| PROPOSICION III. Tocante las Escrituras Santas. Destas Revelaciones del Espiritu de Dios à los Santos, han procedido las Escripturas de Verdad, que contienen, I. Una fiel Narracion Historica de los Hechos del Pueblo de Dios en diversas Edades, con muchas singulares y remarcables Providencias en ellos. II. Una Relacion Prophetica de cosas particulares, algunas de las quales son ya passadas, y otras toda via futuras. III. Una cabal y ampla Recitacion de todos los primeros Principios de la Doctrina de Christo, exhibida en Declaraciones preciosas, Exortaciones y Sentencias, que, por el Movimiento del Espiritu Divino, fueron en particulares tiempos, y sobre varias occasiones, dichas y escritas à algunas Yglesias y à sus Pastores. No obstante, porquanto ellas son solo una Declaracion de la Fuente, y no la Fuente misma, portanto no deben ellas ser estimadas el Principal fundamento de toda Verdad y Conocimiento, ni Regla adequada y primera de Fè y Costumbres. Contodoesso, como aquello que da verdadero y fiel Testimonio del primer Principio, ellas son, y sean Regla secundaria, subordinada al Espiritu, de quien ellas tienen toda su Certitud y Excelencia: porque como por el Testimonio Interior del Espiritu nosotros solo verdaderamente las conocemos, assi ellas testifican, que el Espiritu es aquella Guia, con que los Santos son guiados en Toda Verdad: Portanto, segun las Santas Escrituras, el Espiritu Divino es el Primero y Principal Guiador. Y como nosotros recivimos y creemos las Escrituras, porque procedieron del Espiritu, portanto assi el Espiritu es mas original y principalmente la Regla, segun aquella Maxima en Escuelas recibida, Propter quod unumquodque est tale, illud ipsum est magis tale. Aquello por que una otra cosa es tal, ello mesmo es mas tal. §. I. La primera parte desta Proposicion, aunque ella no necessita de Apologia por si misma, con todo esso, ella es una buena Apologia por nosotros, y ayudarà à limpar aquella, entre otras muchas Calumnias, con que muchas vezes somos cargados, como si fuessemos Denegadores y Diffamadores de las Escripturas Santas: Porque en lo que nosotros dellas affirmamos, apparece en que valua nosotros las valuemos, reputandolas (sin algun engaño ni Equivocacion) los mas Excelentes Escritos en el Mundo; à los quales no solo no otros Escritos no deben ser preferidos, sino tambien en diversos respectos no comparables à ellos. Porque como nosotros libremente reconocemos, que su Authoridad no depende de la Aprovacion de Canones de alguna Iglesia, ò Concilio, assi no podemos sujetarlas à la Razon cayda, corrupta, y degenerada del Hombre: Y assi como nosotros voluntariamente convenimos con los Protestantes, contra el Error de los Romanistas; assi por otra parte no podemos ir tan largo, como tales Protestantes, que hazen depender su Authoridad sobre alguna Virtud ò Poder, que està en los mismos Escriptos; mas nosotros desseamos attribuyrlo todo à aquel Espiritu de quien ellos procedieron. Nosotros cierto confessamos, allì no falta Magestad en el Estilo, Coherencia en las Partes, buen Fin en el Todo; mas viendo èstas cosas no son discernidas por el Hombre Natural, sino por el Espiritual, ello es el Espiritu de Dios el que puede darnos aquella Creencia de las Santas Escrituras, que satisfaga nuestras Consciencias. Portanto algunos de los Principales entre los Protestantes, y en sus particulares Escriptos, y publicas Confessiones, son forçados à conceder esto. De aquì Calvino, aunque el dize, el es capaz à provar, que si ay Dios en el Cielo, estos Escriptos han del procedido; no obstante el concluye ser necessario otro Conocimiento: Inst. lib. 1. cap. 7. Sect. 4. “Mas si (dize el) nosotros respectemos las Consciencias paraque ellas no sean cada dia molestadas con Dudas, y que no se apeguen à cada Escrupulo, ello es requisito que esta Persuacion de que hablamos, sea tomada mas alto que Razon Humana, Juyzio, ò Conjeturas; à saber, del Testimonio secreto del Espiritu Santo. Y segunda vez, A aquellos que demandan, que les provemos, por Razon, que Moyses y los Prophetas fueron Inspirados por Dios à hablar: Yo Respondo, Que el Testimonio del Espiritu Santo es mas excelente que toda Razon. Mas, Esta sea una Verdad firme, Que aquel solo à quien el Espiritu Santo ha persuadido, puede reposarse sobre la Escriptura con una certitud verdadera. Y en fin, Este en conclusion es un Juyzio, que no puede ser engendrado, sino por una Revelacion Celestial,” &c. Lo mismo es tambien affirmado en la primera Confession publica de las Iglesias Francesas, publicada en el Año 1559. Art. 4.. “Nosotros conocemos ser estos Libros Canonicos, y la mas cierta Regla de nuestra Fè, no tanto por el Acuerdo de los Hombres, y comun Consentimiento de la Iglesia, quanto por el Testimonio y Persuacion interior del Espiritu Santo.” Assi tambien en el Articulo Quinto de la Confession de Fè, de las Iglesias de Holanda, confirmada por el Synodo de Dort. “Nosotros recibimos estos Libros solo por Santos y Canonicos, no tanto porque la Iglesia los recibe y apprueva, quanto porque el Espiritu de Dios testifica en nuestros Coraçones, que ellos son de Dios.” Y ultimamente los Theologos, assi llamados, en Westminster, que començaban à temer, y cautelarse tocante el Testimonio del Espiritu, porque ellos percibian una Dispensacion, mas allà de aquella debaxo de la qual ellos estaban, que començaba à anegarlos y eclipsarlos; aunque no ganarian por esta, aunque ellos la explicaron, no tan claramente, ni tan distintamente, ni tan honestamente, como los que vinieron antes. Ella es en estas palabras, Cap. 1. Sect. 5. “No obstante, nuestra Persuacion entera y Seguridad de la Verdad Infalible de ellas, es, de la Operacion interna del Espiritu Santo, que da testimonio por y con la Palabra en nuestros Coraçones.” Por todo lo qual es manifesto quan necessario es, inquirir la Certitud de las Escripturas del Espiritu, y no en otra qualquier parte. Las Disputas infinitas, y Contestaciones interminables de aquellos, que buscan su Authoridad en qualquier otra parte, testifican la Verdad dello. Porque los mismos Antiguos, tambien de las primeras Centurias, no convinieron entre si mismos sobre ello, pues algunos desecharon Libros que nosotros approvamos, y otros dellos approvaron los que algunos de nosotros desechamos. No es incognito à tales como son en lo menos versados en la Antiguedad, quan grandes Disputas ay tocante la Segunda y Tercera de Juan; y las Revelaciones, que muchos, y muy Antiguos, niegan aver sido escritas por el bien amado