| PROPOSICION VII. Tocante la Justificacion. En Todos quantos no resisten à esta Luz, mas la reciben, es producido un santo, puro y espiritual Nacimiento, que exhibe Santidad, Pureza y Rectitud, y todos aquellos otros Frutos, que son à Dios acceptables; por el qual Nacimiento santo (à saber) Jesu Christo) formado dentro de nosotros, y operante en nosotros sus obras, como nosotros somos Santificados, assi somos Justificados en la Presencia de Dios, segun las Palabras del Apostol, Mas vosotros soys Lavados, mas vosotros soys Santificados, mas vosotros soys Justificados, en el Nombre del Señor Jesus, y por el Espiritu de nuestro Dios. Portanto no por nuestras obras producidas por nuestra volundad, ni por buenas obras consideradas en si mismas, sino por Christo, que es el Don y el Dador, y la causa que produce los Effectos en nosotros; que, como el nos ha reconciliado mientras eramos sus Enemigos, assimismo en su Sabiduria nos salva, y justifica en esta manera; como en otro lugar dize el mismo Apostol, Segun su Misericordia el nos ha salvado, por el Lavamiento de Regeneracion, y la Renovacion del Espiritu Santo. §. I. La Doctrina de Justificacion viene bien en orden, despues de aver tratado de la Extension de la Muerte de Christo, y de la Gracia por ella comunicada; algunas de las mas agrias Contestaciones sobre esta materia, aviendo de allì su Origen. Muchas son las Disputas entre los que son llamados Christianos, tocante este punto: Y ciertamente, si todos pensassen lo que Justifica, huviera menor Ruydo sobre las Nociones de Justificacion. Yo brevemente retocarè èsta Controversia, como ella està entre otros, y como yo la he seriosamente muchas vezes observado; finalmente en breve establezerè la Controversia, quanto à nosotros, y manifestarè nuestro Sentimiento y Juyzio della: Y Ultimamente, la provarè, (si Dios quiere) por algunos Testimonios de la Escriptura, y la Experiencia cierta de todos aquellos, que han sido siempre verdaderamente Justificados. §. II. Que este Doctrina de Justificacion ha sido, y es grandemente viciada en la Iglesia de Roma, no es por nosotros questionado; aunque nuestros Adversarios (que por falta de mejores Argumentos, muchas vezes hazen Mentiras su Refugio) no han perdonado en este respecto estimatizarnos con Papismo; mas quan falsamente, apparecerà despues. Porque para hablar poco de su Meritum ex Condigno, que era (sin duda) una muy comun Doctrina de la Iglesia Romana, especialmente antes de Lutthero; aunque los mas de sus Escriptores Modernos, especialmente en sus Contorversias con los Protestantes, en parte lo niegan, en parte lo qualifican, y parece que establezen la materia solamente, como si ellos fueran Propagatores y Pleytadores por Obras Buenas, por los otros negadas. Contodoesso si miremos à los Effectos desta Doctrina entre ellos, como ellos apparecen en la generalidad de los Miembros de su Iglesia, no en cosas desaprovadas, sino altamente approvadas y encomendas por su Padre el Papa, y todos sus Adherentes, como la mas beneficial Casualidad de todas su Rentas; hallarèmos que Luthero no sin gran fundamento se oppuso à ellos en esta materia; Y si el no se huviesse arrojado en un otro extremo (de que despues) su Obra huviera sido la mejor. Porque en esto, y en las mas otras cosas, el es mas commendable por lo que el destruyò de Babylonia, que por lo que el edificò de suyo propio. Qualquiera cosa enfin que los Papistas pretendan, ô bien algunos Hombres buenos entre ellos ayan pensado, Experiencia muestra, y ello es mas que manifiesto, por la Universal y approvada Practica de su Pueblo, que ellos no colocan su Justificacion tanto en Obras que son verdadera y moralmente Buenas, y en el ser verdaderamente renovados y sanctificados en la Mente, como en tales cosas, que son ô ni Buenas ni Malas, ô se llamen verdaderamente Malas, y no se reconoscan en otra manera Buenas, que porque al Papa assi agradò llamarlas. Demaneraque si la materia se examine bien, se hallarà, que la mayor parte de su Justificacion depende sobre la Authoridad de sus Bullas, y no sobre el Poder, Virtud y Gracia de Christo, revelado en el Coraçon, y renovacion del; como apparecerà, Primero, De su Principio tocante sus Sacramentos, que dizen ellos, dan Gracia, ex opere operato. Desuerteque si un Hombre participa dellos, el por ellos obtiene la Remission del Peccado, aunque permanesca como el era; la Virtud de los Sacramentos suppliendo la falta que ay en el Hombre. Demaneraque este Acto de Submission y Fè à las Leyes de la Iglesia, y no alguna real interior Mudança es lo que le justifica: Como por Exemplo; si un Hombre del Sacramento (como ellos le llaman) de Penitencia, assi como contar sus Peccados à un Sacerdote, aunque el no tenga Contricion verdadera, (que el Señor ha hecho necessaria absolutamente por los Peccadores que se arrepienten) sino solamente Attricion, (un Figmento suyo propio) esto es, Si el estè triste porque el ha Peccado, no por algun Amor de Dios, ô de su Ley, que el ha traspassado, sino por temor del Castigo; toda via la Virtud del Sacramento (como ellos affirman) le procura Remission de Peccados; Desuerteque siendo absuelto por el Sacerdote, el està acceptado y justificado en la presencia de Dios. Esta Justificacion del Hombre enfin no procede de su Arrepentirse verdaderamente, y en alguna mesura mudarse y renovarse interiormente, por la Obra de la Gracia Divina en su Coraçon; sino meramente de la Virtud del Sacramento, y Authoridad del Sacerdote, que le ha pronunciado Absuelto; desuerteque su Justificacion es de alguna cosa sin el y no dentro el. En segundo lugar; Esto toda via apparecerà mas en la materia de Indulgencias, donde la Remission de todos los Peccados, no solo passados, sino por Años futuros, esta anexa à los que visitan tales y tales Iglesias y Reliquias, diziendo tales y tales Oraciones; desuerteque la Persona que assi haze, es presentemente limpia del reato de su Peccado, y justificada y acceptada en la presencia de Dios. Como por Exemplo: ‘El que en el gran Jubileo, irà à Roma, y se presentara delante de la Puerta de Pedro y Pablo, y allì recibirà la Bendicion Papal; ô el que irà en Peregrinacion à Santiago de Galizia en España, ô à Maria de Loretto, es sobre la performacion de aquellas cosas, promettido Perdon de los Peccados. Ora si les preguntemos la Razon, como tales cosas, que no son moralmente buenas en si mismas, vienen à tener Virtud? Ellos no dan otra respuesta, sino por causa de la Authoridad del Papa y de la Iglesia; que siendo el Thezorero grande del Almazen de los Meritos de Christo, los dispensa debaxo de tales ô tales Condiciones. Assi de la misma manera la invencion de dezir Missa, es hecha un Instrumento principal de Justificacion; porque en ella pretenden ellos offrecer à Christo cada dia al Padre, un Sacrificio Propiciatorio por los Peccados de los Bivos y los Muertos: Demaneraque un Hombre, por Moneda, procure sea Christo assi offrecido por el quando le agrada; por cuya Offrenda el se dize obtener Remission de los Peccados, y estar Justificado en la presencia de Dios. De todo lo qual, y mucho mas desta naturaleza que fuesse mencionado, apparece, que los Papistas colocan su Justificacion, no tanto en alguna Obra de Sanctidad, realmente producida en ellos, y abandonamiento de Iniquidad realmente, quanto en la mera Performacion de algunas Ceremonias, y una Credulidad ciega que sus Doctores han engendrado en ellos; que la Iglesia y el Papa, aviendo la Dispensacion absoluta de los Meritos de Christo, han poder para hazer estos Meritos effectuales por la Remission de Peccados, y Justificacion de los tales, que performaren aquellas Ceremonias.’ Este es el Methodo real y verdadero de la Justificacion, tomado por la generalidad de la Iglesia de Roma, y altamente encomendado por sus Predicadores publicos, especialmente los Frayles y Monjes, en sus Sermones al Pueblo; de que yo mismo he sido un Testigo de Vista y Oydas: Entretanto algunos de sus escriptores han trabajado por qualificarlo en sus Controversias. Esta Doctrina Lutthero y los Protestantes entonces tenian buena Razon de negar y oppugnar; aunque muchos dellos cayeron en un otro Extremo, como negar las Buenas Obras ser necessarias para Justificacion; y exaltar, no solo Remission de Peccados, sino Justificacion por Fè sola, sin todas Obras, aunque buenas, Desuerteque los Hombres no obtienen su Justificacion, segun como ellos son interiormente Sanctificados y Renovados; sino son Justificados meramente por Creer que Christo murio por ellos; y assi algunos esten perfectamente Justificados, aunque ellos estèn en grandes Crimes; como apparece por el Exemplo de David, que, dizen ellos era cabal y perfectamente Justificado, mientras el yazia en los grandes Peccados de Homicidio y Adulterio. Como los Protestantes han Principio sufficiente para quexarse y confutar los Papistas, tocante aquellos Abusos grandes en la materia de Justificacion; mostrando como la Doctrina de Christo es por ello viciada y trastornada, y la Palabra de Dios hecha vana por muchas è infructuosas Tradiciones, la Ley de Dios despreciada, mientras locas y no necessarias Ceremonias, son appreciadas y seguidas, por una falsa Opinion de ser Justificados por la performança dellas; y los Meritos y Suffrimientos de Christo (que es el solo Sacrificio appuntado de Dios por la Remission de los Peccados) derogados por ellas, por el establezimiento de un Sacrificio cotidiano, nunca de Dios appuntado, è inventado principalmente por Codicia para ganar dineros: Assi los Protestantes por otra parte, por no establezer y explicar la Doctrina de Justificacion, segun como ella està en las Escripturas Sanctas, han abierto una Puerta por los Papistas paraque los accussen, como si ellos fuessen Despreciadores de las Obras Buenas, Enemigos de la Mortificacion y Sanctidad, en quanto se juzgan Justificados, mientras que yazen en grandes Peccados; Por el qual genero de Accusaciones (por las quales ha sido dado grandissimo fundamento por los Escriptos de algunos Protestantes rigidos) la Reformacion ha sido grandemente diffamada è impedida, y las Almas de muchos enredadas. En lugar de que el que mirare la materia mas estrictamente, puede observar estos Debates ser mas in specie que en genero, viendo los dos Partidos caminan auna sobre la materia, y semejan à dos Hombres en un Circulo, que aunque vayan por diversos caminos, alfin se encuentran en el mismo Centro. Porque los Papistas, dizen ellos; Ellos obtienen la Remission de los Peccados, y son Justificados por los Meritos de Christo, como los mismos son applicados à ellos en el uso de los Sacramentos de la Iglesia; y son dispensados en la Performanza de tales y tales Ceremonias, Peregrinaciones, Ruegos, y Performanças, aunque no ayan una Renovacion interno de la Mente, ni el interior Conocimiento de Christo interiormente formado; no obstante ellos son perdonados, y hechos Rectos, ex opere operato, por causa del Poder y Authoridad que acompaña los Sacramentos, y los Dispensadores dellos. Los Protestantes dizen: Que ellos obtienen la Remission de Peccados, y estàn Justificados en la presencia de Dios, por Virtud de los Meritos y Suffrimientos de Christo; no por infundir Rectitud en ellos, sino por perdonar sus Peccados, y por reputar y acceptar sus Personas como rectas; ellos restando sobre el y su Rectitud por la Fè; la qual Fè, el Acto de Creer; no les es imputado por Rectitud. Assi la Justificacion ni del uno ni del otro es colocada en alguna Renovacion Interna de la Mente, ô por Virtud de algun Nacimiento Espiritual, ô Formacion de Christo en ellos; sino solamente por una Applicacion desnuda de la Muerte y Suffrimientos de Christo, exteriormente performados por ellos: Sobre los quales los unos se apoyan por Fè, esperando ser Justificados por ellos solamente; los otros por el recitar de algunas Oraciones vocales y Ceremonias externas, que ellos juzgan hazen la Muerte de Christo effectual por ellos. Yo accepto aquì (no queriendo à nadie dañar) aquellas cosas que han sido dichas quanto à la necessidad de una Sanctidad interna, ô por algunos de los Papistas modernos, ô algunos modernos Protestantes, que tanto quanto ellos trabajaron por un Medio entre estos dos Extremos, se han acercado à la Verdad; como por algunas Citaciones dellos, despues aquì mencionables, apparecerà: Aunque esta Doctrina no ha, desde la Apostacia, (tanto quanto yo he podido observar) sido tan distinta y evidentemente predicada, segun el Testimonio de la Escriptura, como ha agradado à Dios revelalla y proclamalla en este Dia, por los Testigos de sus Verdad, que el ha suscitado à este Fin. La qual Doctrina, aunque sea brevemente tratada y comprehendida en la These misma; toda via yo explicarè un poco mas llenamente el Estado de la Controversia, como ella està entre nosotros y aquellos que aora nos contradizen, y son oppuestos. §. III. Primero pues, como por la Explicacion de la primera Thesis apparece Nosotros Renunciamos todo Poder y Abilidad Natural en nosotros mismos, en orden à sacarnos de nuestra perdida y cayda Condicion, y primera Naturaleza; y confessamos que de nosotros mismos no somos poderosos à hazer algun bien; assi ni podemos procurar la Remission de los Peccados, ô Justificacion, por algun Acto de nosotros, que la meresca, ô tire de la parte de Dios como una Deuda, à nosotros debida: Mas reconocemos ser todo de y por su Amor, que es la Causa Original y Fundamental de nuestra