de Dios.  Y enfin el trae la comparacion, en los versos arriba mencionados muy apta, y correspondiente à nuestro Proposito y Doctrina, que como las cosas de un Hombre son solo conocidas por el Espiritu del Hombre; assi las cosas de Dios solo son conocidas por el Espiritu de Dios:  Esto es, que como nada inferior al Espiritu del Hombre (como el Espiritu de Brutos, ò algunas otras Creaturas) puede buscar, ô comprehender las cosas de un Hombre, como siendo de una Naturaleza mas alta y noble; assi el Espiritu del Hombre, ò el Hombre Natural, como el Apostol en el verso 14. infiere, no puede recivir ni discernir las cosas de Dios, ò las cosas que son Espirituales, pues son assimesmo de una Naturaleza mas noble y sublime; que el Apostol mismo da por razon, diziendo, Ni el puede conocerlas, porque ellas son Espiritualmente discernidas.  Assique, siendo las palabras del Apostol reducidas à un Argumento, pruevan muy bien la materia en Debate, assi:
Si lo que propriamente al Hombre pertenece, no puede ser discernido por algun menor ò mas baxo Principio que el Espiritu del Hombre; luego no pueden estas cosas que à Dios propiamente pertenecen y à Christo, ser conocidas ò discernidas por alguna menor ò mas baxa cosa, que el Espiritu de Dios y Christo.
Mas lo Primero es verdadero:  Luego tambien lo Segundo lo es.
Toda la fuerça del Argumento es contenida en las palabras del Apostol arriva mencionadas; que portanto siendo concedidas, yo procederè a deducir un segundo Argumento, assi:
Aquello que es Espiritual, solo puede ser conocido y discernido por el Espiritu de Dios.
Mas la Revelacion de Jesu Christo, y el verdadero y saludable Conocimiento del, es Espiritual:
Luego la Revelacion de Jesu Christo, y el verdadero y saludable Conocimiento del, puede solo ser conocido y discernido por el Espiritu de Dios.
La otra Escriptura es tambien un Dicho del mismo Apostol, 1 Cor. 12. 3.  Ningun Hombre puede dezir, que Jesus es el Señor, sino por el Espiritu Santo.  La Escriptura, que està llena de Verdad, y corresponde muy cumplidamente bien al Entendimiento iluminado del real y verdadero Espiritual Christiano, puede por ventura parecer muy extraña al Carnal y pretendido Seguidor de Christo, por quien à caso ella no ha sido tan diligentemente observada.  Aquì el Apostol requiere tanto el Espiritu Santo, en las cosas que se refieren à Christiano, que el positivamente assegura, no podemos nosotros affirmar ni aun Jesus ser el Señor, sin el; que insinua no menos, que el que las Verdades Espirituales del Evangelio son como Mentiras en las Bocas de Hombres carnales y animales; porque aunque en si mismas ellas sean verdaderas, no obstante ellas no lo son por ellos, porque no conocidas, ni usadas en y por aquel Principio y Espiritu à quien conviene dirigir y actuar la Mente, en tales ellas no son mejores, que las Representaciones contrahechas de cosas en una Comedia, ni pueden ser mas verdadera y propiamente llamadas un verdadero y propio Conocimiento de Dios y Christo, que los hechos del Grande Alexandro, y Julio Cæsar, &c. si aora Representados sobre en Theatro, pueden ser llamados verdadera y realmente sus hechos, ô las Personas que los representan dezirse aver conquistado Asia, y vencido à Pompeyo, &c.
Este Conocimiento pues de Christo, que no es por la Revelacion de su proprio Espiritu en el Coraçon, es no mas propiamente el Conocimiento de Christo, que la Loquacidad del Papagayo, que ha sido enseñado en pocas palabras, puede ser dicha la Voz de un Hombre; porque como este, ò algun otro Paxaro, puede ser enseñado à sonar, ó pronunciar una Sentencia razional, como el la ha aprendido por la Oreja exterior, y no por algun Principio biviente de Razon que la actue:  Assi es este Conocimiento de las cosas de Dios, que el Hombre natural y carnal ha juntado de las Palabras ô Escriptos de los Hombres Espirituales, que no es verdadero por el, porque concevido en el Espiritu natural, y assi producido por un Organo impropio, y que no procede del Principio Espiritual; no mas que las palabras de un hombre, adquiridas por Arte y producidas por la Boca de un Paxaro, no procediendo de un Principio Razional, son verdaderas, en respecto del Paxaro que las usa.  Por lo qual desta Escritura, yo añadirè este Argumento mas:
Si Nadie puede dezir, Jesus es el Señor, sino por el Espiritu Santo; Luego Nadie puede conocer Jesus ser el Señor, sino por el Espiritu Santo.
Mas lo Primero es verdadero:  Luego lo Segundo lo es.
Deste Argumento puede otro ser deducido, concluyendo en los propios terminos desta Assercion:  Assi,
Si Nadie puede conocer ser Jesus el Señor, sino por el Espiritu Santo, luego no puede aver Conocimiento cierto ô Revelacion del, sino por el Espiritu.
Mas lo Primero es verdadero:  Luego lo Segundo lo es.
§.  VII. La tercera cosa affirmada, es, Que por el Espiritu Dios siempre se ha revelado à si mesmo à sus Hijos.
Por hazer manifesta la Verdad desta Assercion, serà necessario considerar à Dios manifestandose à si mesmo à sus Creaturas desde el Principio:  que se resuelve à esto.  El primer passo le es attribuydo por Moyses, Gen. 1. 2.  Y el Espiritu de Dios se movia sobre la faz de las Aguas.  Yo juzgo no serà negado, que Communicacion de Dios y Hombre, desde Adam à Moyses, fue por Manifestacion Immediata de su Espiritu:  Y despues, por todo el Extenso de la Ley, el hablò à sus Hijos no en otra manera; lo qual, como ello se sigue de los Principios arriva provados, assi ello no puede ser negado, por los que conocen las Escripturas de Verdad aver sido escritas por la Inspiracion del Espiritu Santo:  Porque estos Escritos, desde Moyses à Malachias, declaran, que durante todo aquel espacio de tiempo, Dios se manifestò à si mesmo à sus Hijos por su Espiritu.
Mas si alguno objectàre, Que despues la Dispensacion de la Ley, el Methodo de Dios de Hablar ha sido alterado.
Yo Respondo:  Primero, Que Dios hablò siempre immediatamente à los Judios, porque hablò siempre immediatamente al Summo Sacerdote de entre los Cherubines; el qual quando entraba en el Sanctum Sanctorum, bolviendo, referia al Pueblo toda la Voz y Voluntad de Dios, allì immediatamente Revelada.  Demanera que esta Locucion immediata nunca cessò en alguna Edad.
Segundo, Desta Communicacion immediata ningunos eran excluydos, que diligentemente la seguian, y por ella attendian; porque muchos, fuera del Summo Sacerdote, que no eran ni del tribu de Levi, ni de los Prophetas, la recivian, y hablaban por ella; como està escrito, Num. 11. 25. donde el Espiritu se dize aver reposado sobre los setenta Ancianos; el qual Espiritu assimesmo reposò sobre los dos que no eran en el Tabernaculo, sino en el Campo; à los quales como algunos los cohibiessen, Moyses no queria, sino se alegrò, desseando que todo el Pueblo del Señor fuessen Prophetas, y que el pusiesse su Espiritu sobre ellos, verso 29.
Esto assimesmo se confirma Neh. 9.  En donde los Ancianos del Pueblo, despues la buelta de la Captividad, quando ellos començaron à santificarse por Ayuno y Oracion; en que, numerando las muchas Misericordias de Dios para con sus Padres, ellos dizen, vers. 20.  Tu assimesmo diste tu buen Espiritu para instruyllos; y vers. 30. No obstante por muchos Años tu dilatabas, y testificabas contra ellos por tu Espiritu en tus Prophetas.  Muchos son los Dichos del Espiritual David, à este proposito, como Psal. 51, 11, 12.  No retires de mi tu Espiritu santo; sostieneme con tu Espiritu libre, Psalm. 193. 7.  Adonde irè yo de tu Espiritu?  De aquì el Propheta Esayas attribuye el credito de su Testimonio, diziendo, cap. 48. v. 16.  Y ahora el Señor Dios y su Espiritu me ha imbiado.  Y que Dios se revelò à sus Hijos en el Nuevo Testamento, à saber, à los Apostoles, Evangelistas, y Discipulos Primitivos, es confessado por todos.  Quan largo ahora esto toda via continue, y deba ser attendido, se dirà despues.
§. VIII.  La Quarta cosa affirmada, es, Que èstas Revelaciones eran el Objeto de la fè de los Santos antiguamente.