Discipulo y Hermano de Jacobo, sino por otro de aquel Nombre. Que seria de los Christianos pues, si ellos no huvieran recivido aquel Espiritu, y aquellos Sentidos Espirituales, por los quales ellos conocen como discernir lo Verdadero de lo Falso? Ello es cierto el Privilegio de las Ovejas de Christo, que ellas oygan su Voz, y rehuzen la de un Estrangero; el qual Privilegio siendo quitado, somos nosotros dexados en Pressa à toda manera de Lobos. §. II. En fin aunque nosotros reconocemos ser las Escrituras un Escrito Celestial y Divino, ser el uso de ellas muy Confortable y Necessario à la Iglesia de Christo, y que nosotros assimismo admiramos, y loamos al Señor, por su Providencia maravillosa, en preservar estos Escritos tan Puros è Incorruptos, como nosotros los tenemos, por una assi larga Noche de Apostacia, para ser un Testimonio de su Verdad, contra la Maldad y Abominacion, tambien de aquellos, à quienes el hizo instrumentales en preservallos; demanera que ellos los han guardado paraque sean un Testigo contra ellos mismos; con todo esso nosotros no podemos llamarlos la fuente principal de toda Verdad y Conocimiento, ni tampoco la primera adequada Regla de Fè y Costumbres, porque la Fuente principal de Verdad es necessario sea la Verdad misma, esto es, Aquella cuya Certitud y Authoridad no depende de otro. Quando dudamos de las Corrientes de Algun Rio ò Torrente, nosotros recurrimos à la Fuente misma, y aviendola hallado, allì desistimos, no podemos de allì mas adelante passar; porque allì nace de las Entrañas de la Tierra, que son inescrutables: Assi tambien los Escritos y Dichos de todos los Hombres, debemos llebarlos à la Palabra de Dios, yo quiero dezir la Palabra Eterna, y si ellos à ella convienen, allì nos paremos; porque esta Palabra siempre procede, y procedio de Dios eternalmente, en quien y por quien la Sabiduria incomprehensible de Dios y Consejo inescrutable, y Voluntad de Dios, nos es revelada. Que la Escriptura pues no es el Fundamento principal de Fè, y Conocimiento, como ello es evidente por lo que arriba està dicho; assi ello es proveydo en la ultima parte de la Proposicion, que siendo reducido à un Argumento, es tal: Aquello, de lo qual la Certidud y Authoridad depende de otro, que es recibido como Verdad, por causa de su proceder de otro, no debe ser contado el Fundamento y Origen de toda Verdad y Conocimiento. Mas la Authoridad y Certitud de las Escripturas depende del Espiritu, por quien ellas fueron dictadas; y las Razon porque ellas fueron recividas, como Verdad, es, porque ellas procedieron del Espiritu. Luego ellas no son el Fundamento principal de Verdad. Para confirmar este Argumento, yo añadì una Maxima Escolastica, Propter quod unumquodque est tale, illud ipsum magis est tale. La qual Maxima, aunque confiesso que ella no tiene lugar Universalmente, en todas cosas; toda via en esto ella lo tiene y tendrà muy bien, como apparecerà, applicandola, como hemos arriba intimado. El mismo Argumento tendrà lugar, quanto à la otra Rama de la Proposicion, Que ella no es la Regla primaria y adequada de Fè y Costumbres; assi: Aquello que no es la Regla de mi Fè en creer las Escrituras mismas, no es la Regla primaria adequada de Fè y Costumbres: Mas la Escriptura ni es, ni puede ser ella la Regla de aquella Fè, por la qual yo las creo, &c. Luego, &c. Mas quanto à esta parte, nosotros despues producirèmos diversos Argumentos; quanto à lo que es affirmado, Que el Espiritu, y no las Escripturas, es la Regla, ello es tocado largamente en la Primera Proposicion, cuya Suma yo retocarè en un Argumento, assi: Si por el Espiritu nosotros podemos venir solo al Conocimiento verdadero de Dios: Si por el Espiritu nosotros debemos ser guiados en toda Verdad, y assi ser enseñados de todas cosas; Entonces el Espiritu, y no las Escripturas, es el Fundamento y Principio de toda Verdad Y Conocimiento, y la Regla primaria de Fè y Costumbres. Mas lo Primero es verdadero; luego tambien lo ultimo. Ademas, La misma Naturaleza del Evangelio mismo declara, Que las Escripturas no pueden ser la Sola, y Principal Regla de los Christianos, en otra manera no huviera differencia entre la Ley y el Evangelio. Como de la Naturaleza de la Nueva Aliança, por Escrituras diversas, descripta en la primera Proposicion, es provado. Mas ademas destas cosas que antes son mencionadas, la Ley y el Evangelio diffieren, en que la Ley siendo externamente escrita, guia debaxo de Condenacion, mas no tiene Vida en si para Salvar; en lugar de que el Evangelio, como aquel que declara y haze manifiesto lo Malo; assi el siendo una Cosa Interior y Poderosa, da Poder assimismo à obedecer, y libra del Mal. Por esto el es llamado ??????????, que es Nuevas Alegres; la Ley ò Letra, que està fuera de nosotros, Mata: Mas el Evangelio, que es la Ley interior Espiritual, da Vida; porque el no consiste tanto en Palabras, quanto en Virtud. Por lo qual los tales como vienen à conocelle, y tener familiaridad con el, vienen à sentir mayor Poder sobre sus Iniquidades, que todas Leyes ò Reglas externas pueden darles. De aquì el Apostol concluye, Rom. 6. 14. Peccado no tendrà Dominio sobre vosotros: Porque Vosotros no estays debaxo de la Ley, sino debaxo de la Gracia. Esta Gracia pues, que es Interior, y no Ley Exterior, debe ser la Regla de Christianos: A ella el Apostol encomienda los Ancianos de la Iglesia, diziendo, Acts. 20. 32. Y ahora, Hermanos, yo os encomiendo à Dios, y à la Palabra de su Gracia, que es Poderosa à acabar de edificaros, y daros una Herencia entre todos los que son Sanctificados. El no los encomienda aquì à Leyes exteriores ò Escritos, sino à la Palabra de Gracia, que es Interior, cierto la Ley Espiritual, que haze libres, como el en otra parte affirma, Rom. 8. 2. La Ley del Espiritu de Vida en Christo Jesus, me ha hecho libre de la Ley de Peccado y Muerte. Esta Ley Espiritual es aquella que el Apostol declara el predicaba, y à que el dirigia los Pueblos, que no era exterior, como, Rom. 10. 