Acceptacion. En segundo lugar; Dios manifiestò este Amor para con nosotros, en el embiar de su Bien-Amado Hijo, el Señor Jesu Christo, al Mundo, que se dio à si mismo por nosotros una Offrenda y un Sacrificio à Dios, por un Olor oloroso; y aviendo hecho Paz por la Sangre de su Cruz, paraque nos reconciliasse à si mismo, y por el Espiritu Eterno offrecidose sin Mancha à Dios, y suffrido por nuestros Peccados, el Justo por los Injustos, para que el nos llebase à Dios. En tercer lugar pues; Porquanto todos los Hombres, que han venido à el Estado de Hombre, (el Hombre Jesus solamente exceptuado) han peccado, por tanto Todos han necessidad deste Salvador, para remover la Ira de Dios dellos, debida à sus Offensas; en este respecto el es dicho verdaderamente, aver llebado las Iniquidades de Todos nosotros, en su Cuerpo sobre el Arbol; y portanto es el Solo Mediador, aviendo qualificado la Ira de Dios para con Nosotros; desuerteque nuestros primeros Peccados no Estan en nuestro camino, siendo por Virtud deste muy Satisfactorio Sacrificio removidos y perdonados. Ni juzgamos, que la Remission de Peccados deve ser attendida, buscada, ô alcançada por otro camino, ô por algunas Obras, ô qualquier Sacrificio. (Aunque como primero ha sido dicho, aquellos vengan à participar desta Remission, que son Ignorantes de la Historia.) Assi pues, Christo, por su Muerte y Suffrimientos, nos ha Reconciliado à Dios, tambien mientras eramos Enemigos; esto es, el nos offrece Reconciliacion; nosotros somos puestos en una capacidad de ser Reconciliados: Dios quiere perdonarnos nuestras Iniquidades, y acceptarnos; como està bien expressado por el Apostol, 2 Cor. 5. 19. Dios era en Christo, reconciliando el Mundo à si mismo, no imputandoles sus Transgressiones, y ha puesto en nosotros la Palabra de Reconciliacion. Y portanto el Apostol, en los Versos siguientes, les ruega, en lugar de Christo, ser Reconciliados à Dios; intimando, que la Ira de Dios, siendo removida por la Obediencia de Christo Jesus, el quiere ser Reconciliado à ellos, y està presto à perdonar los Peccados passados, si ellos se Arrepienten. Nosotros enfin consideramos nuestra Redempcion en dos diversos respectos ô estados; los quales ambos en su propia naturaleza son perfectos, aunque en su applicacion à nosotros, el uno no es, ni puede estar sin respecto al otro. El Primero es, la Redempcion performada y cumplida por Christo para nosotros, en su Cuerpo Crucificado, sin nosotros: El otro es, la Redemcion obrada por Christo en nosotros; que no menos propiamente es llamada y reputada una Redempcion, que la primera. La primera pues es aquella por la qual un Hombre, como el està en la Cayda, es puesto en una capacidad de Salvacion, y le ha imbiado una mesura de aquel Poder, Virtud, Espiritu, Vida y Gracia, que era en Christo Jesus; que como el Don Gratuito de Dios, es poderoso à contrabalançar, vencer, y desarraygar la Mala Semilla, con la qual naturalmente somos, como en la Cayda, fermentados. El Segundo es aquel, por el qual conocemos y testificamos esta pura y perfecta Redempcion en nosotros mismos, que nos purifica, limpia y redime del poder de la Corrupcion, y nos lleba en Unidad, favor y Amistad con Dios. Por el primero destos dos, nosotros que fuimos perdidos en Adam, hundidos en la Semilla amarga y corrompida, impotentes de nosotros mismos a hazer alguna cosa buena, mas naturalmente juntados y unidos à el Mal, promptos è inclinados à toda Iniquidad, Siervos y esclavos al poder y espiritu de las Tinieblas, somos no obstante todo esto, tanto Reconciliados à Dios por la Muerte de su Hijo, mientras que Enemigos, que somos puestos en una capacidad de Salvacion; aviendo las Nuevas Alegres del Evangelio de Paz offrecida à nosotros; y Dios es Reconciliado à nosotros en Christo, nos llama è invita à si mismo; en cuyo respecto entendemos estas Escripturas: El ha borrado la Enemistad en si mismo. El nos ha amado primero; viendonos en nuestra Sangre, el nos dixo, Bivid; el, que no hizo Peccado el mismo, llebò nuestros peccados en su propio Cuerpo sobre el Arbol; y el murio por nuestros peccados, el Justo por los Injustos. Por el Segundo, testificamos esta capacidad reducida à Acto; con la qual reciviendo y no resistiendo la adquisicion de su Muerte, à saber, la Luz, Espiritu, y Gracia de Christo revelada à nosotros, testificamos y posseemos una real, verdadera, è interior Redempcion del Poder y Prevalencia del Peccado, y assi venimos à ser verdadera y realmente Redimidos, Justificados, y hechos Rectos, y à una Union y Amistad sensible con Dios. Assi el murio por nosotros, paraque el nos Redimiesse de toda Iniquidad; y assi le conoscemos, y el Poder de su Resurreccion, y la Comunicacion de sus Suffrimientos, siendo hechos conformes à su Muerte. Esto ultimo sigue lo primero, en orden, y es una Consequencia dello, que procede dello, como un Effecto de su Causa; de suerte que nadie posseeria lo ultimo, sinque lo primero huviera sido, (siendo tal la Voluntad de Dios;) como assimismo nadie aora participe de lo primero, sino es que el testifique lo ultimo. Por lo qual quanto à nosotros, ellos ambos son Causas de nuestra Justificacion: El primero Efficiente Procurante, el otro la Causa formal. En quarto lugar; Nosotros no entendemos por esta Justificacion por Christo, desnudamente las Obras Buenas, aun las hechas por el Espiritu de Christo; Porque ellas, como los Protestantes verdaderamente affirman, son, por mejor dezir, un Effecto de la Justificacion, que la Causa della. Mas nosotros entendemos la Formacion de Christo en nosotros, Christo nacido y producido en nosotros; de que, proceden assi naturalmente las buenas Obras, como un fruto de un Arbol fertil. Ello es este Nacimiento Interno en nosotros, el que produze la Rectitud y Santidad en nosotros, loque nos justifica; lo qual, aviendo removido y desecho la naturaleza y Espiritu contrario, que Regia, y llebava à Condenacion, aora impera sobre todo en nuestros Coraçones. Aquellos enfin que vienen à conocer à Christo assi formado en si mismos, le posseen todo entero è indivisible, que es el SENNOR nuestra RECTITUD, Jerem. 23. 6. Esto es ser Vestidos de Christo, y averle puesto encima, à quienes Dios portanto reputò Rectos y Justos. Esto està tan lexos de ser la Doctrina de los Papistas, que como la generalidad de ellos no la entienden; assi los Doctos entre ellos la impugnan, y disputan contra ella, y particularmente Belarmino. Assi pues, como yo diga, la Causa formal de la Justificacion no es las Obras, à hablar propiamente, siendo ellas un Effecto della; mas este Nacimiento Interno, este Jesus produzido en el Coraçon: Que es el Bien-Amado, à quien el Padre no puede dexar de acceptar, y todos los que assi son roziados con la Sangre de Jesus, y lavados con ella. Por èste assimismo nos viene aquella Comunicacion de los Bienes de Christo, por quien venimos à ser Participes de la Naturaleza Divina, como dize Pedro, 2 Pet. 1. 