Esto apparecerà facilmente por la Diffinicion de la Fè, y considerando lo que es su Objeto:  Por lo qual no escudriñaremos las Nociones varias y curiosas de los Escolasticos, sino estarèmos en las palabras sencillas y positivas del Apostol Pablo, que, Heb. 11. la describe en dos maneras.  Fè (dize el) es la Substancia de cosas esperadas, y la Evidencia de cosas no vistas:  Que, como el Apostol lo illustra en el Capitulo mesmo por muchos Exemplos, no es otra cosa que una firme y cierta Persuacion de la Mente, en donde ella reposa, y en un sentido possee la Substancia de algunas cosas esperadas, por su Confiança en la Promessa Divina:  Y assi el Anima ha una firmissima Evidencia, por su Fè, de cosas toda via no vistas ni acontecidas.  El Objeto desta Fè, es la Promessa, Palabra, ò Testimonio de Dios, que habla en la Mente.  De aquì se ha affirmado generalmente, Que el Objeto de la Fè es Deus Loquens, &c. esto es, Dios que Habla, &c.  Que assimesmo se manifiesta por todos aquellos Exemplos, deducidos por el Apostol en todo aquel Capitulo, cuya Fè no fue fundada sobre algun Testimonio externo, ni sobre la Voz ô Escrito del Hombre, sino sobre la Revelacion de la Voluntad de Dios, manifestada en ellos, y por ellos, como en el Exemplo de Noë, v. 7. assi, Por Fè Noë siendo advertido de Dios, de cosas no vistas toda via, movido de temor, preparò un Arca para la Salvacion de su Casa; por la qual el condenò el Mundo, y fue hecho Heredero de la Justicia que es por Fè.  Que fue aquì el Objeto de la Fè de Noë, sino Dios que le Hablaba?  El no tenia los Escritos ni las Prophesias de alguna Persona precedente, ni toda via la Concurrencia de alguna Yglesia ò Pueblo para confortarle, y no obstante su Fè en la Palabra, por la qual el contradixo à todo el Mundo, salvò à si y à su familia.  De que tambien Abraham es propuesto como un Exemplo singular, siendo portanto llamado el Padre de los Creyentes, que se dize aver creydo contra Esperança; en que el no solo voluntariamente dexò la Patria de su Padre, ignorando donde iria, en que el creyo tocante el Nacimiento de Isaac, aunque contrario à la probabilidad natural; sino sobre todo, en que el no rehusò sacrificarle, no dudando que Dios era poderoso à resuscitalle de entre los Muertos; de quien se dixo, Que en Isaac tu Simiente serà llamada.  Y en fin, en que reposò en la Promessa, Que su Simiente posseeria la Tierra, donde el mesmo era Estrangero, y que no se les cumpliria sino diversos Siglos despues.  El Objeto de la Fè de Abraham, en todo esto, no fue otro, que Revelacion interior è immediata, ò Dios que le significaba su Voluntad immediata è interiormente por su Espiritu.
Mas porque, en esta parte de la Proposicion, hazemos tambien mencion de Voces externas, Appariciones, y Sueños en la Alternativa, yo juzgo conveniente assimismo hablar aquì dellas, lo que por su respecto, puede ser objetado; à saber,
Que aquellos, que hallarian su Fè ahora sobre Immediata y Objetiva Revelacion, debrian tambien tener Voces externas ò Visiones, sueños ò Appariciones, por ello.
No se niega, que Dios usò del Ministerio de Angeles, que en Apparencia de Hombres, hablaron exteriormente à los Santos Antiguos, y que el tambien les revelaba algunas cosas en Sueños y Visiones; de lo qual nada affirmarèmos deber cessar, limitando el Poder y Libertad de Dios en manifestarse à sus Hijos.  Mas mientras consideramos el Objeto de la Fè, no conviene atarse à lo que es assi Circunstancial y Accidental, sino à lo que Universal y Substancialmente es assi.
Demas desto, debemos distinguir entre lo que en si mesmo està sujeto à duda y engaño, y portanto es recivido por, y à causa de otro; y lo que no està à alguna duda sujeto, sino es recivido simplemente por, y à causa de si mismo, como siendo Prima Veritas, la Verdad Originaria y Primitiva.  Consideremos pues como, ò hasta quando estas Voces externas, Appariciones y Sueños, fueron el Objecto de la Fè de los Santos:  Fue ello porque ellas fueron Voces simplemente, Apparencias ô Sueños?  No, cierto, nosotros conocemos, y ellos no ignoraron, que el Diablo puede formar un sonido de palabras, y convoyarle à el Oreja exterior; que el facilmente puede engañar los Sentidos externos, haziendo apparecer cosas, que no son.  Cierto, no vemos cada dia por Experiencia, que los Jugadores de manos hazen la mesma cosa con sus Juglerias è Ilusiones?  Dios pues no quiera, que la Fè de los Santos fuesse fundada sobre un fundamento tan falaz, como Sentidos externos y falibles de Hombres.  Que les obligò pues à dar credito à estas Visiones?  Cierto nada mas, que el Testimonio secreto del Espiritu de Dios en sus Coraçones, que les asseguraba que las Voces, Sueños y Visiones eran de Dios y por Dios.  Abraham creyo los Angeles; mas quien le dixo que estos Hombres eran Angeles?  No debemos nosotros juzgar su Fè entonces se fundaba sobre sus Sentidos externos; sino procedida de la Persuacion secreta del Espiritu de Dios en su Coraçon.  Esto pues sea necessario conceder ser el Objecto principal y riginal de la Fè de los Santos; sin lo qual no ay cierta y verdadera Fè, y por lo qual muchas veces Fè es engendrada y mantenida, sin alguna destas Ayudas visibles; como podemos observar en muchos Passages de la Santa Escriptura, donde solo se menciona, y Dios dixo, &c.  Y la Palabra del Señor vino à tal y tal, diziendo, &c.
Mas si alguno pertinazmente affirmasse, Que esto importaba una Voz externa y audible à el Oreja Carnal.
Yo quisiera bien saber, que otro Argumento tal Persona trairia por èsta su Affirmacion, sino su propia simple Conjetura.  Se dize cierto, El Espiritu testifica con nuestra espiritu; mas no à nuestras Orejas externas, Rom. 8. 16.  Y viendo el Espiritu de Dios està dentro de nosotros, y no solo fuera, el habla à nuestra Oreja espiritual, y no corporal.  Portanto yo no veo razon, donde se dize tantas veces en la Escriptura, el Espiritu dixo, movio, impidio, llamò tal ò tal Persona, à hazer ò dexar de hazer una tal ò tal cosa, que algunos concluyan, que esto no era una Voz Interna al Oreja del Alma, sino que era una Voz externa al Oreja Corporea.  Si algunos sean de otro Sentimiento, que ellos, si pueden, produzgan sus Argumentos, y nosotros los examinarèmos.
De todo lo que arriba es dicho en fin, yo deducirè un Argumento, para concluyr la Prueva desta Assercion, assi:
Que lo que alguno firmemente cree, como principio y origen de su Esperança en Dios y Vida Eterna, es el Objecto formal de su Fè.
Mas la Revelacion interior è immediata del Espiritu de Dios, que hablaba en y à los Santos, era por ellos creyda, como el principio y origen de su Esperança en Dios, y Vida Eterna.
Luego estas Revelaciones interiores è immediatas eran el Objecto formal de su Fè.
§.  IX.  Aquello que aora viene en Debate, es, lo que nosotros hemos affirmado en el ultimo lugar, à saber, Que la misma continua à ser el Objecto de la Fè de los Santos à este dia.  Muchos concederàn lo que antes hemos dicho, que en esto diffieren de nosotros.
No obstante ay un Argumento muy firme que confirma la Verdad desta Assercion, incluydo en la Proposicion misma, à saber, Que el Objecto de la Fè de los Santos es el mesmo en todas Edades, aunque manifestado debaxo de diversas Administraciones.  Que reducirè à un Argumento, y provarè assi:
Primero, Donde la Fè es una, el Objecto de la Fè, es uno.
Mas la Fè es una:  Luego, &c.
Que la Fè es una, pruevanlo las palabras expressas del Apostol, Eph. 4. 5. que coloca el una Fè con el un Dios; que importa no menos que, el affirmar dos Fès es tan absurdo como affirmar dos Dioses.
Portanto, si la Fè de los Antiguos no fuera una con la nuestra, esto es, que convenga y sea la mesma en Substancia con la nuestra, y reciva la misma Diffinicion de nuestra Fè, huviera sido impertinente por el Apostol, Heb. 11. aver illustrado la Diffinicion de nuestra Fè, por los Exemplos de aquella de los Antiguos, ô aver passado à movernos con el Exemplo de Abraham, si la Fè de Abraham huviera sido differente en naturaleza de la nuestra.  Ni de aquì nace alguna differencia, porque ellos creyeron en Christo, quanto à su exterior apparencia como futura; y nosotros, como ya passada:  Porque, ni ellos entonces assi creyan en el à venir, que no le sintiessen presente consigo, y le testificassen cercano; puesque el Apostol dize, Ellos todos bebieron de aquella Piedra Espiritual que los seguia, la qual Piedra era Christo.  Ni nosotros creemos su Apparecimiento passado de tal manera, que tambien no lo sintamos presente y conoscamos con nosotros, y nos sustentemos con el; sino es que Christo (dize el Apostol) estè en vosotros, vosotros soys Reprovos;  Demanera que la Fè de unos y otros es una, que se termina en una cosa misma.  Y quanto à la otra parte ô consequencia del Antecedente; à saber, Que el Objecto es uno, donde la Fè es una; el Apostol tambien la prueva en el Capitulo antes citado, donde el haze todos los Antiguos Dignos, Exemplos para nosotros.  Porque aora ellos son imitables, sino porque ellos creyeron en Dios?  Y qual era el Objeto de su Fè, sino Revelacion interior è immediata, como hemos provado?  Su Exemplo no puede ser en manera alguna applicable à nosotros, sino creemos en Dios, como ellos creyeron; esto es, por el mesmo Objeto.  El Apostol aclara mas esto toda via por su propio Exemplo, Gal. 1. 16. donde el dize, Luego al punto que Christo fue revelado en el, el no consultò con Carne y Sangre, sino al punto creyo y obedecio.  El mesmo Apostol, Heb. 13. 7, 8. donde exorta los Hebreos à seguir la Fè de los Antiguos, añade esta razon, Considerando el fin de su Conversacion, Jesu Christo, el mismo oy, ayer, y por siempre:  En ello insinuando notablemente, que en el Objeto no ay alguna alteracion.
Si alguno objecte la diversidad de Administracion:
Yo respondo, Que no altera el Objecto en manera alguna:  Porque el mesmo Apostol mencionando esta Diversidad tres veces, 1 Cor. 12. 4, 5, 6. siempre viene à el mismo Objecto; el mismo Espiritu, el mismo Señor, el mismo Dios.