8. es manifiesto; en donde, distinguiendola de la Ley, el dize, La Palabra està cerca de ti, en tu Coraçon, y en tu Boca; y està es la Palabra de Fè que nosotros Predicamos. De lo que està arriba dicho, yo arguyo assi, La Regla principal de los Christianos debaxo del Evangelio ni es una Letra exterior, ni Ley exteriormente escrita y pronunciada; sino una Ley Interior Espiritual, gravada en el Coraçon, la Ley del Espiritu de Vida, la Palabra, que està cerca, en el Coraçon, y en la Boca. Mas la Lettra de la Escritura es exterior, de si misma una cosa muerta, una mera Declaracion de cosas buenas, mas no las cosas mismas. Luego no es, ni puede ser la capital ò principal Regla de los Christianos. §. III. En tercer lugar, Aquello que es dado à los Christianos por Regla y Guia, necessita ser tan cabal, que clara y distintamente los guie y ordene en todas cosas y occurrencias que acontescan. Mas en esso ay una infinidad de cosas, en las quales, segun las Circunstancias, Christianos particulares pueden ser interessados, por lo qual no aya en las Escrituras Regla particular: Luego las Escrituras no pueden ser una Regla para ellos. Yo darè una Instancia en dos ò tres Particulares, para provar esta Proposicion. No se debe dudar, que algunos Hombres particularmente son llamados à algunos Servicios particulares; en que, si ellos no son versados, aunque el Acto no sea Deuda general positiva; contodoesso tanto quanto ello es requerido de ellos, es un gran Pecado omittillo: Porque como Dios es muy Zelozo de su Gloria, assi cada Acto de Desobediencia à su Voluntad manifestada, es bastante no solo à impedir à qualquiera grandemente de aquel Conforto y Gracia interna que en otra manera tuvieran ellos, sino tambien trae Condenacion. Por Exemplo: Algunos son llamados al Ministerio de la Palabra; Pablo dize que fue impuesta necessidad sobre el à predicar el Evangelio: Ay de mi, si yo no predique. Si ello Sean necessario oy en este dia Ministros de la Iglesia, assi bien como entonces, luego ay la necessidad misma sobre algunos, mas que sobre otros, à occupar este lugar; la qual necessidad, como ella sea mas incumbente sobre Personas particulares, la Escriptura ni lo declara ni lo puede declarar. Si se diga, Que las Qualificaciones de un Ministro son halladas en la Escriptura, y que por applicacion destas Qualificaciones à mi mismo, yo puedo conocer, si yo sea apto para tal lugar ò no. Yo respondo, Las Qualificaciones de un Obispo ò Ministro, como ellas son mencionadas y en la Epistola à Timotheo y en la Epistola à Tito, son tales como sean halladas en un Christiano privado; que deben estar en cada verdadero Christiano en alguna mesura: de manera que, ello no da certidumbre à un Hombre. Cada Capacidad à un Officio, no da una sufficiente Vocacion à el. Aora pues, Porque Regla yo Juzgarè, si yo sea assi Qualificado? Como conozco yo, que soy sobrio, manso, santo, innocente? No es el Testimonio del Espiritu en mi Consciencia, el que me debe assegurar dello? Y suppon que yo fuesse Qualificado y Llamado, contodoesso que Regla de Escriptura me informarà, si sea mi deber predicar en este ò aquel lugar, en Francia ò Ingalaterra, Holanda, Alemania, ò España? Si emplearè mi tiempo en Confirmar los Fieles, Reclamar Hereges, ò Convertir Infieles, como assimismo en Escribir Epistolas à esta ò à aquella Iglesia? Las Reglas generales de la Escriptura, esto es, Ser diligente en mi Deber, hazer todas cosas à la Gloria de Dios, y por el bien de su Iglesia, no pueden darme luz en esto. Viendo dos cosas differentes pueden ambas tener un respecto à aquel camino, contodoesso yo cometo un Error grande y Offensa, en hazer lo uno, quando soy llamado à lo otro. Si Pablo, quando su Cara fue buelta por el Señor hazia Jerusalem, huviera buelto atras à Achaia, ò Macedonia, el suppondria el haria mas acceptable Servicio à Dios, en Predicar y Confirmar las Iglesias, que en ser encerrado en Prision en Judea; mas huviera Dios sido agradado de ello? No ciertamente. Obediencia es mejor que Sacrificio; y ello no es nuestro hecho aquello que es bueno simplemente, lo que agrada à Dios, sino aquello que el nos manda hazer. Cada Miembro ha su particular lugar en el Cuerpo, como el Apostol muestra, 1 Cor. 12. Si pues, yo siendo el Pie, offreciera exercitar el Officio de la Mano; ò siendo la Mano, aquel de la Lengua, mi Servicio seria gravoso, y no acceptable; y en lugar de ayudar el Cuerpo, yo haria Scisma en el. Demaneraque, lo que es bueno por un otro hazer, sea peccaminoso por mi: Porque como los Amos quieren sus Criados los obedezcan, segun su gusto, y no solo en hazer ciegamente lo que à ellos les parece ordenarse à provecho de sus Señores por lo qual puede acontecer (el Señor teniendo; negocio y en el Campo y en la Casa) que el Siervo que no conoce la voluntad de su Señor, vaya al Campo, quando es la mente del Señor el se estuviesse en Casa, è hiziera el negocio en ella: No mereciera entonces este Siervo una Reprehension, por no corresponder à la mente de su Señor? Y que Señor es tan pereçoço y descuidado, que teniendo muchos Servidores, los dexa en tal desorden, como no assignar cada particular Empleo, y no solo el termino general de hazer lo que es provechoso; que los dexaria en dudas varias, y finalmente en Confusion? Osarèmos pues nosotros attribuyr à Christo, en el ordenar de su Iglesia y Servidores, lo que en un Hombre fuera contado justamente Desorden y Confusion? El Apostol muestra bien esta distincion, Rom. 12. 6, 7, 8. Teniendo pues Dones differentes segun la Gracia que nos es dada; ò Prophecia, prophetemos segun la proporcion de Fe; ò Ministerio, attendamos sobre nuestra Ministracion; ò el que Enseña, sobre Enseñamiento; ò el que Exorta, sobre Exortacion. Ahora que Escriptural Regla me muestra, que debo yo Exortar, mas que Enseñar? Segura y totalmente ninguna. Muchas mas Difficultades deste genero, occurren en la Vida de un Christiano. Portanto, Lo que de todas cosas es por necessarissimo conocer, à saber, si el sea realmente en Fè, y un Heredero de Salvacion, ô no, la Escriptura no puede darle certitud en ello, ni ser Regla para el. Que este Conocimiento es grandemente desiderable y confortable, todos unanimemente confiessan; ademas de que el es especialmente encomendado, 2 Cor. 13. 7. Examinaos vosotros mismos, si estays en la Fè, provaos vosotros mismos; no os conoceys vosotros mismos, à saber, que Jesu Christo està en vosotros, sino es que vosotros seays Reprobos? Y 2 Pet. 1. 