4. y somos hechos uno con el, como los Sarmientos con la Vid, y hemos un titulo y derecho à lo que el ha hecho y suffrido por nosotros: Desuerteque su Obediencia viene à ser nuestra, su Rectitud nuestra, su Muerte y Suffrimientos nuestros. Y por esta Cercania venir à tener un sentimiento de sus Suffrimientos, y à suffrir con su Semilla, que aun yace opprimida y crucificada en los Coraçones de los Impios; y assi trabajamos con ella, y por su Redempcion, y por el Arrepentimiento de aquellas Almas, que en ella assi aun Crucifican el Señor de la Gloria. Assi como el Apostol Pablo, que por sus Suffrimientos se dize cumplir aquello que es el resto de las Affliciones de Christo por su Cuerpo, que es la Iglesia: Aunque esto sea un Mysterio, sellado y es condido de todos Hombres Sabios, que aun son ignorantes desta Semilla en si mismos, y la oppugnan; no obstante algunos Protestantes hablan desta justificacion por Christo interiormente vestido; como serà aquì despues recitado en su lugar. Ultimamente; Aunque ponemos la Remission de los Peccados en la Rectitud y Obediencia de Christo, performada por el en la Carne, como en aquello que pertenece à la Causa remota procurante; y que nos tenemos por justificados formalmente por Jesu Christo formado y producido en nosotros: Toda via no podemos (como algunos Protestantes han hecho por inadvertencia) Excluyr Obras de Justificacion. Porque, aunque propiamente no somos justificados por ellas, toda via somos Justificados en ellas; y ellas son necessarias, tambien como Causa, sine quâ non, esto es, La Causa, sin la qual ningunos son Justificados. Porque la denegacion desto, como ello es contrario à el Testimonio de las Escripturas; assi ello ha dado un grande Escandalo à la Religion Protestante, abierto las Bocas de los Papistas, y hecho à muchos seguros, mientras ellos han creydo ser Justificados sin Obras Buenas. Demas desto, aunque no sea seguro dezir, Son ellas Meritorias; toda via viendo ellas Remuneradas, muchos de los que son llamados Padres, no han dudado usar de la palabra [Merito] que algunos de nosotros acaso han assimismo hecho, en un sentido qualificado; mas no en manera alguna por inferir los Abusos Papisticos arriba mencionados. Y ultimamente, si tuviessemos aquella Nocion de las Obras Buenas, que muy muchos Protestantes han, convinieramos libremente en hazellas no solo no necessarias, mas las desecharamos como nocivas y dañosas: à saber, Que las mejores Obras, tambien de los Santos, son maculadas y impuras. Porque aunque juzguemos assi de las mejores Obras performadas por el Hombre, que anhela por una Conformidad à la Ley externa, por su misma fuerça, y en su Voluntad propia; toda via creemos, que tales Obras como naturalmente proceden deste Espiritual Nacimiento, y formacion de Christo en nosotros, son Puras y Sanctas, assi bien como la Rayz de que ellas vienen; y portanto Dios las Accepta, de su propia Gracia Gratuita, nos justifica en ellas, y nos Remunera por ellas. El Estado de la Controversia siendo assi establezido, estas Posiciones siguientes de aquì se suscitan, en lugar immediato à provarse. §. IV. Primero; Que la Obediencia, Suffrimientos, y Muerte de Christo, es aquello, porque el Anima obtiene la Remission de Peccados, y es la Causa que procura aquella Gracia, por cuyas Internas Operaciones Christo viene à ser formado interiormente, y el Anima à ser hecha conforme à el, y assi justa y justificada. Y que portanto, en respecto desta Capacidad y Offerta de la Gracia, Dios se dize Reconciliado, no como si el fuesse actualmente Reconciliado, ô actualmente Justificasse, ô reputasse alguno justo, mientras ó en tanto que el permanece en sus Peccados, realmente impuro è injusto. En segundo lugar; Que por este Nacimiento Interno de Christo en el Hombre, aquel Hombre es hecho justo, y portanto assi reputado por Dios: Por lo qual, para ser claro, somos por ello, y no hasta que sea producido en nosotros, formalmente (si usemos essa palabra) Justificados en la presencia de Dios; porque Justificacion es y mas propiamente y mas frequentemente en la Escriptura, tomada en su propia significacion, por hazer uno Justo, y no reputar uno meramente tal, y es todo uno con Sanctificacion. En tercer lugar; Que pues que Obras Buenas se siguen naturalmente deste Nacimiento, como calor de fuego; portanto son de Necessidad Absoluta para Justificacion, como Causa sine quâ non, esto es, aunque no como Causa por que; toda via como aquello en que somos, y sin que no podemos ser Justificados. Y aunque ellas no son Meritorias, no constituyan à Dios Deudor, toda via el no puede sino acceptarlas y remunerarlas; porque es contrario à su Naturaleza negar lo suyo propio; pues ellas pueden ser perfectas en su genero, como procedentes de un puro, sancto Nacimiento y Rayz. Por lo qual su Sentimiento es falso, y contra la Verdad, que dizen, Que las Obras mas sanctas de los Santos son maculadas y peccaminosas en la presencia de Dios: Poruque estas Obras Buenas no son las Obras de la Ley, excluydas por el Apostol de la Justificacion. §. V. Quanto à lo primero, yo lo pruevo de Rom. 3. 25. Al qual Dios ha ordenado para ser una Propiciacion por Fè en su Sangre, para declarar su Rectitud por la Remission de Peccados que son passados, por la paciencia de Dios. Aquì el Apostol representa el Extenso y Efficacia de la Muerte de Christo, mostrando, que por ella, y por Fè en ella, la Remission de los Peccados que son passados es obtenida; como siendo aquello, en que la Longanimidad de Dios es exercitada para con el Genero Humano. Desuerteque, aunque los Hombres, por los Peccados, que ellos cometen cada dia, merecen Muerte Eterna, y que la Ira de Dios demorasse sobre ellos; toda via por virtud de aquel muy satisfactorio Sacrificio de Christo Jesus, la Gracia y Semilla de Dios mueve en amor para con ellos, durando el Dia de su Visitacion; toda via no assi, como resistir contra el Mal (porque conviene el sea consumido y destruydo) mas redimir al Hombre del Mal. En segundo lugar; Si Dios fuera perfectamente Reconciliado con los Hombres, y los estimara justos, mientras ellos son actualmente Injustos, y continuan en sus Peccados; entonces Dios no tuviera Contoversia con ellos: *Como pues tanta vezes el se Quexa, y se Enoja tanto por todo la Escriptura con tales, que nuestros Adversarios confiessan ser justificados, contandoles, Que sus Peccados separan entre el y Ellos? Isayas 59. 