Demas, Si el Objeto de la Fè no fuera uno mesmo à nosotros y à ellos, entonces se siguiera, que nosotros conocieramos à Dios por otro medio, que por el Espiritu.
Mas esto seria absurdo:  Luego, &c.
En fin, Esto es firmissimamente provado por una comun y recivida Maxima de los Escolasticos, à saber, Omnis actus specificatur ab objecto, Todo Acto es especificado por su Objecto:  De que (si sea verdadero, como ellos conocen; aunque por causa de muchos, yo no recurrirè à este Argumento, que es muy Curioso y muy Escolastico; ni pondrè mucha fuerça sobre aquel genero de cosas, porque ellas no relevan la Simplicidad del Evangelio)  Si el Objeto fuera differente entonces la Fè fuera tambien differente.
Los que oy en este dia niegan esta Proposicion, se sirven aquì de una distincion; concediendo, que Dios no se conoce que por su Espiritu; mas negando, que ello es Immediato è interior, sino en y por las Escripturas Santas, en que la mente del Espiritu (como ellos dizen) siendo plena y amplamente Expressada, nosotros por ella conocemos à Dios, y somos conducidos en todas cosas.
Quando à la Negativa desta Assercion, Que las Escrituras no son sufficientes, ni Jamas apuntadas para ser la Regla adequada y sola, ni toda via poder guiar ò dirigir un Christiano, en todas aquellas cosas que le son necessarias conocer, nosotros lo examinarèmos en la Proposicion siguiente.  Lo que aquì se debe provar, es, Que los Christianos ahora deben ser conducidos interiormente è immediatamente por el Espiritu de Dios, cierto en la misma manera (aunque no acontesca à muchos ser conducidos en la mesma Mesura) que antiguamente lo eran los Santos.
§.  X.  Yo provarè esto por diversos Argumentos, y primero de la Promessa de Christo en estas palabras, Juan 14. 16. Y yo rogarè el Padre, y el os darà otro Confortador, paraque more con vosotros por siempre. V. 17. A saber, el Espiritu de verdad, que el Mundo no puede recivir, porque el no le vee ni le conoce; mas vosotros le conoceys, porque el habita con vosotros, y en vosotros serà.  Segunda vez, V. 26. Mas el Confortador, que es el Espiritu Santo, que el Padre imbiarà en mi Nombre, el os enseñarà todas cosas, y os traerà todas cosas à vuestra Memoria; y 16. 13. Mas quando el Espiritu de Verdad vinière, el os conducirà en toda Verdad:  Porque el no hablarà de si mesmo; mas qualquier cosa que el oyrà, el hablarà, y os declararà cosas à venir.  Nosotros tenemos aquì primeramente, quien es este, y esso expressado en diversas maneras, à saber, El Confortador, el Espiritu de Verdad, el Espiritu Sancto, el Imbiado del Padre en el Nombre de Christo.  En que es sufficientemente provada la boberia de aquellos Socinianos, y otros Carnales Christianos, que no conocen ni perciven algun Espiritu ò Poder Interno, sino aquel que es meramente Natural, por lo qual ellos assaz se declaran ser deste Mundo, que no pueden recivir el Espiritu, porque ni le ven, ni le conocen.  Secundariamente, Donde èste Espiritu debe estar, El Habita con vosotros, y serà en vosotros.  Y Terceramente, loque es su Operacion, El os enseñara todas cosas, y traerà todas cosas à vuestra Memoria, y os guiarà en toda Verdad, ???????????
Quanto à lo Primero, los mas conocen que aquì no se entiende otra cosa, que lo que las palabras mismas significan:  Que es assimismo evidente por muchos otros lugares de la Escriptura, que despues occurriràn; ni yo veo, como los que affirman lo contrario, pueden evitar la Blasphemia:  Porque, si el Confortador, el Espiritu Sancto, y Espiritu de Verdad, sea todo uno con las Escripturas, entonces se seguiria que las Escripturas son Dios, pues es verdadero que el Espiritu Sancto es Dios.  Si el Discurso destos Hombres tomara lugar, donde quieraque el Espiritu es mencionado en respecto à los Santos, allì se entendiera propia y verdaderamente las Escrituras:  Lo qual, qual Monstruo irracional hiziera de la Religion Christiana, aparecerà facilmente à todos Hombres.  Por Exemplo, donde se dize, Manifestacion del Espiritu es dada à cada Hombre por utilidad; se podria dezir, Manifestacion de las Escripturas es dada à cada Hombre por utilidad; que Sentido notable hizièra esto, y que curiosa Interpretacion, consideremos por la sequela del Capitulo mismo, 1 Cor. 12. 9, 10, 11.  A otro los dones de Curaciones por el mismo Espiritu; à otro, la operacion de Milagros, &c.  Mas todas èstas cosas obra aquel solo y mismo Espiritu, dividiendo à cada Hombre en particular como el quiere.  Que juzgarian estos grandes Maestros de Razon, los Socinianos, si nosotros colocaramos aquì las Escripturas en lugar del Espiritu?  Respondiera su Razon, que es la Guia grande de su Fè?  fuera buena y solida Razon en sus Escuelas Logicas, affirmar que la Escriptura divide particularmente, como ella quiere, y da à algunos el Don de Curaciones, à otros la operacion de Milagros?  Si en fin este Espiritu, cuya Manifestacion es dada à cada Hombre por utilidad, no sea otra cosa que aquel Espiritu de Verdad, arriba mencionado, que guia en toda Verdad; Este Espiritu no puede ser la Escriptura.  Yo infiriera Cien Absurdidades mas deste genero, sobre èsta boba Opinion; mas lo que dicho es bàste.  Porque algunos de entre ellos mismos, siendo à veces olvidadisos, ô avergonçados de su propia Dotrina, reconocen, que El Espiritu de Dios es una otra cosa, y distinto de las Escrituras, para Guiar y Conducir los Santos.
Secundariamente, que èste Espiritu es interno, en mi Opinion, no necessita de Interpretacion òCommentario,  El habita con vosotros, y en vosotros serà.  Esta Habitacion del Espiritu en los Santos, como ella es una cosa necessarissima à ser conocida y creyda; assi ella es tan positivamente affirmada en la Santa Escritura, quanto alguna otra cosa sea.  Si assi sea que el Espiritu de Dios hàbite en vosotros, dize el Apostol à los Romanos, Cap. 8. 9.  Y segunda vez, No conoceys que vuestro Cuerpo es el Templo del Espiritu Santo, 1. Cor. 6. 19.  Y que el Espiritu de Dios habita en vosotros?  1. Cor. 3. 16.  Sin esto el Apostol no reconoce Persona por Christiano.  Si algun Hombre (dize el) no tenga el Espiritu de Christo, el no es suyo.  Estas palabras siguen immediatamente aquellas arriba mencionadas de la Epistola à los Romanos, Mas vosotros no estays en la Carne, si sea assi, el Espiritu de Dios habite en vosotros.  De lo qual el Contexto muestra, que el Apostol lo reconoce la Marca principal de un Christiano, positivamente y negativamente:  Porque en los primeros Versos, el muestra como la Mente carnal es Enemistad contra Dios, y que los que estan en la Carne, no pueden agradarle.  Donde resumiendo, el añade tocante lo Romanos, que ellos no estan en la Carne, si el Espiritu de Dios hàbite en ellos.  Que es esto sino affirmar, que aquellos, en quienes el Espiritu habita, no estan mas en la Carne, ni son de aquellos que no agradan à Dios, mas son realmente hechos Christianos?  Segunda vez, en el verso siguiente el concluye negativamente, que Si algun Hombre no tenga el Espiritu de Christo, el no es suyo:  esto es, el no es Christiano.  Aquel pues que se conoce Ignorante, y Estrangero à la Interior Habitacion del Espiritu de Christo en su Coraçon, por ello se conoce estar toda via en la Mente Carnal, que es Enemistad para Dios; estar toda via en la Carne, donde Dios no puede ser agradado; y en una palabra (qualquiera cosa que el en otra manera conosca ò crea de Christo, ô en qualquiera manera muy exercitado y scientifico en la Lettra de la Escriptura Sancta) no toda via (no obstante todo esso) aver venido al menor grado de un Christiano, ni aver abraçado una vez la Religion Christiana.  Porque quita el Espiritu solamente, y Christiandad no es mas Christiandad, que el Cadaver de un Hombre, quando el Alma y Espiritu es separado, es un Hombre; que los bivientes no pueden tolerar, mas lo entierran, y quitan de delante de sus Ojos como una cosa podrida y hedionda, por acceptable que el aya sido, quando actuado y movido del Alma.  En fin, Qualquiera cosa que es Excelente, qualquiera que es Noble, qualquiera que es Digna, qualquiera que es Dessiderable en la Fè Christiana, es attribuyda à este Espiritu; sin el qual no puediera subsistir mas, que el Mundo exterior sin el Sol.  A el todos los Christianos verdaderos, en todas Edades, attribuyeron su Virtud y Vida.  Ello es por este Espiritu, que ellos se confessaron aver sido fortalezidos en sus flaquezas, confortados en sus Afflictiones, confirmados en sus Tentaciones, osados en sus Suffrimientos, y triumphadores en el medio de todas sus Persecuciones.  Que mas, todos los Escritos de todos verdaderos Christianos estan llenos de las Cosas grandes y notables, que todos ellos affirman ever ellos mismos hecho, por el Poder, y Virtud y Efficacia deste Espiritu de Dios operante en ellos.  El Espiritu es el que bivifica, Juan 6. 63.  El Espiritu fue el que les daba à hablar, Acts 2. 4.  El Espiritu fue por quien Estevan hablò, A quien los Judios no pudieron resistir, Acts 6. 