10. Portanto Hermanos procurad mas, poner toda diligencia à hazer vuestra Vocacion y Eleccion segura. Ahora pues, yo digo, que Regla de Escriptura me assegure, que yo he Fè verdadera? Que mi Vocacion y Eleccion es cierta? Si de diga, Por comparar las Marcas de Escritura de Fè verdadera con mi Fè: Yo demando, Con que harè yo esta Observacion? Quien me assegurarà, que yo no me engaño? ello no puede ser la Escriptura: Que es la Materia en Disputa. Si se diga, Mi Coraçon proprio: Quan inutil Juez el es en propia causa? Y quan verosimil ser parcial, especialmente si el no està aun renovado? No dize la Escritura, Que el es engañoso sobre todas cosas? Yo hallo las Promessas, y hallo las Amenaças, en la Escriptura; mas quien me dize, que las unas me pertenezen, mas que las otras? La Escritura me da una mera Declaracion destas cosas, mas no haze Applicacion; demanera que la Attribucion sea de mi propia hechura, assi; como por Exemplo: Yo hallo esta Proposicion en la Escriptura; El que cree, serà salvo: de donde saco yo esta Consequencia de Attribucion, Mas yo, Roberto, Creo: Luego, yo serè salvo. La Menor es de mi propia hechura, no expressada en la Escriptura; y assi una Conclusion Humana, no una Posicion Divina; demaneraque mi Fè y Seguridad aquì, no es fabricada sobre Proposicion de Escriptura, sino sobre un Principio Humano; de que, sino es que yo sea por otra parte assegurado, la Escriptura no me da certidumbre en la materia. Ademas, Si yo prosiguiera el Argumento y buscara un Medio nuevo sacado de la Escriptura occurriera la difficultad misma assi: El que ha las Marcas ciertas y verdaderas de Fè verdadera, ha verdadera Fè. Mas yo tengo essas Marcas: Luego yo he Fè verdadera. Porque la Assumpcion es aun aquì de mi propia hechura, y no es hallada en las Escripturas; por consequencia la Conclusion no puede ser mejor, toda via ella sigue la Proposicion mas flaca. Esto es assi pungente, que los mejores de los Protestantes, que pelearon por esta Seguridad, la attribuyen al Testimonio interior del Espiritu, (como Calvino, en aquella larga Cita, alegada en la Proposicion primera) demanera que, por no inquirir mas en los Escritos de los Protestantes Primitivos, (que estan llenos de Expressiones tales) la misma Confession de Fè de Westminster affirma, Cap. 18. Sect. 12. “Esta certitud no es una mera Conjetura y Persuacion probable, fundada sobre Experiencia falible, sino una Assegurança Infallible de Fè, fundada sobre la Verdad Divina de la Promessa de Salvacion; las Evidencias interiores destas Gracias, à quienes estas Promessas son hechas; el Testimonio del Espiritu de Adopcion, que testifica à nuestros Espiritus, que somos los Hijos de Dios; el qual Espiritu es la Arrha de nuestra Herencia, por la qual somos sellados para el dia de la Redempcion.” Portanto, La Escriptura misma en donde somos tan apretados à buscar esta Assegurança, no se affirma ella misma en manera alguna una Regla sufficiente à dalla, sino enteramente lo attribuye al Espiritu, como Rom. 8. 16. El Espiritu mismo da Testimonio con nuestro Espiritu, que somos los Hijos de Dios, 1 Juan 4. 13. Por esso nosotros conocemos que habitamos en el y el en nosotros, porque el nos ha dado de su Espiritu; y cap. 5. 6. Y el Espiritu es el que de Testimonio, porque el Espiritu es Verdad. §. IV. Finalmente, Que aquello no puede ser la sola, principal ni especial Regla, que universalmente no se extiende à cada Individual, que la necessita, à produzir el effecto necessario; y de cuyo uso (ò por algun innocente y no pecaminoso Defecto, ò Natural, aunque no criminosa ni reprochable, Imperfeccion) muchos (que estan dentro del Compas de la Iglesia visible, y pueden, sin absurdo, ciertamente, con grande probabilidad, ser reputados de los Escogidos) son necessariamente Excluydos, y esso ò enteramente, ò à lo menos del uso immediato dellas. Mas ello assi acontece frequentemente tocante las Escripturas, en el caso de Pueblos Sordos, Niños è Idiotas, que en ninguna manera han el Beneficio de las Escripturas. Affirmarèmos pues entonces, que ellos, respecto de Dios, estan sin alguna Regla, ò que todos ellos son condenados? Como una tal Opinion es en si misma muy absurda, è inconsistente y con la Justicia y con la Misericordia de Dios, yo no conozco puede alegarse Razon solida por ello. Ahora si nosotros suppongamos algunos tales estar debaxo de la Dispensacion de la Nueva Aliança, como à mi parecer ningunos negaràn; sin que nosotros lo suppongamos sin alguna absurdidad, nosotros no podemos supponerlos sin alguna Regla y Medios de Conocimiento; considerando està expressamente affirmado, Ellos todos seràn enseñados de Dios, Juan 6. 45. Y ellos me conoceràn desde el menor hasta el mas grande, Heb. 8. 11. Mas en segundo lugar, Aunque nosotros fuessemos descargados desta difficultad, quantos iliterados, y no obstante Hombres buenos, ay en la Iglesia de Dios, que no pueden leer una Lettra en su propia Lengua Materna? La qual Imperfeccion, aunque sea inconveniente, yo no puedo dezir en que manera la affirmemos peccaminosa; estos no pueden aver Conocimiento immediato de la Regla de su Fè: Assi su Fè debe necessariamente depender del Credito de otro Hombre que la Leya ò Referia à ellos, donde ò la alteracion, ù omission de una Palabrilla, puede ser un Fundamento en el pobre Auditor, de un Error muy peligroso, por el qual el puede ò continuar ignorantemente en una iniquidad, ô creer confiadamente una Mentira. Como por Exemplo los Papistas en todos sus Catechismos, y Exercicios publicos de Examinacion, hazia el Pueblo, han osadamente quitado el Segundo Mandamiento, porque parece el expressamente se oppone à su Adoracion y Uso de Imagenes; por lo qual muchos dessos Pueblos, en quienes, por esta Omission, esta falsa Opinion es encubierta, estan debaxo de una absoluta impossibilidad, ò à lomenos una muy grande difficultad, para ser exteriormente informados deste abuso. Mas, suppongamos todos pudieran leer las Escripturas en su propia Lengua Materna, donde ay uno de Mil que lo aya por Conocimiento de las Lenguas Originales, en que ellas estan escriptas, como assi en esse respecto recibir immediatamente el Beneficio dellas? No deben todos estos aquì depender sobre la Honestidad y Fidelidad de los Interpretes? Lo qual quan incierto es por un Hombre sobre ello fundar su Fè, las muchas Correcciones, Enmiendas, y varias Translaciones, tambien entre los Protestantes, usadas, de las quales las ultimas han constantemente reprehendido y corregido las primeras, como reas de Defectos y Errores, declaran sufficientemente. Y que tambien las ultimas Translaciones en las Lenguas Vulgares necessitan ser corregidas (como yo provaria largamente, si ello fuera propio en este lugar) Hombres eruditos confiessan. Mas enfin, no ay menor difficultad aun à estos instruydos en las Lenguas Originales, que no pueden assi immediatamente recibir la Mente de los Authores en estos Escritos, como essa su Fè a lo menos obliquamente dependa de la Honestidad y Credito de los Copistas, pues todos conceden las Copias Originales, al presente no se hallan. De que Geronimo se quexò en su tiempo, diziendo, Que ellos no