2. Porque donde ay una perfecta y cabal Reconciliacion, allì no ay Separacion. Desta Doctrina necessariamente se sigue, ô que tales, por quienes Christo murio, y à quienes el ha assi Reconciliado, nunca Pequen; ô que, quando ellos assi hazen, ellos estan aun Reconciliados, y sus Peccados no hazen la menor Separacion de Dios; sino, que ellos son Justificados en su Peccados. De donde assimismo se seguiria esta Abominable Consequencia, Que las Obras buenas y mayores Peccados de tales son semejantes en la presencia de Dios; viendo ni lo uno sirve para Justificallos, ni lo otro para romper su Reconciliacion; que occasiona gran Seguridad, y abre una Puerta à toda suerte de Practica dissoluta. En tercer lugar; Esto hiziera vana toda la Doctrina y Practica del Evangelio, è hiziera la Fè misma inutil. Porque si la Fè y el Arrepentimiento, y las otras Condiciones requisitas por todo el Evangelio, sean una Qualificacion de nuestra parte necessariamente para ser performada; entonces, antes que esto sea performado por nosotros, nosotros somos ô enteramente Reconciliados à Dios, ô bien somos en una capacidad de serlo, el estando prompto à Reconciliarnos y Justificarnos, como aquellas Condiciones son performadas: Lo qual ultimo si concedido, es segun la Verdad que professamos. Y si somos perfectamente ya Reconciliados y Justificados, antes que estas Condiciones son performadas, (las quales Condiciones son de tal Naturaleza, que ellas no pueden ser performadas, en un tiempo, sino deven ser hechas durante todo el curso de la Vida de cada uno) entonces ellas no pueden dezirse absolutamente necessarias: Lo qual es contrario al Testimonio mismo expresso de la Escriptura, que es reconocida por todos los Christianos: Porque sin Fè es impossible agradar à Dios: Los que no creen, son condenados presentemente, porque no creen en el Unigenito Hijo de Dios: Sino os Arrepentis, no podeys ser salvos: Porque si vosotros bivis segun la Carne, morireys. Y de aquellos que fueron Convertidos: Yo removerè vuestro Candelero de vosotros, sino os Arrepentis. Yo mencionara todas las Escripturas, que positiva y evidentemente pruevan esto, yo transcribiera mucho de toda la Parte Doctrinal de la Biblia. Porque desde que Christo dixo, Acabado es, y acababa su Obra mas ha de Diez y Seys Centenares de Años, y mas; si el assi cumplidamente perficionò entonces la Redempcion, y actualmente Reconciliaba cada uno que debe ser salvado; no simplemente abriendo una Puerta de Misericordia por ellos, offreciendo el Sacrificio de su Cuerpo, por el qual obtengan la Remission de sus Peccados, quando ellos se Arrepientan, y Comunicandoles una mesura de su Gracia, por la qual ellos vean sus Peccados, y sean poderosos à Arrepentirse; mas realmente los hazia ser reputados como Justos, ô antes que ellos crean (como dizen los Antinominianos) ô despues que ellos han assentido à la Verdad de la Historia de Christo, ô son roziados con el Baptismo de Agua, mientras que no obstante ellos son actualmente Injustos, desuerteque no parte de su Redempcion es aora obrada por el, quanto à su Reconciliacion y Justificacion; entonces toda la Parte Doctrinal de la Biblia es inutil, y sin provecho: En vano fueron los Apostoles embiados à predicar Penitencia y Remission de Peccados; y en vano todos los Predicadores emplean sus Trabajos, gastan sus Pulsos, y publican sus Escriptos; si, mucho mas en vano los Pueblos gastan su Moneda, que les dan por predicar; viendo todo ello no es sino Actum agere, hazer lo que ya està hecho, que es un vano Ensayo, hazer aquello que ya està hecho perfectamente sin ellos. Mas Enfin; Por no dezir nada de sus Trabajos Humanos, como indignos de Disputa, si ellos sean ô no necessarios, puesque (como mostrarèmos aquì despues) ellos mismos confiessan, el mejor dellos es peccaminoso; esto assimismo haze vacia la presente Intercession de Christo por los Hombres. Que serà de aquel Articulo grande de Fè, por el qual affirmamos, Que el està sentado à la Diextra de Dios, haziendo cada dia Intercession por nosotros; y por el qual fin el mismo Espiritu haze Intercession por nosotros con Gemidos, que no pueden contarse? Porque Christo no haze Intercession por aquellos, que no son en una Possibilidad de Salvacion, que es absurdo. Nuestros Adversarios no admittiràn que el rogò por el Mundo totalmente; y rogar por aquellos, que ya son Reconciliados, y perfectamente Justificados, es sin proposito: Rogar por Remission de Peccados, aun es mas inutil, si todos sean perdonados, passados, presentes, y futuros. Cierto no ay alguna Solucion solida desto, sino es reconociendo, segun la Verdad, que Christo por su Muerte removio la Ira de Dios, tanto como obtener Remission de los Peccados, por tantos quantos reciven aquella Gracia y Luz que el les comunica, y ha adquirido por su Sangre: Lo qual, como ellos lo crean, vienen à conocer Remission de Peccados passados, y Poder para salvallos del Peccado, y limpiallo, tantas quantas vezes en el caygan por descuido ô flaqueza, si applicandose à esta Gracia, ellos verdaderamente se Arrepienten: Porque à todos quantos le reciben el da Poder de venir à ser los Hijos de Dios: Desuerte que ningunos son los Hijos, ningunos son Justificados, ningunos Reconciliados, hastaque ellos assi le reciben en aquella Semilla pequeña en sus Coraçones: Y la Vida Eterna es offrecida à aquellos, que por paciencia continuada en hazer bien, buscan Gloria, Honor, è Immortalidad: Porque si el Hombre Recto se apàrte de su Rectitud, su Rectitud no serà mas memorada. Y portanto de la otra parte, ningunos son mas largo los Hijos de Dios, y Justificados, que quanto ellos pacientemente continuan en Rectitud y hazer bien. Y portanto Christo bive siempre haziendo Intercession, durante el Dia de cada Visitacion del Hombre, paraque ellos se Conviertan: Y quando los Hombres son en alguna manera Convertidos, el haze Intercession, paraque ellos continuen y perseveren, y no falten, ni buelvan atras. Mucho mas se diria para confirmar esta Verdad; mas yo prosigo para examinar las Objecciones comunes contra ella, que son los Argumentos de que usan para propagar los Errores contrarios à ella. §. VI. El primero y principal es sacado de aquel Dicho del Apostol arriba mencionado, 2 Cor. 5. 