10.  Ello es los que caminan segun el Espiritu, que no reciven condenacion, Rom. 8. 1.  Ello es la Ley del Espiritu que haze libres, verso 2.  Ello es por el Espiritu de Dios que habita en nosotros, que somos redimidos de la Carne, y de la Mente Carnal, verso 9.  Ello es el Espiritu de Christo que habita en nosotros, el que bivifica nuestros Cuerpos mortales, verso 11.  Ello es por este Espiritu, que los hechos del Cuerpo son mortificados, y Vida obtenida, verso 13.  Ello es por este Espiritu, que nosotros somos adoptados, y gritamos ABBA, Padre, verso 15.  Ello es este Espiritu, el que da testimonio con nuestro espiritu, que nosotros somos los Hijos de Dios, verso 16.  Ello es este Espiritu, el que ayuda nuestras Enfermedades, y haze intercession por nosotros, con Suspiros que no pueden contarse, verso 26.  Ello es por este Espiritu, que las Cosas gloriosas que Dios ha preparado por nosotros, que ni Oreja exterior ha oydo, ni exterior Ojo ha visto, ni el Coraçon Humana concevido, por todos sus razonamientos, son reveladas à nosotros, 1 Cor. 2. 9, 10.  Ello es por este Espiritu, que Sabiduria y Conocimiento, y Fè y Milagros, y Lenguas, y Prophecias, son obtenidas, 1 Cor. 12. 8, 9, 10.  Ello es por este Espiritu, que nosotros todos somos baptizados en un Cuerpo, verso 13.  En breve, que cosa que se refiere à la Salvacion del Alma, y à la Vida de un Christiano, es performada rectamente, ô effectualmente obtenida, sin el?  Y que mas yo dirè?  Porque el tiempo me faltaria, para contar de todas aquellas cosas, que los Hombres Santos Antiguamente han declarado; y los Santos deste dia testifican ellos mismos gozar, por la Virtud y Poder deste Espiritu que habita en ellos.  Cierto mi Papel no podria contener aquellos muchos Testimonios, con que esta Verdad es confirmada; Por lo qual, ademas de lo que arriba es mencionado de los Padres, que todos quieren y pretenden Venerar, y los de Luthero y Melancthon, yo deducirè toda via un Testimonio observable de Calvino, porque no pocos de los Sequaces de su Dotrina rehusan y burlan (y esso, como ello es à temer, por causa de su Inexperiencia dello) èste camino del Espiritu dentro y Habitante, como incierto y peligroso; paraque assi, si ni el Testimonio de la Santa Escritura, ni los Dichos de otros, ni la recta Razon los mueva, à lo menos ellos sean reprovados por las palabras de su propio Maestro, que en el Libro tercero de sus Instituciones dize, Cap. 2. en esta manera:
“Mas ellos alegan, que es una Presumpcion temeraria por alguno pretender un Conocimiento indubitable de Dios; que (dize el) yo les concediera, si nosotros nos attribuyeramos tanto à nosotros mismos, como sujetar el Consejo Incomprehensible de Dios à la temeridad de nuestros Entendimientos.  Mas mientras nosotros simplemente dezimos, con Pablo, Que nosotros no hemos recivido el Espiritu deste Mundo, sino el Espiritu que es de Dios:  Que pueden ellos platicar contra ello, sin reprehender el Espiritu de Dios?  Porque si ello sea un Sacrilegio horrible accusar alguna Revelacion que viene del, ô de una Mentira, ô Incertitud, ô Ambiguedad, en affirmar su Certitud, en que offendemos?  Mas ellos claman, que no es ello sin gran temeridad, que nosotros osemos gloriarnos del Espiritu de Christo.  Quien creyèra que la Estupidez destos hombres fuesse tan grande, que querrian ser estimados los Maestros del Mundo, que ellos assi tropeçaràn en los primeros Principios de la Religion?  Cierto yo no lo creeria, si sus propios Escritos no lo testificassen tanto.  Pablo cuenta aquellos los Hijos de Dios, que son actuados por el Espiritu de Dios; mas estos tendràn los Hijos de Dios actuados por sus proprios espiritus, sin el Espiritu de Dios.  El quiere que nosotros llamemos à Dios Padre, el Espiritu dictandonos esse termino, que solo puede testificar à nuestros espiritus, que nosotros somos los Hijos de Dios.  Estos, aunque ellos no cessan de invocar à Dios, no obstante quitan el Espiritu, por cuya guia el debe ser invocado.  El niega ser ellos los hijos de Dios, ô los Siervos de Christo, los que no son guiados por su Espiritu; mas estos fingen una Christiandad que no necessita el Espiritu de Christo.  El no nos da Esperança de su bendita Resurreccion, sino es que nosotros sintamos el Espiritu que en nosotros reside; mas estos fingen una Esperança sin algun tal sentimiento; mas acaso ellos responderàn, que ellos no obstante no niegan que ello es necessario tenerlo, solamente de modestia y humildad nos conviene negarlo y no reconocerlo.  Que intenta el pues, quando el assi encomienda à los Corinthios Examinarse à si mismos, si ellos tienen à Christo, el qual qualquiera que no conoce el habita en el, es un Reprobo?  Por el Espiritu, que el nos ha dado, dize Juan, conocemos nosotros que el habita en nosotros.  Y que hazemos pues nosotros mas que poner en question la misma Promessa de Christo, mientras queriamos ser estimados los Siervos de Dios, sin su Espiritu, que declarò el queria derramar sobre todos los suyos?  Considerando son estas cosas los primeros principios de Piedad, ello es Ceguedad deplorable accusar los Christianos de Soberbia, porque ellos osan gloriarse de la Presencia del Espiritu; sin la qual gloriacion la Christiandad misma noseria.  Mas por su Exemplo ellos declaran, quan verdaderamente Christo hablò, diziendo, Que su Espiritu era incognito al Mundo, y que solo aquellos le conocian, con quienes el habita.”  Tanto Calvino.
Si portanto ello assi sea, Porque algunos serian tan locos, que nieguen, ô tan ignorantes, que no busquen èste Espiritu, que Christo ha promettido habitarà en sus Hijos?  Los que supponen pues aver cessado la interior Habitacion y Guia de su Espiritu, suppongan assimismo aver Christiandad cessado, que no puede sin el subsistir.
En tercer lugar, Que es la obra deste Espiritu, es mostrado en parte antes, lo qual Christo comprehendio en dos ô tres cosas, El os guiarà en toda Verdad; el os enseñarà todas cosas, y os traerà todas cosas à vuestra Memoria.  Desde que Christo ha proveydo por nosotros un tan buen Instruydor, que necessidad tenemos de apoyar tanto sobre aquellas Tradiciones y Mandatos de los Hombres, con que tantos Christianos se han cargado à si mismos?  Que necessitamos nosotros poner nuestra Razon carnal y corrupta por nuestra Guia en materias espirituales, como algunos necessitaràn hazer?  no sea ello lamentado de todos tales, como el Señor hazia antiguamente, tocante Israel, por los Prophetas, Jerem. 2. 13.  Porque mi Pueblo ha cometido dos Males, ellos me han dexado, la fuente de Aguas Bivientes; y se han cavado Cisternas rotas, que no pueden tener Agua?  No han muchos dexado?  No burlan muchos y desechan esta Guia Interior è Immediata, èste Espiritu, que induce en toda Verdad; y se han hecho otros caminos, cierto caminos quebrados, que hasta aora no los han llebado fuera de la Carne, ni fuera del Mundo, ni sacado de debaxo del dominio de sus Desseos y Affecciones peccaminosas; por lo qual la Verdad, que es solo rectamente enseñada por èste Espiritu, es tan Estrangera en la Tierra?
En conclusion de todo lo que ha sido mencionado, tocante esta Promessa, y estas Palabras de Christo, se seguirà, que los Christianos siempre deben ser guiados interior è immediatamente por el Espiritu de Dios que habita en ellos; y que lo mismo es una estable firme y perpetua Ordenacion, assibien à la Iglesia en general en todas Edades, como à cada Miembro Individual en particular; como parece deste Argumento:
Las Promessas de Christo à sus Hijos son Ya y Amen, y no pueden faltar, mas conviene se cumplan necessariamente.
Mas Christo ha promettido, que el Confortador, el Espiritu Santo, el Espiritu de Verdad, morarà con sus Hijos por siempre, habitarà en ellos, estarà con ellos, los guiarà en toda Verdad, les enseñarà todas cosas, y traerà todas cosas à su Memoria.
Luego el Confortador, el Espiritu Santo, el Espiritu de Verdad, su habitacion con sus hijos &c. es Ya y Amen, &c.
Segunda vez:  No Persona es redimida de la Mente Carnal, que està en Enemistad con Dios, que no està sujeta à la Ley de Dios, ni lo puede estar:  No Persona està toda via en el Espiritu, sino en la Carne, y ni puede agradar à Dios, sino es aquel en quien el Espiritu de Dios habita.
Mas cada Christiano es (en mesura) redimido de la Mente Carnal, es apartado de la Enemistad, y puede ser sujetado à la Ley de Dios, està fuera de la Carne, y en el Espiritu, el Espiritu de Dios habitando en el.
Luego cada Christiano verdadero ha el Espiritu de Dios que habita en el.
Y mas:  Qualquiera que no ha el Espiritu de Christo no es uno de los suyos; esto es, no Hijo, no Amigo, no Discipulo de Christo.
Mas cada Christiano verdadero es un Hijo, un Amigo, un Discipulo de Christo.
Luego cada Christiano verdadero ha el Espiritu de Christo.
Demas desto:  Qualquiera que es el Templo del Espiritu Santo, en el El Espiritu de Dios habita y mora.
Mas cada verdadero Christiano es el Templo del Espiritu Santo.