escribian lo que ellos hallaban, sino lo que ellos entendian. Y Epiphanio dize, Que en las Copias buenas y correctas de Lucas estaba escrito, que Christo Llorò, y que Ireneo lo cita; mas que los Catholicos lo avian rayado, temiendo que los Hereges lo abusarian. Otros Padres assimismo declaran, Que versos enteros fueron quitados de Marcos por causa de los Manicheos. Mas, las Lecciones varias del Hebreo Caracter, por razon de los Puntos, que algunos pleytean, como coævos con los primeros Escritos; que otros, con no menor prababilidad, alegan ser una Invencion nueva; la disconveniencia de diversas Citaciones de Christo y los Apostoles, con aquellos Passages en el Viejo Testamento; ellos appelan à las grandes Controversias entre los Padres, de los quales algunos altamente appruevan los Setenta Griegos, gritando y revocando en duda la Copia como en muchos lugares viciada y alterada por los Judios; otros algunos, y particularmente Hieronimo, exaltando la certitud del Hebreo, y desechando, y aun burlando la Historia de los Setenta, de que la Iglesia Primitiva usò principalmente; y algunos Padres, que bivieron antes del Centurias affirmaron ser una cosa muy cierta. Y las muchas Lecciones varias en diversas Copias del Griego, y las grandes Altercaciones entre los Padres de las tres primeras Centurias (que tenian mayor opportunidad à ser mejor informados; que nosotros ahora no podemos aver) tocante los Libros que debian ser admittidos ô desechados, como arriba està observado. Yo digo, todas èstas cosas, y muchas mas que pudieran ser alegadas, ponen las Mentes, aun de los Eruditos, en infinitas Dudas, y Escrupulos, y Difficultades inextricables: De que podemos muy seguramente concluyr, Que Jesu Christo, que promettio estàr siempre con sus Hijos, para guiallos en toda Verdad, para guardallos contra los Engaños del Enemigo, y para establezer su Fè sobre una Roca immoble, no los dexò paraque fuessen governados por aquella, que era sujeta en si misma à muchas incertitudes: Y portanto el les diò su Espiritu, como su Guia principal, que ni la Polilla ni el Tiempo pueden consumir, no Transcriptores, no Interpretes corromper; los quales ningunos son assi Mozos, ningunos assi Illiterados, ningunos assi en Lugar remoto, mas ellos pueden venir à ser instruydos, y rectamente informados por el. Por y con la Claridad que este Espiritu nos da, solo somos desembaraçados de aquellas difficultades que nos ocurren, tocante las Escripturas. La Experiencia real y no dudosa de que yo mismo he sido un Testigo, con Admiracion grande del Amor de Dios à sus Hijos en estos ultimos dias; Porque yo he conocido algunos de mis Amigos, que professan la misma Fè conmigo, Siervos Fieles del Altissimo Dios, y llenos de Conocimiento Divino de su Verdad, como ella les era immediatamente è interiormente revelada por el Espiritu, de una Experiencia biva y verdadera; que no solo eran ignorantes del Griego y Hebreo, sino tambien algunos dellos no podian leer su propio vulgar Lenguage; que siendo apretados por los Adversarios con algunas Citas de la Translacion Inglesa, y hallandolas no convenir con la Manifestacion de la Verdad en sus Coraçones, han osadamente affirmado, el Espiritu de Dios nunca esso dixo; y que allì ciertamente avia del Error: Porque ellos no creian que algunos de los Prophetas Santos, ô Apostoles, avian jamas escrito assi; lo qual, quando yo sobre èste respecto seriosamente examinè, yo hallè realmente ser Errores y Corrupciones de los Interpretes: Que, en las mas Translaciones, no nos dan tanto la Significacion genuina de las Palabras, quanto las tuerzen à expressar aquello, que se acerca mas à aquella Opinion ô Nocion que ellos han de Verdad. Y esto me parecia accordar muy bien con aquel Dicho de Agustino, Epist. 19. ad Hen. Tom. 2. fol. 14. el qual despues de aver dicho, Que el da solo aquel Honor à aquellos Libros que son llamados Canonicos, como creer que los Authores dellos escribiendolos, no erraron. “El añade, Y si yo encontràre con alguna cosa en estos Escritos, que paresca repugnante à Verdad, yo no dudarè dezir, ô que el Volumen està Defectuoso, ô Erroneo: O que el Expositor no alcançò lo que fue dicho, ô que yo en ninguna-manera lo he entendido.” Assi el suppone, que en las Transcripciones y Translaciones puede aver Errores. §. V. Si se me pregunte, si pretendo, por esse medio, hazer la Escriptura ô Incierta ô Inutil? Yo respondo; No de ninguna manera. La misma Proposicion declara que estima yo haga dellas; y proveydo, que al Espiritu, de quien ellas proceden, se le dè aquel lugar que las mismas Escripturas le dan; yo voluntariamente concedo à la Escriptura, el segundo lugar, tambien qualquier cosa que ellas dizen de si mismas: Lo qual el Apostol Pablo principalmente menciona en dos lugares, Rom. 15. 4. Qualesquiera cosas que son escritas antes, fueron escritas por nuestra Enseñanza; paraque, por Paciencia y Consolacion de las Escripturas, ayamos Esperança. 2 Timoth. 3. 15, 16, 17. Las Escrituras Santas son poderosas à hazer sabios para Salvacion, por Fè que està en Jesu Christo. Toda Escriptura dada por Inspiracion de Dios, es util por Correccion, por Instruccion en Rectitud, paraque el Hombre de Dios, sea perfecto, cabalmente instruydo à toda buena Obra. Porque aunque Dios principalmente y particularmente nos guia por su Espiritu; toda via el algunas vezes nos convoya su Consolacion y Conforto, por sus Hijos, à quienes el Suscita è Inspira hablar ô escribir una Palabra en Sason; En que los Santos son hechos Instrumentos en la Mano del Señor, para fortalezerse y animarse unos à otros; que assimismo se estiende à perficionarlos, y hazerlos sabios para Salvacion; y tales como son guiados por el Espiritu, no pueden menospreciar, sino naturalmente amar, y son maravillosamente agradados de aquello, que en otros procede del mismo Espiritu; porque tales Emanaciones mutuas de la Vida Celestial, se extienden à bivificar la Mente, quando alguna vez es gravada con Tristeza. El mismo Pedro declara esto aver sido el fin de su Escrito, 2 Pet. 1. 