18, 19. Dios nos ha reconciliado à si mismo por Jesu Christo: Dios era en Christo, reconciliando el Mundo à si mismo; no imputandoles sus Transgressiones. De aquì ellos pretenden inferir, Que Christo enteramente perficionò la Obra de la Reconciliacion, mientras el era en la Tierra. Yo respondo; Si por [Reconciliacion] se entienda el Apartamiento de la Ira, y la Ganancia de aquella Gracia, por la qual vengamos à ser Reconciliados, convenimos; mas que aquel lugar no habla mas, apparece del mismo lugar: Porque quando el Apostol habla en el Tiempo Perfecto, diziendo, El nos ha Reconciliado, el habla de si mismo y las Santos; que aviendo recibido la Gracia de Dios, ganada por Christo, fueron por Fè en el actualmente Reconciliados. Mas quanto al Mundo el dize [Reconciliando] no [Reconciliado] el qual [Reconciliando], aunque el denota un tiempo en alguna manera passado; toda via el es por el Tiempo Imperfecto, que denota, que la cosa començada no era perfecta. Porque esta Obra de Christo començò para con todos en los Dias de su Carne, ya, y mucho antes; porque El era el Mediador dende el Principio, y el Cordero muerto desde el Origen del Mundo: Mas en su Carne, despues que el ha perfectamente cumplido la Ley, y la Rectitud della, y rompido el Velo, y hecho camino por la mas clara y universal Revelacion del Evangelo à Todos, ambos Judio y Gentil; el se diò à si mismo un Sacrificio muy Satisfactorio por el Peccado; que viene à ser effectual à tantos quantos le reciben en esta Interna Appariencia, en su Luz en el Coraçon. En segundo lugar, Este lugar mismo muestra, que no otra Reconciliacion es intentada, que el Abrimiento de una Puerta de Misericordia, por parte de Dios, y un Removimiento de la Ira por los Peccados que son passados; de manera que los Hombres no obstante sus Peccados, estan en estado de capacidad de Salvacion: Porque el Apostol, en el Verso siguiente, dize, Ora pues nosotros somos Embaxadors por Christo, sed vosotros Reconciliados à Dios. Porque si su Reconciliacion ha ya sido perfectamente cumplida, que necessidad avria de Rogarles entonces ser Reconciliados? No son embiados Embaxadores despues que una Paz es ya Perficionada, y Reconciliacion hecha, para rogar por una Reconciliacion; porque ellos implica Contradicion manifiesta. En segundo lugar; Ellos objectan, Verso 21. del mismo Capitulo, Porque el le ha hecho ser Peccado por nosotros, el qual no conocio Peccado, paraque fuessemos hechos la Rectitud de Dios en el. De donde ellos arguyen; Que como nuestro Peccado es imputado à Christo, que no avia Peccado; assi la Rectitud de Christo es imputada à nosotros, sin nuestro ser Rectos. Mas esta Interpretacion es facilmente desechada; porque aunque Christo llebò nuestros Peccados, y suffrio por nosotros, y fue entre los Hombres, reputado un Peccador, y numerado entre Transgressores; toda via que Dios lo reputò Peccador no es aun provado. Porque ello se dize, El fue hallado delante del Sancto, Immaculado, Innocente; y que ningun Fraude fue hallado en su Boca. Que nosotros hemos merecido estas cosas, que el suffrio por Obedecer al Padre, y segun su Consejo es verdadero; mas que Dios lo reputò jamas un Peccador, es negado: Ni el murio paraque fuessemos reputados Rectos; aunque no tales mas realmente que el era un Peccador (como despues aquì apparece.) Porque ciertamente, si este Argumento tiene, el se extendiera à una tal distancia, como venir à dar mucho gusto à los Hombres malignos, que aman morar en sus Peccados: Porque si somos hechos Rectos, como Christo fue un Peccador, meramente por Imputacion, entonces como en Christo no avia Peccado, no en lo mas minimo; assi ello se siguiera, que no avia en nosotros necessidad de mas Rectitud, de mas Sanctidad, de mas Sanctificacion interna, que en el avia Peccado. Assi pues, por su [siendo hecho Peccado por nosotros] debe entenderse, su Suffrimiento por nuestros Peccados, paraque fuessemos hechos Participes de la Gracia ganada por el; por las Operaciones de la qual somos hechos la Rectitud de Dios en el. Porque que el Apostol entendio aquì un siendo hechos realmente Rectos, y no meramente un siendo reputados tales, apparece por lo que se sigue, viendo en el verso 14, 15, 16. del Capitulo siguiente el arguye largamente contra algun suppuesto Convenio de Luz y Tinieblas, Rectitud y no Rectitud; que necessita admittirse, si los Hombres se deben reconocer insertos en Christo, y Miembros reales del, meramente por una Rectitud Imputativa, enteramente sin ellos, mientras ellos mismos son actualmente Injustos. Y ciertamente, juzguese extraño, como algunos Hombres han hecho esto assi un Articulo Fundamental de su Fè, que es assi contrario à todo el estylo ordinario del Evangelio: Una cosa sobre la qual Christo en todos sus Sermones y Platicas Graciosas nunca quiso algunos se apoyassen; recomendandonos siempre las Obras, como Instrumentales en nuestra Justificacion. Y lo que mas es de admirar, es que aquella Sentencia ô Termino (tan frequente en sus Bocas, y tan repetidas vezes instado por ellos, como la Basis misma de su Esperança Confiança) à saber, La Rectitud de Christo Imputada, no se halle en toda la Biblia, alomenos segun mi Observacion. Assi he yo passado por la primera parte, y lo mas brevemente, porque muchos, que assertan èsta Justificacion por simple Imputacion, confiessan no obstante, Que los mismos Escogidos no son Justificados, hasta que ellos se Conviertan; esto es, hasta que esta Justificacion Imputada les sea applicada por el Espiritu. §. VII. Yo vengo enfin à la segunda cosa propuesta por mi, que es; Que es por èste Nacimiento interior, ô Christo formado dentro, que nosotros somos (por hablar assi) formalmente Justificados en la presencia de Dios. Yo suppongo ya he dicho bastantemente para demostrar, quanto atrribuymos à la Muerte y Suffrimientos de Christo, como aquello, por lo qual, Satisfaccion es hecha à la Justicia de Dios, Remission de Peccados obtenida, y èsta Gracia y Semilla adquirida; por la qual y de la qual este Nacimiento procede. La Cosa aora à provarse es, Que por Christo Jesus formado en nosotros, somos justificados, ô hechos Justos. Obsèrvese, ùso Justificacion en este sentido en esta Occasion. Primero pues, yo pruevo esto por aquello del Apostol Pablo, 1 Cor. 6. 11. Y tales fuistes algunos de vosotros; mas soys Lavados, mas soys Sanctificados, mas soys Justificados en el Nombre del Señor Jesus, y por el Espiritu de nuestro Dios. Primero, Este [Justificados] aquì entendido, es necessario sea un ser realmente hechos Justos, y no un ser meramente imputados tales; en otra manera [Sanctificados] y [Lavados] se reputaria un ser estimados assi, y no un ser realmente assi; y entonces ello al contrario trastorna todo el Intento del Contexto. Porque el Apostol mostrandoles en los Versos precedentes, como los Iniquos no pueden heredar el Reyno de Dios; y descendiendo à diversas Especies de Malignidad, subsume, Que ellos algunas vezes fueron tales, mas aora no son ellos mas tales. Por lo qual, como ellos aora son Lavados y Sanctificados, assi ellos son Justificados: Porque si esta Justificacion no fuera Real, entonces fuera ello alegado, que los Corinthios no avian dexado estos Males, sino que aunque ellos toda via continuavan en ellos, eran no obstante Justificados: Lo qual como ello es en si mismo adsurdissimo, assi ello claramente trastorna el mismo Importe è Intento del lugar; como si los Corinthios, tornandose Christianos, no huvieran obrado alguna real Mudança en si mismos; sino solo huviera sido una Creencia de algunas Nociones esteriles, que no avian causado alteracion en sus Affecciones, Voluntad, ô Manera de Vida. Por mi parte, yo ni veo alguna cosa, ni jamas aun oyria ô leeria alguna cosa, que con algun color de Razon convenciera [Justificados] en este lugar entenderse en algunas otras maneras, que en su propia y genuina Interpretacion de ser hechos Justos. Y por la mas clara inteligencia dello, considerese, que esta palabra [Justificar] se deriva ô del Substantivo Justicia, ô del Adjectivo Justo: Las quales palabras importan el Substantivo, aquella verdadera y real Virtud en el Alma, como ella es en si misma, à saber, ella realmente significa, y no suppositivamente, aquella Qualidad Excellente expressada y entendida entre Hombres por la Palabra [Justicia;] y el Adjectivo [Justo] como applicado, significa un Hombre ô Muger, que es Justo, esto es, en quien esta Qualidad de Justicia es establezida: Porque no solo seria ello grande Impropiedad, mas assimismo falsedad manifiesta, llamar un Hombre Justo meramente por supposicion; especialmente si el fuesse realmente Injusto. Ora, esta palabra [Justificar] formada de Justicia ô Justo, significa mas allà de toda Question un Hazer Justo; no siendo otra cosa, que una Composicion del Verbo facio y el Adjectivo Justus, que no es nada mas assi, que Justifico, esto es, Justum facio, yo hago Justo; y [Justificados] de Justus y fio, como Justus fio, yo vengo à ser Justo, y Justificatus, esto es, Justus factus, yo soy hecho Justo. De la misma manera assimismo es con estas palabras deste genero, como santifico, de Sanctus santo, y facio; honorifico, de honor y facio; sacrifico, de sacer y facio: Todas las quales son toda via entendidas del Subjeto real y verdaderamente vestido de aquella Virtud y Qualidad, de que el Verbo es derivado. Portanto como ningunos se dizen Sanctificados, que son realmente Prophanos, mientras ellos son tales; assi ni algunos pueden dezirse Justificados, mientras ellos actualmente permanecen Injustos. Solamente este Verbo Justificar, ha, en un sentido Metaphorico y Figurativo, sido tomado en otra manera, à saber, en un sentido Legal; como quando un Hombre realmente rèo de un Crimen, es libre del Castigo de su Peccado, el se dize Justificado; esto es, puesto en el lugar, como si el fuesse justo. Porque este uso de la palabra, ha procedido de la supposicion verdadera, Que ninguno deve ser absuelto, sino el Innocente. De aquì assimismo aquella manera de hablar yo justificarè un tal Hombre, ô yo justificarè este ô aquel, es usado de la supposicion, que la Persona y Cosa es realmente justificable: Y donde ay un Error y Abuso en la Materia, tanto ay allì assimismo en la Expression. Esto es assi manifiesto y apparente, que Paræus, un Protestante principal (y un Calvinista assimismo en su Opinion) reconoce esto; Nosotros nunca en algun tiempo hemos dicho, dize el, ni pensamos, que la Rectitud de Christo nos era imputada, paraque por el fuessemos nombrados formalmente Justos, y ser assi, como diversas vezes hemos realmente mostrado; porque ello no pugnara menos fuertemente con la recta Razon, que si un Hombre reo absuelto en Juyzio dixesse, que el mismo era formalmente Justo, por la Clemencia del Juez, que le concedia su Vida. Ora, ello no es extraño, que los Hombres fuessen assi faciles en una materia de tan grande Importancia, como fundar el fuerte de su Acceptacion con Dios, sobre una mera significacion prestada y metaphorica, à la exclusion, ô estimando alomenos aquello no necessario, sin lo qual la Escriptura dize expressamente, Nadie jamas verà à Dios? Porque si la Sanctidad sea requerida y necessaria, de la qual esto es dicho, entonces las buenas Obras assimismo; sino es que nuestros Adversarios nos muestren un Hombre sancto sin buenas Obras. Mas demas desto, [Justificados] en este sentido Figurativo es usado por Aprovado; y ciertamente por la mayor parte, sino siempre en la Escriptura, quando la palabra [Justificar] es usada, ella se toma en la peor parte; esto es, que como el uso desta palabra en este sentido es una Usurpacion, assi ella se dize de tales como usurpan la cosa para si mismos, mientras ella no les pretenece; como apparescerà à los que tomaren la pena de Examinar estos lugares, Exod. 23. 7. Job 9. 20. y 27. 5. Proverb. 17.15. Isay. 5. 23. Jerem. 3. 11. Ezech. 16. 51, 52. Luc. 10. 29. y 16. 15. Los quales todos hablaron de los Hombres que justifican los Malos, ô de los Malignos que se justifican à si mismos; esto es, que se appruevan à si mismos en su Iniquidad. Si ello se tòme alguna vez en buena parte en esta Significacion es muy rara vez, y tan claro y simple por el Contexto, que no dexa escrupulo. Mas la Question no tanto es del uso de la Palabra, donde ella es de passo ù occasionalmente usada, como en donde la misma Doctrina de la Justificacion es tocada. Donde cierto erralla, à saber, en su propio lugar, assi como contentarnos con una Justificacion Imaginaria, mientras Dios requiere una Real, es de muy peligrosa Consequencia. Por cuya Disquisicion, se considere, que en todos estos lugares à los Romanos, Corinthios, Galatas, y en qualquiera otra parte, donde el Apostol toca este Thema, la palabra se toma en su propia Significacion sin alguna Absurdidad. Como, donde ello es muchas vezes affirmando en las Epistolas arriba mencionadas à los Romanos y Galatas, Que un Hombre ni puede ser justificado por la Ley de Moyses, ni por las Obras de la Ley: Ni ay Absurdidad ni peligro en entendello, segun su propia Significacion, à saber, que un Hombre no puede ser hecho Justo por la Ley de Moyses; viendo esto conviene tambien con aquel Dicho del mismo Apostol, Que la Ley nada haze perfecto. Y assimismo donde se dize, Nosotros somos Justificados por Fè, se entienda muy bien de ser hechos Justos; viendo assimismo se dize, Que Fè purifica el Coraçon; y sin duda los Puros de Coraçon son Justos; y los Justos biven por Fè. En segundo lugar, donde se dize, Nosotros somos justificados por la Gracia, Nosotros somos justificados por Christo, Nosotros somos justificados por el Espiritu; no es en alguna manera absurdo entendello de ser hechos Justos, viendo por su Espiritu y Gracia el haze los Hombres Justos. Mas entenderlo universalmente, en la otra manera, meramente por Acceptacion è Imputacion, infiriera grandes Absurdidades, como puede provarse à lo largo; mas porque juzguè serà reconoscido, lo excuso alpresente por Brevedad. Mas ademas, en los mas ponderosos lugares, donde esta palabra Justificar es usada en la Escriptura, con una relacion immediata à la Doctrina de la Justificacion, nuestros Adversarios necessitan reconocerlo entenderse de hazer Justo. y no desnudamente el la Acceptacion Legal: Como primero, en aquel de 1 Cor. 6. 