Luego en cada Christiano verdadero el Espiritu de Dios habita y mora.
Mas por concluyr:  Aquel en quien el Espiritu de Dios habita, el no està en el una cosa sin Accion, muda, inutil; mas el le mueve, actua, govierna, instruye, y enseña todas cosas, qualesquiera que le son necessarias conocer, ya, trae à su memoria todas cosas.
Mas el Espiritu de Dios habita en cada Christiano verdadero:
Luego el Espiritu de Dios guia, instruye, y enseña à cada Christiano verdadero, qualquiera cosa que le es necessario conocer.
§. XI.  Mas ay algunos que concederàn, Que el Espiritu aora guia è influye en los Santos, mas que el solo lo haze Subjectivamente, ô en una manera ciega, alumbrando sus Entendimientos, paraque entiendan y crean la Verdad declarada en las Santas Escrituras; mas no en alguna manera presentando aquellas Verdades à la Mente, por modo de Objecto, y esto llaman ellos, Medium incognitum Assentiendi, como aquello, de cuya operacion un Hombre no es sensible.
Esta Opinion, aunque en alguna manera mas tolerable que la primera, es no obstante no deltodo segun la Verdad, ni llega à la plenitud della.
1.  Porque ay muchas Verdades, que como ellas son applicables à particulares, è individuales, y muy necessarias à ser conocidas por ellos, no pueden en manera alguna ser halladas en la Escritura Santa, como en la Proposicion siguiente se mostrarà.
Fuera de que, los Argumentos al presente alegados para provar, que el Espiritu no solo Subjectivamente nos ayuda à discernir Verdades, en qualquiera parte declaradas, mas tambien Objectivamente, presenta aquellas Verdades à nuestras Mentes.  Porque aquello que me enseña todas cosas, y me es dado por esse fin; sin duda presenta aquellas cosas à mi Mente, que el me enseña, ello no se dize, El os enseñarà como entender aquellas cosas que estàn escritas; sino, El os enseñara todas cosas.  Demas, El que trae todas cosas a mi memoria, necessita las presènte por modo de Objeto; en otra manera ello seria impropio dezir, El me las traxo à mi memoria; sino solo, que el le ayuda à memorar los Objectos traydos de qualquier parte.
Mi segundo Argumento serà sacado de la Naturaleza del Nuevo Convenio; por el qual, y las cosas que siguen, yo provarè que nosotros somos guiados por el Espiritu, Immediatamente, y Objectivamente.  La Naturaleza del Convenio Nuevo es expressada en diversos lugares:  Y
Primero, Essayas 59. 21. Mas por mi, èste es mi Convenio con ellos, dize el Señor, mi Espiritu que està sobre ti, y mis Palabras que yo he puesto en ta boca, no se apartaràn de tu boca, ni de la Boca de tu Simiente, ni de la boca de la Simiente de tu Simiente, dize el Señor, desde ahora y por siempre.  Por la ultima parte desto, es assaz expressada la Perpetuydad y Continuacion desta Promessa, El no se apartarà, dize el Señor, desde ahora y por siempre.  En la primera parte està la Promessa misma, que es el Espiritu de Dios que està sobre ellos, y las Palabras de Dios que estan puestas en sus Bocas.
Primero, Esto era Immediatamente, porque allì no se haze mencion de algun Medio; el no dize, yo por los Medios de tales Escritos ô tales Libros, convoyarè tales y tales Palabras en vuestras Bocas; sino Mis Palabras, yo, yo cierto, dize el Señor, pondrè en vuestras Bocas.
En segundo lugar, esto convine sea Objectivamente; porque [Las Palabras puestas en tu Boca] son el Objecto presentado por el.  El no dize, Las Palabras que vosotros vereys escritas, mi Espiritu illustrarà vuestros Entendimientos para assentir à ellas; sino positivamente, Mis Palabras, que yo he puesto en tu Boca, &c.  De donde yo Argumento assi:
Sobre qualquieraque el Espiritu demora siempre, y pone palabras en su Boca, à el enseña el Espiritu Immediatamente, Objectivamente, y Continuamente.
Mas el Espiritu està siempae sobre la Simiente del Recto, y pone Palabras en sus Bocas, y no se aparta de ellos:
Luego el Espiritu enseña al Recto Immediatamente, Objectivamente, y Continuamente.
Mas segunda vez, La Naturaleza del Nuevo Convenio es toda via mas amplamente expressada, Jerem. 31. 33. que es segunda vez repetida por el Apostol, Heb. 8. 10, 11. en estas palabras, Porque èste es el Covenio que yo harè con la Casa de Isrraël, despues de aquellos dias, dize el Señor, yo pondrè mis Leyes en sus Mentes, y las escribirè en sus Coraçones, y yo serè para ellos Dios, y ellos seràn para mi Pueblo.  Y ellos no enseñaràn cada Hombre à su Vezino, y cada Hombre à su Hermano, diziendo, Conoce al Señor; porque ellos todos me conosceràn desde el menor al mas grande.
El Objecto aquì es la Ley de Dios colocada en el Coraçon, y escrita en la Mente; de donde ellos vienen Pueblo de Dios, y son verdaderamente guiados à conocelle.
En esto pues es la Ley differenciada del Evangelio:  La Ley antes era exterior, escrita en Tablas de Piedra; mas ahora es interior, escrita en el Coraçon.  Antiguamente el Pueblo dependia de sus Sacerdotes por el Conocimiento de Dios, mas ahora ellos todos han un cierto y sensible Conocimiento de El; tocante lo qual, Agustino habla bien, en su Libro De Littera & Spiritu; de quien parece Aquinas el primero de todos aver tomado occasion à mover esta Question, Si la Ley Nueva sea una Ley escrita, ô una Ley plantada Dentro?  Lex scripta, vel Lex indita?  Que el assi resuelve, Affirmando, Que la Ley Nueva, ô Evangelio, no es propiamente una Ley escrita como fue la Vieja, sino Lex indita, una Ley plantada Dentro; y que la Ley vieja fue escrita fuera, mas la Ley nueva està escrita dentro, sobre la Tabla del Coraçon.
Quanto mucho mas pues son engañados los que, en lugar de hazer el Evangelio preferible à la Ley, han hecho la Condicion de los que estan debaxo del Evangelio, mucho peor?  Porque sin duda es mucho mejor, y cosa mas Desseable, conversar con Dios Immediatamente, que solo mediatamente, como siendo una mas alta y gloriosa Dispensacion:  Y con todo esso estos Hombres conocen, que muchos debaxo de la Ley, tenian una Conversacion Immediata con Dios, que ellos gritan ahora aver cessado.
En segundo lugar, Debaxo de la Ley avia el Sancta Sanctorum, en que el Summo Pontifice entraba, y recivia la Palabra del Señor immediatamente de entre los Cherubines, de manera que el Pueblo entonces podia conocer ciertamente la Mente del Señor; mas aora, segun el Dictamen destos Hombres, somos nosotros en una muy peor Condicion, no teniendo sino la Lettra exterior de la Santa Escriptura, para conjeturar ô divinar por ella; de que tocante un Verso, à penas pueden ser dos hallados convenir.  Mas Jesu Christo nos ha promettido cosas mejores, (aunque muchos son tan ignorantes, que no lo creen) cierto guiarnos, por su propio Espiritu infalible, y ha rompido y quitado el Velo, en donde no solo uno, y esso una vez al Año, èntre; mas todos nosotros en todos tiempos tenemos à el accesso; tantas veces quantas à el nos allegamos con Coraçones puros, El nos revela su Voluntad por su Espiritu, y escribe sus Leyes en nuestros Coraçones.  Estas cosas pues siendo assi presuppuestas; yo arguyo,
En donde la Ley de Dios està puesta en la Mente, y escrita en el Coraçon, allì el Objecto de la Fè, y Revelacion del Conocimiento de Dios es interior, immediato, y objectivo.
Mas la Ley de Dios està puesta en la Mente, y escrita en el Coraçon de cada Christiano Verdadero, debaxo del Nuevo Convenio.
Luego el Objecto de la Fè, y Revelacion del Conocimiento de Dios à todo verdadero Christiano, es interior, immediato, y objectivo.
La Assumpcion es las palabras expressas de la Escritura:  La Proposicion pues es necessario sea verdadera, sino es que lo que es puesto en la Mente, y escrito en el Coraçon ni fuesse interior, ni immediato, ni objectivo, que es grandissimo absurdo.
§. XII.  El tercer Argumento es destas palabras de Juan, 1. 2. verso 27.  Mas la Uncion, que vosotros aveys recivido del, habìte en vosotros, y vosotros no necessitays que algun Hombre os ensèñe:  Mas como la Uncion misma os enseña todas cosas, y es Verdad, y no Mentira; y assi como ella os ha enseñado, vosotros habitareys en el.
Primero, Esto no seria algun especial, peculiar, ô extraordinario Privilegio, sino aquel que es Comun à todos los Santos, siendo ella una Epistola Catholica, dirigida à todos los de aquel Siglo.
En segundo lugar, El Apostol propone èsta Uncion en ellos, como una mas cierta Piedra Toque por ellos para discernir y provar por ella Engañadores, assibien que sus mismos Escritos; porque aviendo en el primer Verso dicho, que el les avia escrito algunas cosas tocante à los que los Engañaban, el comiença el Verso siguiente, Mas la Uncion, &c. y vosotros no necessitays que algun Hombre os ensèñe, &c. que infiere, que aviendoles dicho lo que dezirse puede, el los remite por todo à la Uncion interior, (que enseña todas cosas) como al mas firme, constante, y cierto Baluarte contra todos Engañadores.