12, 13. Portanto yo no serè negligente, à poneros siempre en memoria èstas cosas; aunque vosotros las conoceys, y seays establezidos en la Verdad presente. Y yo lo juzgo digno, mientras yo estoy en èste Tabernaculo, despertaros, por advertencia. Dios es el Doctor de su Pueblo el mismo; y nada ay mas expresso, que el que tales como estan debaxo de la Nueva Aliança, ellos no necessitan que Persona los enseñe: Contodoesso ello fue fruto de la Ascension de Christo, embiar Doctores y Pastores, por perfeccion de los Santos. Demaneraque la misma Obra es attribuyda à las Escrituras que à los Doctores; al uno hazer el Hombre de Dios perfecto, al otro por la Perfeccion de los Santos. Como enfin los Doctores no deben ir antes del Enseñamiento de Dios mismo, debaxo de la Nueva Aliança, sino seguillo; assi ni ellos deben robarnos aquel gran Privilegio, que Christo nos ha adquirido por su Sangre; assi ni la Escritura debe ir antes de los Enseñamientos del Espiritu, ni del privarnos. Secundariamente, Dios juzgò aproposito, que allì, como en un Espejo, viessemos las Condiciones y Experiencias de los Santos antiguos; paraque hallando nuestra Experiencia correspondiente à las suyas, por ello fuessemos mas confirmados y confortados, y nuestra Esperança de obtener el fin mismo fortificada; paraque observando las Providencias que los attendian, viendo los Lazos en que fueron liables, y mirando sus Liberaciones; por ello seamos hechos sabios para Salvacion y sasonablemente corregidos è instruydos. Esta es la Obra grande de las Escripturas, y su Servicio à nuestro respecto que las testifiquemos cumplidas en nosotros, que assi discernamos la Marca del Espiritu de Dios y caminos sobre ellas, por la misma familiaridad que hemos con el mismo Espiritu y Obra en nuestros Coraçones. Las Prophecias de las Escripturas son assimismo muy confortables y provechosas à nosotros, como el Espiritu mismo nos alùmbre para observarlas cumplidas, y para cumplirse: Porque en todo esto, se debe observar, que solo es el Hombre Espiritual el que puede rectamente usar dellas: Ellas son poderosas à hazer el Hombre de Dios perfecto, (assi no es el Hombre Natural) y qualquiera cosa que antes fue escrita, fue escrita por nuestra Consolacion, [nuestra] que somos los Creyentes, [nuestra] que somos los Santos; tocante tales habla el Apostol: Porque quanto à los otros Pedro llanamente declara, Que los instables è indoctos las depravan para su propia Perdicion: Estos eran aquellos que eran indoctos en la Doctrina Celestial y Divina del Espiritu, no en Humana y Escolastica Litteratura; en que podemos seguramente presumir, que el mismo Pedro siendo un Pescador, no avia experimentado; porque puede affirmarse, con grande Probabilidad, y aun certitud, que el no huvo conocimiento de Logica Aristotelica, que ambos Papistas y Protestantes, alpresente degenerando de la Simplicidad de Verdad, hazen la Servidora de la Theologia (como ellos la llaman) y una Introduccion necessaria à su carnal, natural y humano Ministerio. Del qual genero de Hombres los Trabajos infinitos obscuros, mesclando su Estosa Gentilica, han hecho la Escritura oy en èste dia de tan poco Servicio al Pueblo simple: De lo qual Geronimo se quexò en su tiempo, Mil y Ducientos Años ha, Hieron. Epist. 134. ad Cypr. Tom. 3. diziendo, Ello acontece de ordinario por la mayor parte à los Hombres no Litterados, que es mas difficil entender sus Exposiciones, que las cosas que ellos pretenden Exponer; Que pues digamos nosotros, considerando aquellos grandes Montones de Comentarios desde entonces, en Edades aun mucho mas corrompidas? §. VI. En este respecto pues arriba mencionado, hemos mostrado de que Servicio y Uso, como manejadas en con y por el Espiritu, son las Escripturas Sanctas à la Iglesia de Dios; por lo qual las contamos una Regla Secundaria. Portanto porque ellas son unanimemente confessadas por todos aver sido escritas por los Dictados del Espiritu Santo, y que los Errores, que se suppongan por la Injuria de Tiempos, averse pegado, no son tales, mas que en ellas ay un Testimonio claro sufficiente quanto à todas las cosas Essensiales de la Fè Christiana; las contemplamos, como el solo Juez exterior apto de Controversias entre Christianos; y que qualquiera Doctrina que es contraria à su Testimonio, Justamente portanto sea desechada como falsa. Y muy voluntariamente consentimos, quanto à nosotros, que todas nuestras Doctrinas y Practicas sean examinadas por ellas; lo qual nunca rehusamos, ni jamas rehusarèmos, en todas Controversias con nuestros Adversarios, como el Juez y Piedra Tòque. Nosotros assimismo seremos muy contentos admittirlo, como una Maxima positiva cierta, Que qualquiera cosa que algunos hazen, pretendiendo el Espiritu, que es contraria à las Escripturas, sea contada y reconocida una Ilusion del Diablo. Porque como nunca pretendemos ser guiados por el Espiritu, por cubrirnos en alguna cosa que es Mala; assi conocemos nosotros, que como cada Mal contradize à las Escripturas, assi el lo haze al Espiritu en el primer lugar, de quien las Escripturas vinieron, y cuyas Mociones nunca pueden contradezir una à otra, aunque algunas vezes parezca ser contradictorio al Ojo Ciego del Hombre Natural, como Pablo y Jacobo parecen contradezirse uno à otro. Tan largo hemos mostrado y lo que creemos y lo que no creemos, tocante las Escripturas Santas; esperando, les hemos dado su lugar debido. Mas puesque ellos que necessitaràn tenerlas para ser la Sola, Cierta, y Principal Regla, no carecen de alguna appariencia de Argumentos, tambien de la misma Escriptura (aunque ella en parte ninguna assi se llama) con que ellos trabajan provar su Doctrina; yo brevemente los referirè por medio de Objecciones, y los Responderè, antes de dar fin à esta Materia. §. VII. Su primer Objeccion es comunmente sacada de Esayas 8. 20. A la Ley, y al Testimonio; si ellos no hablan segun èsta Palabra, ello es porque no ay Luz en ellos. Ahora èsta Ley, Testimonio, y Palabra, ellos pleytean ser las Escripturas. A que yo Respondo, Que esso es mendigar la cosa en Question; y toda via no queda provada. Ni yo conosco porque razon no affirmemos salvamente èsta Ley y Palabra ser Interior: Mas suppongamos fuesse Exterior, ello no prueva el caso totalmente por ellos, ni ello haze contra nosotros; porque se confiesse, sin algun perjuyzio de nuestra Causa, Que la Ley exterior fue mas particularmente à los Judios una Regla, y mas principalmente que à nosotros; considerando su Ley fue Exterior y Litteral, mas la nuestra debaxo de la Nueva Aliança (como ya ha sido dicho) expressamente affirmada ser Interior y Espiritual; demaneraque èsta Escriptura està tan lejos de hazer contra nosotros, que ella es por nosotros; porque si los Judios fueron dirigidos à provar todas cosas por su Ley, que estaba fuera dellos, escrita en Tablas de Piedra; entonces si nosotros tuvierèmos tocarnos èste Aviso del Propheta debemos tenido hazerlo paralelo à aquella Dispensacion del Evangelio so la qual estamos: Demaneraque debemos provar todas cosas (en el primer lugar) por aquella Palabra de Fè, que nos es predicada, que dize el Apostol, està en el Coraçon; y por aquella Ley, que Dios nos ha dado, que el Apostol assimismo dize, està escrita y colocada en la Mente. Enfin; Si consideremos èste lugar segun la Interpretacion Griega de los Setenta, nuestros Adversarios tendràn de allì nada à repetir; y aun, el nos favorecerà mucho: Porque allì se dize, que la Ley nos es dada por una ayuda; que conviene muy bien, con lo que arriba està dicho. Su Segunda Objeccion es de Juan 5. 39. Escudriñad las Escripturas, &c. Aquì, dizen ellos, somos mandados, por el mismo Christo, escudriñar las Escripturas. Yo Respondo, Primero, Que las Escripturas deben ser escudriñadas, no lo negamos nosotros en manera alguna; mas queremos ser provados por ellas, como se ha declarado arriba: Mas la Question es, Si ellas sean la Sola y Principal Regla? Lo qual està tan lejos de provar, que ello prueva lo contrario; porque Christo los reprehende aquì, por una estima assaz alta de las Escripturas, y negligencia de lo que debia à ellas ser preferido, y à quien ellas daban Testimonio; como las palabras siguientes muestran. Porque en ellas juzgays vosotros teneys Vida Eterna, y ellas son las que testifican de Mi: Y no vendreys à mi, paraque ayays Vida. Esto muestra, que mientras ellos juzgaban, tenian Vida Eterna en las Escripturas, ellos despreciaban venir à Christo, à tener Vida, de quien las Escripturas testificaban. Esto corresponde bien à nuestro proposito, pues nuestros Adversarios ahora exaltan assimismo las Escripturas, y juzgan aver Vida en ellas; que no es mas, que contemplar como la sola principal Regla y Camino à Vida; y aun rehusan venir al Espiritu, de quien ellas testifican, cierto la Ley Interior Espiritual que les diera Vida: Demanera que la causa de Ignorancia è Incredulidad deste Pueblo no era su falta de respecto à las Escripturas; que aunque ellos las conociessen, y huviessen un alta estima dellas; no obstante Christo testifica en los primeros Versos, que ellos no vieron al Padre, ni oyeron su Voz en algun tiempo; ni avian su Palabra habitante en ellos; que tenida ellos entonces tenidas ellas huvieran creydo en el Hijo. Portanto esse lugar se puede tomar en el Modo Indicativo, Vosotros escudriñays las Escripturas; la qual Interpretacion la Palabra griega suffrirà, y assi la traslada Pasor: La qual por la reprehension Siguiente parece assimismo ser Interpretacion mas genuina, como Cyrillo ha mucho antes observado. §. VIII. Su Tercera Objeccion es destas palabras, Actos 17. 11. Estos fueron mas nobles que los de Thesalonica, en que ellos recibieron la Palabra con toda presteza de Mente, y escudriñaban las Escripturas cada dia, por saber si aquellas cosas eran assi. Aquì dizen ellos, los Bereanos son encomendados, por escudriñar las Escripturas y hazerlas la Regla. Yo respondo; que ni desso se sigue en alguna manera, que las Escripturas son la principal ô sola Regla; ni su escudriñar las Escripturas ô ser encomendados por ello, inferirà alguna tal cosa: Porque nosotros recomendamos y approvamos el uso dellas, en esse respecto, assi mucho quanto algunos; no obstante no se seguirà, que las affirmemos ser la principal y sola Regla. Secundariamente; Se debe observar, que estos eran los Judios de Berea, à quienes èstas Escripturas, que eran la Ley y los Prophetas, eran mas particularmente una Regla; y la cosa en Examen era, si el Nacimiento, Vida, Obras, y Suffrimientos de Christo, respondian à las Prophecias que le precedieron; demaneraque ellos eran obligados, siendo Judios, à examinar la Doctrina de los Apostoles por las Escrituras; viendo el Contendiò ser ello un cumplimiento dellas. Ello se dize toda via en el primer lugar, Que ellos recibieron la Palabra con affeccion; y en el segundo lugar, Ellos escudriñaban las Escrituras: No que ellos escudriñaban las Escrituras, y entonces recibian la Palabra; porque entonces ellas no prevalecieran à convertillos, tenido ellos primero no percivieron la Palabra habitante en ellos, que abria sus Entendimientos; no mas, que los Escribas y Phariseos, que (como en la Objeccion primera observamos) escudriñaban las Escripturas, y las exaltaban, y contodoesso remanecian en su Incredulidad, porque ellos no tenian la Palabra habitante en ellos. Mas Enfin, Si èsta Recomendacion de los Judios Bereanos infiriera, Que las Escripturas fuessen la sola y principal Regla para provar por ella la Doctrina de los Apostoles; que huviera acontecido de los Gentiles? Como huvieran ellos jamas venido à aver recivido la Fè de Christo, que ni conocian las Escripturas, ni las creian? Vemos en el fin del mismo Capitulo, como el Apostol, predicando à los Athenienses, tomò un otro methodo, y los dirigio à alguna cosa de Dios dentro de si mismos, paraque ellos le sintiessen despues. El no iba à convertirlos à la Religion Judayca, ni à la Creencia de la Ley y los Prophetas, y de allì à provar la Venida de Christo; no, el tomò mas corto camino. Mas ciertamente, la principal y sola Regla no es differente; una à los Judios y un otra à los Gentiles; sino es Universal, à ambos aplicable: Aunque Reglas y Medios secundarios y subordinados sean varios, y diversamente seguidos, segun como los Pueblos, ellos son usados, Estatuydos y Circunstanciados: Tambien assi vemos, que el Apostol usò un Testimonio para los Athenienses de uno de sus mesmos Poetas, que el juzò tendria Credito con ellos: y sin duda, tales Testimonios, cuyos Authores ellos estimaban, tenian con ellos mas pesso, que todos los Dichos de Moyses y los Prophetas, à quienes ellos ni conocian, ni huvieran estimado. Aora-pues porque el Apostol usò el Testimonio de un Poëta à los Athenienses, se seguirà portanto, el lo hizo la principal, ó sola Regla, para provar por ella su Doctrina? Assi ni se seguirà, que aunque el hizo uso de las Escripturas à los Judios, como de un Principio alpresente creydo por ellos, para provar su Doctrina, que de allì las Escripturas sean reputadas la principal ô sola Regla. §. IX. La ultima, y la que à la primera vista parece ser la mas grande Objeccion, es èsta: Si la Escriptura no sea la adequada, principal, y sola Regla, entonces se seguiria, que la Escriptura no està completa, ni el Canon cumplido; que los Hombres ahora sean immediatamente Guiados y Governados por el Espiritu, ellos añadan Escripturas nuevas, de igual Authoridad con las antiguas; en lugar de que cada uno que añade es anathematizado: Tambien, que assegurança tenemos, sino que à èste modo cada