Y finalmente, Que ella es una cosa durable y perpetua; la Uncion que habita; si ella no huviera sido para habitar en ellos, ella no les huviera enseñado todas cosas, ni los huviera guiado contra todos peligros; De lo qual yo arguyo assi:
El que ha una Uncion que habita en el, que le enseña todas cosas, de manera que el no necessite que Persona le enseñe, ha un Doctor interior è immediato, y ha algunas cosas immediata è interiormente Reveladas à el.
Mas los Santos han una tal Uncion:
Portanto, &c.
Yo podria provar esta Doctrina de muchos mas lugares de la Escriptura, que por ser Breve omitto; y aora vengo à la segunda parte de la Proposicion, donde las Objecciones ordinariamente contra ella formadas, son respondidas.
§.  XIII.  La mas commun es, Que èstas Revelaciones son inciertas.
Mas esto manifiesta mucha Ignorancia en los Oppositores; porque nosotros distinguimos entre la Thesis y la Hypothesis; esto es, entre la Proposicion y Supposicion.  Porque una cosa es affirmar, que la Revelacion indubitable y verdadera del Espiritu de Dios, es cierta è infalible; y una otra cosa affirmar que esta ô aquella particular Persona, ô Pueblo, es guiado infaliblemente por èsta Revelacion, en que ellos hablan ô escriben; porque ellos se affirman assi ser guiados, por la Revelacion interior è immediata del Espiritu.  Lo primero es solo affirmado por nosotros, lo ultimo debe ser revocado en Question.  La Question no es, quienes son, ô no son assi guiados?  Sino porque no deben, ô no pueden todos assi ser guiados?
Pues que hemos nosotros provado presentemente, que Christo ha promettido su Espiritu para guiar sus Hijos, y que cada uno dellos y deben y pueden ser por el guiados; Si alguno se a parte de esta Guia cierta, en Hechos, y no obstante cn Palabras pretenda ser guiado por ella en cosas que no son buenas; no se seguirà de allì, que la Guia del Espiritu verdadera es incierta, ô que no debe ser seguida; no mas que si se siguiera, que el Sol no muestra Luz, porque un Hombre Ciego, ô uno que voluntariamente cierra sus Ojos, cae en una Fossa en Medio dia por falta de Luz: ô que Palabras no son habladas, porque un Hombre Sordo no las oye:  ô que un Jardin lleno de fragrantes Flores no ha agradable olor, porque el que perdio su Olfato, no lo percive; la falta pues està en el Organo, y no en el Objecto.
Portanto todos estos Yerros deben ser attribuydos à la Flaqueza ô Iniquidad de los Hombres, y no al Espiritu Santo.  Todos los que mas se unen contra este Testimonio infalible y cierto del Espiritu, usan comunment ealegar el Exemplo de los Antiguos Gnosticos, y los Hechos Mostruosos y Nocivos de los Anabaptistas de Munster; todo lo qual nada nos toca en alguna manera, ni enflaqueze un punto nuestra muy verdadera Doctrina.  Por lo qual, como à mas seguro Baluarte contra tal genero de Assaltos, fue Juntada aquella otra parte de nuestra Proposicion, assi; Portanto estas Revelaciones Immediatas y Divinas, que nosotros establezemos, como absolutamente necessarias por la fundacion de la Verdadera Fè, como ellas no hazen, assi ni pueden ellas en algun tiempo contradezir al Testimonio de la Escriptura Sancta, ô Razon solida.
Ademas de la Verdad intrinseca è indubitable desta Assercion, nosotros osadamente la affirmamos, de nuestra cierta y dichosa Experiencia.  Porque este Espiritu nunca nos engañò, nunca nos actuò ni movio à alguna cosa que fuesse mala; mas es claro y manifiesto en sus Revelaciones, que son evidentemente discernidas de nosotros, como nosotros attendamos en aquella Luz pura y sin tacha de Dios (aquel Organo propio y conveniente) en que ellas son recividas.  Por lo qual si alguno razona en èsta manera,
(Que porque algunos Hombres Iniquos, Impios, Diabolicos, han cometido Acciones iniquas, y han no obstante mas iniquamente affirmado, que ellos eran guiados en èstas cosas por el Espiritu de Dios.
Portanto, Ningun Hombre debe estribar sobre el Espiritu de Dios, ni buscar ser guiado por el.)
Yo niego enteramente la consequencia desta Proposicion; la qual siendo recivida como verdadera, entonces toda Fè en Dios, y Esperança de Salvacion seria incierta, y la Religion Christiana seria mudada en un mero Scepticismo.  Porque en la misma manera podria yo razionar assi:
Porque Eva fue engañada de la Serpiente Mentirosa:
Portanto ella no debia aver confiado en la Promessa de Dios.
Porque el Mundo viejo fue engañado por los Espiritus Malos:
Portanto ni Noë, ni Abraham, ni Moyses debian aver confiado en el Espiritu del Señor.
Porque un espiritu mentiroso hablaba por los quatrocientos Prophetas, que persuadian à Ahab subir y pelear en Ramoth Gilead:
Portanto el Testimonio del Espiritu verdadero de Micaiah era incierto y peligroso à ser seguido.
Porque pulularon en la Iglesia espiritus engañadores:
Portanto no era bueno ô incierto seguir la Uncion, que enseñaba todas cosas, y es Verdad, y no Mentira.
Quien ose dezir, que esta es una Consequencia necessaria?  Portanto, no solo la Fè de los Santos, è Iglesia de Dios antigua, es rendida incierta, mas assimismo la Fè de todas suertes de Christianos aora està sujeta à semejante hazar:  tambien de aquellos que buscan un Fundamento por su Fè de otra parte, que del Espiritu.  Porque yo provarè por un Argumento inevitable, ab Incommodo, esto es, de la Inconveniencia dello, que si el Espiritu no debe ser seguido por este respecto, y que los Hombres no dependan del, como de su Guia, porque alguno mientras que le pretende, comete grandes Males; que entonces, ni Tradicion, ni Escrituras, ni Razon, que los Papistas, Protestantes, y Socinianos, respectivamente hazen la Regla de su Fè, no son mas ciertas.  Los Romanistas reconocen por un Error celebrar  Pascua en otra manera que la Iglesia haze.  Esto puede solo ser deducido por Tradicion. Y no obstante la Iglesia Griega, que igualmente reclama la Tradicion ella misma, la celebra en otra manera.  Tan poco effectual es Tradicion para decidir el caso, que Polycarpo el Discipulo de Juan, y Aniceto, el Obispo de Roma, que les succedio immediatamente (segun cuyo Exemplo ambas partes concluyeron deber la Question ser decidida) no concordaron.  Aquì de necessidad uno debia Errar, y esso siguiendo la Tradicion.  Los Papistas Juzgaran nosotros tratamos bellamente con ellos, si nosotros de allì affirmemos, que Tradicion no debe ser respectada?  Demas desto, en una materia de assaz mayor Importancia, occurrirà la difficultad misma, à saber, en el Primado del Obispo de Roma; porque en los primeros Seiscientos Años los Prelados Romanos nunca tomaron el Titulo de Pastor Universal, ni fueron reconocidos como tales.  Y como lo que assimismo renversa esta Precedencia, son los que alegan, y esso assimismo por Tradicion, Que Pedro nunca vio à Roma; y que portanto el Obispo de Roma no puede ser su Successor.  Juzgareys vosotros Romanistas esto Razon solida, dezir, como vosotros hazeys?
Muchos han sido engañados, y han gravemente errado en confiar en Tradicion.
Portanto nosotros debemos desechar todas Tradiciones, ya, tambien aquellas por las quales nosotros affirmamos lo contrario, y como nosotros Juzgamos pruevan la Verdad.
En fin, en el *Concilio de Florencia, los Doctores Principales de las Iglesias Griega y Romana, debatieron Sessiones largas enteras, tocante la Interpretacion de una Sentencia del Concilio de Epheso, y de Epiphanio, y Basilio, y nunca pudieron ellos convenir sobre ella.
En segundo lugar, Quanto à la Escritura, occurre la difficultad misma:  Los Lutheranos affirman ellos creen Consubstanciacion, por la Escriptura, lo qual niegan los Calvinistas; como aquello (dizen ellos) que segun la Escritura es un Error grande.  Los Calvinistas tambien affirman Reprovacion absoluta, que los Arminianos niegan, affirmando lo contrario: donde los unos y los otros se affirman governados en ello por la Escriptura y Razon.  Yo arguyria assi pues à los Calvinistas?
Aquì los Lutheranos, y Arminianos yerran grandemente por seguir la Escritura:
Portanto la Escriptura no es una Regla buena y cierta; y è contra.
Acceptaria alguno de ellos esta Razon como buena y solida?  Que dirè yo de los Episcopanos, Presbyterianos, Independentes, y Anabaptistas de la Gran Bretaña, que estàn continuamente abofeteandose uno à otro con la Escritura?  à quienes el mismo Argumento fuesse alegado, aunque todos ellos unanimes  la reconocen ser la Regla.
Y En tercer lugar, Quanto à Razon, yo no necessitarè dezir mucho; porque de donde provienen todas las Controversias, Debates, y Contenciones en el Mundo, sino porque cada Hombre Juzga el sigue recta Razon?  De aquì antiguamente, procedieron las Disputas entre los Estoycos, Platonicos, Peripateticos, Pythagoricos, y Cynicos:  nuevamente, entre los Aristotelicos, Cartesianos y otros Naturalistas:  Puede de allì inferirse, ô querran los Socinianos, los grandes Maestros de Razon, dexarnos concluyr, porque muchos, y essos muy Sabios Varones, han errado, por seguir (como ellos supponian) su Razon, y esso con aquella Diligencia, Industria, y Cuidado que ellos podian, para descubrir la Verdad, que portanto ninguna Persona debe usar della en manera ninguna, ni estar firme en lo que el conoce ciertamente ser Razional?  Y tan largo quanto à Opinion; la misma incertitud es no menos incidente à aquellos otros Principios.