uno introduzga un nuevo Evangelio, segun su fantasia? Las Consequencias peligrosas insinuadas en esta Objeccion, fueron enteramente respondidas en la parte ultima de la ultima Proposicion, en lo que se dixo un poco antes; offreciendo voluntariamente desconocer todas Revelaciones pretendidas, contrarias à las Escripturas. Mas si se apriete, Que no es bastante negar èstas Consequencias, si ellas naturalmente se siguen de nuestra Doctrina de Revelacion Immediata, y que niega ser la Escriptura la sola Regla. Yo respondo; Nosotros hemos provado ambas èstas Doctrinas ser verdaderas y necessarias, segun las mismas Escripturas; y portanto cargar sobre ellas Consequencias malas, que hemos mostrado no se siguen, no es accusarnos, sino à Christo y à sus Apostoles que las predicaron. Mas en segundo lugar; Nosotros hemos cerrado la Puerta sobre toda tal Doctrina, en esta misma Proposicion; affirmando, Que las Escripturas dan un cumplido y amplo Testimonio à todas las Doctrinas principales de la Fè Christiana. Porque firmemente creemos, que no ay otro Evangelio ô Doctrina que deba ser predicada, sino aquella que fue declarada por los Apostoles; y voluntariamente subscribimos à aquel dicho, Que aquel que predica un otro Evangelio, que aquel que ha sido predicado alpresente por los Apostoles, y segun las Escripturas, sea Anathema. Assi nosotros distinguimos entre una Revelacion de un nuevo Evangelio, y nuevas Doctrinas, y una nueva Revelacion del bueno antiguo Evangelio y Doctrinas; por lo ultimo pleyteamos, mas absolutamente negamos lo primero. Porque firmemente creemos, Que Nadie puede poner otro fundamento, que aquel, que està puesto ya. Mas que èsta Revelacion es necessaria, hemos ya provado; y esto nos defiende sufficientemente contra el hazar insinuado en la Objeccion. Quanto à que las Escripturas sean un Canon completo, yo no veo necessidad de creello. Y si estos Hombres, que creen ser las Escripturas la sola Regla, sean consistentes con su mesma Doctrina, ellos necessitan provar el Canon por las Escripturas. Porque no se halla en algun Libro, de las Escripturas, que estos Libros, y estos solo, y no otros, son Canonicos, como todos son forçados à reconocer; como pues ellos eviten èste Argumento? Aquello que no puede ser provado por la Escriptura, no es Articulo de Fè necessario. Mas el Canon de la Escriptura; à saber, que ay tantos Libros precissamente, ni mas ni menos, no se puede provar por la Escriptura. Luego, ello no es Articulo de Fè necessario. Si ellos alegassen, Que el admittir algunos otros Libros son ahora escritos por el mismo Espiritu, infiriera la Admission de Doctrinas nuevas. Yo niego esta Consequencia; porque las Doctrinas Fundamentales y Principales de la Religion Christiana estan contenidas en la decima parte de la Escriptura; mas de allì no se seguirà que los restantes son impertinentes, ô inutiles. Si pluguiesse à Dios descubrirnos algunos de aquellos Libros, que por la Injuria del tiempo son perdidos, que son mencionados en la Escriptura; como, la Prophecia de Enoch; el Libro de Nathan, &c. ô la Epistola Tercera de Pablo à los Corinthios; yo no veo razon, paraque no los recibamos, y coloquemos con el resto. Lo que mas me desagrada, es, que Hombres affirmassen primero, que la Escriptura es la sola y principal Regla, y contodo esso hazen un Articulo grande de Fè de aquello, en que la Escriptura no puede darnos luz. Por Exemplo: Como un Protestante provarà por Escriptura, à tales, que niegan la Epistola de Jacobo ser Authentica, que ella debe ser recivida. Primero, Si el dixesse, Porque ella no contradize al resto, (fuera de que no ay mencion de ella en alguno del resto;) acaso estos Hombres juzgan ella contradize à Pablo en Relacion à Fè y Obras. Mas, si esso fuesse concedido, assi bien se siguiria, que cada Escrito que no contradize la Escritura, fuesse puesto en el Canon: Y por estos medios, estos Hombres caen en una mayor Absurdidad, que ellos fixan sobre nosotros: Porque assi ellos igualaran cada uno los Escritos de su propia Secta con las Escripturas; porque yo suppongo ellos juzgan, su propia Confession de Fè no contradize à las Escripturas: Portanto se siguiera, que ella fuesse ligada con la Biblia? Y aun parece impossible, segun sus Principios, traer algun mejor Argumento, para provar sea Authentica la Epistola de Jacobo. Ay pues èsta inevitable necessidad de dezir, Nosotros lo conocemos por el mismo Espiritu, por quien fue escrita; ô en otra manera bolver à Roma, y dezir, Nosotros conocemos por Tradicion, que la Iglesia ha declarado ser ella Authentica y Canonica; y la Iglesia es Infalible. Hallen ellos un Medio, si pueden. Demaneraque desta Objeccion, à nuestro proposito, sacarèmos un Argumento ad hominem. Aquello, que no puede assegurarme tocante un Articulo de Fè, necessario à creerse, no es la primaria, adequada, principal, sola Regla de Fè, &c. Mas la Escriptura no puede assi assegurarme, Luego, &c. Yo pruevo assi la Assumpcion: Aquello, que no puede assegurarme, tocante el Canon de la Escriptura, à saber, que tales Libros deben solo ser admittidos, y los Apocryphos excluydos, no puede assegurarme desto. Luego, &c. Y Enfin, Quanto à estas palabras, Rev. 22. 18. Que si alguno añadiere à èstas cosas, Dios añadirà à el las Plagas que son escritas en èste Libro: Yo desseo me mostraran ellos como ello se refiere à alguna cosa mas, que à essa particular Prophecia. No dize, Ahora el Canon de la Escriptura està completo, Nadie debe escribir mas por aquel Espiritu; cierto, no confiessan todos, que desde entonces despues ha avido Prophecias, y verdaderos Prophetas? Los Papistas no lo niegan. Y los Protestantes no affirman, que Juan Hus prophetizò de la Refformacion? Fue el por esso Anathematizado? O el en ello Peccò? Yo diera otros muchos Exemplos, confessados por ellos mismos. Mas, portanto, lo mismo fue en effecto encomendado mucho antes, Prov. 30. 6. No añadas à sus Palabras porque el no te reprueve, y seas hallado Mentiroso: No obstante quantas Prophecias y Libros de Prophetas fueron escritos despues? Y lo mismo fue dicho por Moyses, Deut. 4. 2. No añadireys vosotros à la Palabra que yo os encomiendo; ni disminuyreys nada della. Demaneraque, aunque entendiessemos aquello de la Revelacion, mas allà de la particular Prophecia desse Libro, no puede ello ser entendido, sino de un nuevo Evangelio, ô de nuevas Doctrinas, ô de restringir el Espiritu Humano, paraque no mezcle el sus Palabras Humanas con las Divinas; y no de una nueva Revelacion de lo Antiguo, como hemos antes dicho. |