§. XIV.  Mas si nosotros venimos à Practicas, aunque yo confiesso, aborresco de todo mi Coraçon y detesto aquellas Practicas execrables que son escritas tocante los Anabaptistas de Munster; yo òso dezir, Que malas, sino peores cosas, han sido cometidas por aquellos, que estriban en Tradicion, Escritura, y Razon:  En que ellos assimismo se confessaban ser authorizados por èstas Reglas.  Yo no necessito sino alegar todos los Tumultos, Sediciones, y horribles Derramientos de Sangre, con que Europa ha sido affligida despues de diversos Siglos; en que Papistas contra Papistas, Calvinistas contra Calvinistas, Lutheranos contra Lutheranos, y Papistas assistido por Protestantes contra otros Protestantes assistidos de Papistas han miserablemente derramado los unos la Sangre de los otros, Alquilando y forzando los Hombres à matarse unos à otros, que Ignoraban la Quexa, y eran Estrangeros uno à otro:  Todos, contodo esso, pretendiendo Razon à hazerlo assi, y pleyteando la Legalidad de ello de la Escriptura.
Porque que han pretendido los Papistas por su muchos Massacres actuados assibien en Francia como en otras partes, sino Tradicion, Escriptura y Razon?  No dezian ellos, Que Razon los persuadia, Tradicion los approvaba, y Escriptura les encomendaba, Perseguir, Destruyr, y Quemar Hereges, tales que niegan èsta plana Escriptura, Hoc est corpus meum, Este es mi Cuerpo?  Y no son los Protestantes assensientes à este Derramamiento de Sangre, que affirman la cosa misma, y los animan, con Quemar y Desterrar, mientras sus Hermanos son assi tratados por la misma Causa?  No son las Islas de la Gran Bretaña è Irlanda (Ya, y todo el Mundo Christiano) Exemplo Bivo de ello, que fueron por muchos Años Juntamente como un Theatro de Sangre; en donde muchos perdieron sus Vidas, y multitudines de Familias fueron totalmente arruynadas?  Por todo lo qual, no otra causa fue principalmente dada, que los Preceptos de la Escriptura.  Si nosotros pues comparamos èstas Acciones con aquellas de Munster, no hallarèmos grande differencia; porque unos y otros affirmaban y pretendian que ellos eran llamados, que ello les era licito Matar, Quemar y Destruyr los Malos.  Nos es necessario Matar todos los Malos dezian aquellos Anabaptistas; paraque nosotros que somos los Santos posseamos la Tierra.  Nos es necessario quemar Hereges obstinados dizen los Papistas paraque la Santa Iglesia de Roma sea repurgada de Miembros podridos, y biva en Paz.  Nos es necessario dividir Separatistas Engañadores dizen los Protestantes Episcopanos, que turban la Paz de la Iglesia, y rehusan la Divina Hierarchia, y Ceremonias Religiosas della.  Debemos matar, dizen los Calvinistas Presbyterianos, los Prophanos Malignantes, que accusan el Santo Consistorial y Presbyterial Govierno, Y pretenden defender la Hierarchia Papistica y Prelacial; como assimismo aquellos otros Sectarios que turban la Paz de nuestra Iglesia.  Que differencia te ruego yo, Lector Imparcial, vees tu entre estos?
Si se diga, Los Anabaptistas cometieron sin, y contra la Authoridad del Magistrado; no assi hizieron los otros.
Yo facilmente lo Refutaria, alegando los Testimonios mutuales destas Sectas unos contra otros.  El Proceder de los Papistas contra Henrrico el Tercero y Quarto de Francia; sus designios contra Jacobo el Sexto en la Traycion de la Polvora; como assimismo su Principio del Poder del Papa à deponer Reyes, por la causa de Heregia, y absolver sus Subjetos de su Juramento, y darlas à otros, lo prueva contra ellos.
Y quanto à los Protestantes, quanto sus Acciones se differencien de aquellas otras arriba mencionadas, se puede ver por las muchas Conspiraciones y Tumultos, que ellos han actuado, y en Escocia y en Ingalaterra, y en estos Cien Años, en diversas Ciudades y Provincias de los Payses Baxos.  No han ellos muchas vezes demandado, no solo à los Magistrados Papicolas, sino tambien de aquellos que avian dado principio à Reformar ô que les avian dado alguna Libertad de Exercitar su Religion, que ellos solo fuessen permittidos, sin Turbacion ni Impedimento Exercitar su Religion, promettiendo ellos no impedirian, ni molestarian los Papistas en el Exercicio de la Suya?  Yo no obstante ellos no hizieron lo contrario, assi que se hallaron con Poder, y turbaron y abusaron à aquellos pobres Conciudadanos, y los desterraron, y lo que es peor, tambien los que Juntamente con ellos, avian abandonado la Religion Papistica?  No hizieron ellos estas cosas en muchos lugares contra la Mente de los Magistrados?  No han ellos publicamente, con Palabras Contumeliosas, Assaltado sus Magistrados, de quienes avian mas Justamente antes demandado y obtenido el Exercicio libre de su Religion?  Representandolos al punto que ellos se oppusieron à su Hierarchia, como si ellos no tuviessen ni Dios ni Religion?  No han ellos mismos con manos violentas posseydo las Iglesias Papisticas, assi llamadas, ô por fuerza, contra la Mente de los Magistrados, tomadolas?  No han ellos privado de sus Officios y Authoridad Concilios enteros de Magistrados, so pretexto, que ellos eran affectos à la Papisteria?  Los quales Magistrados Papicolas no obstante ellos un poco antes avian reconocido Ordenados por Dios, affirmandose obligados à rendilles Obediencia y Subjeccion, no solo por Temor, mas tambien por causa de Consciencia; à quienes portanto los mismos Predicadores y Superintendentes de la Iglesia Reformada avian voluntariamente Jurado Fidelidad; y no obstante despues ellos no han dicho, Que los Pueblos pueden y deben forçar un Principe malo à la Observacion de la Palabra de Dios?  Muchas otras Instancias ay deste genero que se hallan en sus Historias, no mencionando muchas otras cosas peores que sabemos aver sido hechas en nuestro tiempo, que por Brevedad omitto.
Yo podria dezir mucho de los Lutheranos, cuyas Acciones tumultuosas contra sus Magistrados, que no professaban la Profession Lutherana, son testificadas por diversos Historiadores fidedignos.  Entre otros, yo solo propondrè un Exemplo à la Consideracion del Lector, que acontecio à Berlin, en el Año 1615.  “Donde la Multitud Sediciosa de Lutheranos Ciudadanos, siendo animada con los cotidianos Clamores de sus Predicadores, no solo tomaron violentamente las Cosas de los Doctores Refformados, destruyeron sus Librerias, y despojaron sus Alajas; sino assimismo con palabras afrentosas, y tambien con Piedras assaltaron el Marquez de Brandenburg hermano del Elector, mientras el procuraba con dulces palabras quietar la furia de la Multitud; ellos mataron diez de su Guarda, apenas perdonandole à el; que por huyda escapò de sus Manos.”
Todo lo qual sufficientemente declara, que la Concurrencia del Magistrado no altera sus Principios; sino solo su methodo de Proceder.  De manera que por mi parte, yo no veo differencia entre los hechos de aquellos de Munster, y essotros, (de los quales los unos pretendian ser guiados por el Espiritu, los otros por Tradicion, Escritura y Razon) salvo esto; que los primeros eran Temerarios, Cabeçudos y Locos, en sus Procederes, y portanto fueron mas presto reducidos à nada, y assi à Desprecio y Derision:  Mas los otros siendo mas Politicos y Sabios en su Generacion, lo continuaron, y assi han authorizado mas su Maldad, con Juyzio de Authoridad de Ley y Razon.  Mas unos y otros siendo sus Hechos igualmente Malos, me parece ser la differencia solo semejante à la que ay entre un simple y mal avisado Ladron, que facilmente es descubierto, y ahorcado sin dilacion ni ruydo; y una Compañia de Salteadores resolutos y osados, que siendo mejor guardados, aunque su Offensa sea nada menos, toda via por violencia (por evitar el Peligro) fuerçan sus Señores à darles buenos terminos.
De todo lo qual pues se sigue evidentemente, que aquellos arguyen muy mal, que desprecian y desechan algun Principio, porque los Hombres, pretendiendo ser guidos por el, obran mal; en caso que no sea la natural y consequencional Tendencia de aquel Principio, inducir à aquellas cosas que son malas.
Y tambien de lo que està arriba affirmado se sigue, que si el Espiritu debe ser desechado por este respecto, todos los otros Principios deben por la misma razon ser desechados.  Y por mi parte, como yo nunca tengo la menor estima del Testimonio bendito de las Escripturas Santas, ni respecto lo menos alguna Tradicion solida, que es correspondiente y segun Verdad; ni desprecio en manera ninguna Razon, essa noble y excelente facultad de la Mente, porque los Hombres han abusado su Nombre, para cubrir su Maldad, y engañar al Simple:  Assi yo no quisiera alguno desechasse ô desconfiasse de la Certitud de aquel Espiritu Infalible, que Dios ha dado à sus Hijos, como aquel solo que los puede conducir en toda Verdad, porque algunos le han falsamente pretendido.
§.  XV.  Y por quanto el Espiritu de Dios es la fuente de toda Verdad y sana Razon, portanto nosotros hemos dicho bien, Que el no puede contradezir ni al Testimonio de la Escritura, ni à la Recta Razon:  Con todo esso (como la misma Proposicion concluye, à cuya ultima parte yo aora vengo) de ay no se seguirà, que èstas Revelaciones Divinas se deben sujetar al Examen ni del Testimonio externo de la Escritura, ni de la Razon humana del Hombre como à mas noble y mas cierta Regla y Piedra Toque; porque la Revelacion Divina, è Interna Illuminacion, es aquello que de si mismo es evidente, que fuerça el Entendimiento bien dispuesto, y que irresistiblemente la mueve à assentir, por su propia Evidencia y Claridad, assi bien como los Principios Communes de Verdades naturales inclinan la Mente à natural Assenso.
El que niega èsta parte de la Proposicion affirme, que el Espiritu de Dios ni Jamas puede, ni ha manifestadose à si mismo al Hombre, sin la Escriptura, ô una distinta discussion de Razon; ô que la Efficacia deste Principio Sobrenatural que obra sobre las Almas de los Hombres, es menos evidente que Principios Naturales en sus Operaciones Comunes; lo qual uno y otro es falso.
Porque Primero, Por todas las Escrituras nosotros observamos, Que la Manifestacion y Revelacion de Dios por su Espiritu, à los Patriarchas, Prophetas, y Apostoles, era Immediata y Objectiva como arriba provado; que ellos no examinaban por algun otro Principio, sino por su propia Evidencia y Claridad.
En segundo lugar, Dezir que el Espiritu de Dios ha menor Evidencia sobre la Mente del Hombre, que los Principios Naturales, es tener muy abjectos y baxos Pensamientos del.  De donde viene conbidarnos David, à gustar, y ver que Dios es bueno, si este no puede ser gustado ni visto?  Esto fuera bastante à derribar la Fè y Seguridad de todos los Santos, y nuevos y antiguos.  Como vino Pablo à ser persuadido, que nada le separaria del Amor de Dios, sino por aquella Evidencia y Claridad, que el Espiritu de Dios le daba?  El Apostol Juan, que conocio bien en que consistia la Certitud de Fè, lo Juzgaba en ninguna manera absurdo, sin mas Argumento, attribuyr su Conocimiento y Seguridad, y la de todos los Santos allì, en estas Palabras, Por esso nosotros conocemos, que nosotros habitamos en el, y el en nosotros, porque el nos ha dado de su Espiritu, 1 Juan 4. 13.  Y segunda vez, 5. 6. Ello es el Espiritu el que da Testimonio, porque el Espiritu es Verdad.
Observa la Razon trayda por el, Porque el Espiritu es Verdad:  De cuya Certitud è Infalibilidad yo he hablado aquì arriba.  Nosotros pues nos asseguramos y confiamos en este Espiritu, porque conocemos, y ciertamente creemos, que el solo nos puede guiar derechamente, y nunca jamas engañarnos; y desta Confiança cierta viene que nosotros affirmemos, Que Revelacion que viene del nunca jamas contradiga el Testimonio de las Escrituras, ni Razon recta:  No como haziendo esto una Regla mas cierta para nosotros mismos, sino como condescendiendo à tales, que no discerniendo las Revelaciones del Espiritu, como ellas procedan puramente de Dios, las pruevan por estos Medios.  Con todo esso los que han sus Sentidos Espirituales, y pueden gustar las cosas del Espiritu, como si ello fuesse in prima Instantia, esto es, à la primera Vista, pueden discernillas sin ô antes que ellos las appliquen ô à Escritura ô à Razon:  Justamente como un buen Astronomo puede calcular un Eclipse infaliblemente, por lo qual el puede concluyr (si el Orden de Naturaleza continua, y alguna Revolucion extraordinaria y no natural no interviene) avra un Eclipse del Sol ô Luna un tal dia, y una tal hora; aunque el no puede persuadir un Rustico Ignorante desto, hasta que el lo vee visiblemente.  Assimismo un Mathematico puede conocer infaliblemente, por las Reglas del Arte, que los tres Angulos de un Triangulo recto, son iguales à dos Angulos rectos; y puede conocerlos mas ciertamente, que algun Hombre por Mesura.  Y algunas Demonstraciones Geometricas son por todos reconocidas ser infalibles, que à penas pueden ser discernidas ò provadas por los Sentidos; no obstante si un Geometra sea en las penas para certificar algun Hombre ignorante tocante la Certitud de su Arte, por condescender à mesurarlo, y hazerlo sensible à sus Sentidos, no se seguirà de allì, que la Mesuracion es tan cierta como la Demonstracion misma; ò que la Demonstracion seria incierta sin ella.
§.  XVI.  Mas por acabar, yo añadirè un Argumento para provar; Que esta Revelacion Interior, Immediata, Objectiva, que nosotros defendemos y hemos hasta aqui defendido es el solo, seguro, cierto, è immoble fundamento de todo Fè Christiana:  El qual Argumento, quando bien ponderado, yo espero tendrà pesso contra todas suertes de Christianos, y el es este:
Aquello à que todos Professores de Christianismo, de qualquier genero, son forçados à recurrir ultimadamente, quando apretados à lo ultimo, Aquello porque y por causa de que todos otros Principios son recomendados, y contados dignos de Credito; y sin que ellos son reputados no ser totalmente de pesso, es necessario sea el solo, verdaderissimo, cierto, è immoble Fundamento de toda Fè Christiana.
Mas Revelacion Interior, Immediata, Objectiva, por el Espiritu, es aquello à que todos Professores de Christianismo, de qualquier genero, son forçados ultimamente à recurrir, &c.
Portanto, &c.
La Proposicion es tan evidente, que ella no serà negada; la Assumpcion serà por partes provada.
Y primero; Quanto à los Papistas, ellos colocan su Fundamento en el Juyzio de la Yglesia, y Tradicion.  Si nosotros los apretamos à dezir, Porque creen ellos como la Iglesia cree?  Su respuesta es, porque la Iglesia es siempre guiada por el Espiritu Infalible.  Assi aquì la Guia del Espiritu, es el ultimo Fundamento.  Y tambien, Si nosotros les preguntamos, Porque nos es necessario confiar en la Tradicion?  Ellos responden, porque èstas Tradiciones nos fueron dadas por los Doctores y Padres de la Iglesia, los quales Doctores y Padres por la Revelacion del Espiritu Santo, encomendaron à la Iglesia observallas.  Aquì segunda vez todos feneçen en la Revelacion del Espiritu.
Y por los Protestantes y Socinianos los quales unos y otros conocen ser las Escrituras el fundamento y Regla de su Fè; el uno es subjectivamente influydo por el Espiritu de Dios para usar dellas; el otro, como manejandolas con y por su propia Razon.  Pregunta à uno y otro, ô à cada uno dellos, porque ellos confian en las Escripturas y las toman por su Regla?  Su respuesta es, Porque nosotros tenemos en ellas la Mente de Dios declarada à nosotros, por aquellos à quienes èstas cosas fueron interiormente, y immediatamente, y objectivamente Reveladas por el Espiritu de Dios; y no porque este ò aquel Hombre las escribio, sino porque el Espiritu de Dios las dictò.
Ello es pues extraño, que los Hombres hiziessen tan incierto y peligroso seguir aquello, sobre que solamente es fabricado el Principio y Fundamento cierto de su propia Fè; ò que ellos se excluyessen à si mismos de aquella Santa Comunicacion con Dios, que solo es posseyda en el Espiritu, en que somos mandados y Caminar y Bivir.
Si algunos, leyendo estas cosas, se hallan movidos, por la fuerça destos Argumentos sacados de las Santas Escripturas, à assentir, y creer tales Revelaciones necessarias, y no obstante se hallan estrangeros à ellas (que como yo observè en el principio, es la causa porque esto es tanto negado y contradicho) conoscan, no es porque ello ha cessado de ser el Privilegio de cada Christiano verdadero, porque ellos no lo sienten; sino porque ellos no son tanto Christianos por Naturaleza, quanto por Nombre:  y tales sepan, que la Luz secreta, que reluze en el Coraçon, y reprueva Injusticia, es el Principio pequeño de la Revelacion del Espiritu de Dios, que fue primero imbiado al Mundo por reprovarlo de Pecado, Juan 16. 8.  Y como, por dexar la Iniquidad, tu vienes à ser conocido con aquella Voz Celestial en tu Coraçon, tu sentiràs, como el Hombre Viejo, ò el Hombre Natural, que no saborea las cosas del Reyno de Dios, es despojado, con sus malas y corruptas Affecciones y Desseos; yo digo, tu sentiràs el Hombre Nuevo, ò el Nacimiento Espiritual y Creatura nueva levantada, que ha sus Sentidos Espirituales, y puede ver, sentir, tocar, manosear, y oler las cosas del Espiritu; mas hasta entonces, el Conocimiento de cosas Espirituales, es como una Fè Historica.  Mas como la descripcion de la Luz del Sol ò de Colores curiosos, para un Hombre Ciego, que, aunque de mas larga capacidad, no puede entenderla assi bien, por la mas aguda y biva Descripcion, como un Niño puede por verlos:  Assi ni el Hombre Natural puede, de la mas larga capacidad, por las mejores palabras de la Escriptura, entender tan bien los Mysterios del Reyno de Dios, como el menor y mas debil Infante que los gusta por tenerlos Revelados interiormente y objectivamente por el Espiritu.
Attiende pues esto, en la parva Revelacion de aquella Luz pura, que primero revela cosas mas conocidas; y como vengas tu aprovechado por ella, tu recibiras mas y mas, y por Experiencia  Biviente refutaràs facilmente su Ignorancia, que preguntan, Como conoces tu, que eres tu actuado por el Espiritu de Dios?  Que te parecerà una Question no menos ridicula, que preguntar à uno, cuyos Ojos estan abiertos, como el conoce el Sol resplandeze al Medio dia?  Y aunque este sea el camino mas cierto y seguro para responder à todas Objecciones; con todo esso por lo que arriba està escrito, se muestra, que las Bocas de todos tales Oppositores, como niegan esta Doctrina, sean cerradas, por Razones inquestionables è irrespondibles.