11. Mas vosotros soys Lavados, mas vosotros soys Sanctificados, mas vosotros soys Justificados, como arriba heprovado; que assimismo muchos Protestantes son forçados à reconocer. Ni desconfiamos (dize Thysio) por causa de la muy grande y estrecha Conexion, que Justificacion algunas vezes parece comprehende assimismo Sanctificacion, como una Consequencia, como en Rom. 8. 30. Tit. 3. 7. 1 Cor. 6. 11. Y tales fuystes vosotros algunas vezes, mas vosotros soys Lavados, &c. Zanchio aviendo hablado tocante este sentido de la Justificacion añade, diziendo; Ay un otra Significacion de la palabra, à saber, por ser un Hombre hecho de Injusto Justo, tambien como Sanctificado significa de Prophano ser hecho Sancto: En la qual significacion, el Apostol dize (en el lugar arriba mencionado) Y tales fuystes algunos de vosotros, &c. Esto es, De Impuros, vosotros soys hechos Sanctos; y de Injustos, vosotros soys hechos Justos por el Espiritu Sancto, por causa Christo, en quien aveys creydo. Desta significacion es aquel, Rev. 22. 11. El que es Justo, se Justifique aun; esto es, realmente de Justo, venga mas Justo; assi bien como de Injusto, el vino Justo. Y segun esta significacion los Padres, y especialmente Agustino, han interpretado, este palabra. Tan largo el. H. Bullingero, sobre el mismo lugar, 1 Cor. 6. habla assi; Por diversas palabras (dize el) el Apostol significa la cosa misma, quando el dize, Vosotros soys Lavados, vosotros soys Sanctificados, vosotros soys Justificados. En segundo lugar; En aquel Dicho Excelente del Apostol, observado tanto, Rom. 8. 30. A quienes el llamò, el assimismo los justificò; à quienes el justificò, à ellos assimismo el glorificò: Este es comunmente llamado la Cadena de Oro, como siendo reconocido comprehender el Methodo y Orden de la Salvacion. Y portanto, si [Justificados] no se entendiera aquì en su propia significacion, de ser hechos justos, Sanctificacion fuera excluyda desta Cadena. Y verdaderamente es dignissimo de Observacion, que el Apostol, en esta Relacion succinta y compendiosa, haze la palabra [Justificados] comprehender todo entre Llamamiento y Glorificacion; por ello claramente insinuando, que el ser Recto realmente, es solamente aquel Medio, porque de nuestro Llamamiento passamos à Glorificacion. Todos por la mayor parte reconocen la palabra deverse assi tomar en èste lugar; y no solo assi, mas los mas de aquellos, que se opponen, son forçados à reconocer, que como esta es la mas propia, assi la mas comun Significacion della: Assi diversos Protestantes famosos lo reconocen. Nosotros somos (dize D. Chamierus) tales impertinentes Estimadores de Palabras, como ser ignorantes, ni toda via tales importunos Sophistas, como negar, que las palabras de Justificacion y Sanctificacion infieren una à otra; ya, conocemos nosotros, que los Santos son principalmente por esta razon assi llamados, porque en Christo ellos han recivido Remission de Peccados: Y leemos en la Revelacion, El que es justo, sea aun justo; que no se puede entender, sino del fruto de Rectitud Inherente. Ni negamos, que à caso en otros lugares ellas se tomen promiscuamente, especialmente por los Padres. Yo tòmo (dize Beza) el Nombre de Justificacion largamente, assi como el comprehende qualesquiera cosas que nosotros adquirimos por Christo, assi bien por Imputacion, como por Efficacia del Espiritu en sanctificarnos. Assi en la misma manera es la palabra de justificacion tomada, Rom. 8. 30. Melancthon dize, Que ser justificados por Fè, significa en la Escriptura, no solamente ser pronunciados justos, mas tambien de Prophanos ser hechos Rectos. Assimismo algunos principales Protestantes, aunque no assi claramente, toda via en parte, han tocado nuestra Doctrina, por la qual attribuymos à la Muerte de Christo, la Remission de los Peccados, y la Obra de Justificacion à la Gracia del Espiritu adquirida por su Muerte. Martinus Boræus, explanando aquel lugar del Apostol, Rom. 4. 25. Que fue dado por nuestros Peccados, y resuscitò por nuestra Justificacion, dize: Ay dos cosas remarcables en Christo, que son necessarias para nuestra Justificacion; la una es su Muerte, la otra es su Resurreccion de entre los Muertos. Por su Muerte, los Peccados deste Mundo deben ser expiados: Por su Resurreccion de entre los Muertos, agradò à la misma Bondad de Dios dar el Espiritu Sancto, por el qual y el Evangelio es creydo, y la Rectitud, perdida por la falta del primer Adam, es restaurada. E immediatamente el dize; El Apostol expressa ambas partes en estas palabras, Que fue dado por nuestros Peccados, &c. En su Muerte es remarcable la satisfaccion por el Peccado; en su Resurreccion, el Don del Espiritu Sancto, por quien nuestra Justificacion es perficionada. Y segunda vez, el mismo Hombre dize en otra parte; Ambos estos generos de Rectitud son portanto contenidos en la Justificacion, ni el uno puede estar separado del otro. Desuerte que en la Diffinicion de la Justificacion, el Merito de la Sangre de Christo es incluydo, y con la Remission de los Peccados, y con el Don del Espiritu Sancto de Justificacion, y Regeneracion. Martinus Bucerus dize; viendo por Un Peccado de Adam el Mundo fue perdido, la Gracia de Christo ha no solo borrado aquel Un Peccado, y Muerte que vino por el; mas ha juntamente quitado aquellos infinitos Peccados, y assimismo puesto en una cumplida Justificacion, todos quantos son de Christo; desuerte que Dios aora no solamente les perdona el peccado de Adam, y suyo propio, mas les da con ello el Espiritu de una solida y perfecta Rectitud, que nos haze Conformes à la Imagen del Primogenito. Y sobre estas palabras, por [Jesu Christo] el dize; Nosotros siempre juzgamos, que todo el Beneficio de Christo se extiende à esto, que fuessemos fuertes por el Don de Rectitud, siendo real y ordinariamente adornados de toda Virtud; esto es, Restaurados à la Imagen de Dios. Y ultimamente, Guillermo Forbes, nuestro Compatriota, Obispo de Edemburgo, dize; Quando quiera que la Escriptura haze mencion de la Justificacion delante de Dios, como habla Pablo, y del (ademas de otros) Agustino, ello apparece, que la palabra [Justificar] necessariamente significa no solo pronunciar Justo en sentido Legal; mas assimismo real è inherentemente hazer Justo; porque Dios en otra manera Justifica un Hombre Maligno, que Juezes Terrenos. Porque el, quando Justifica un Hombre Maligno ô Injusto, le pronuncia ciertamente, como estos assimismo hazen; mas por pronuncialle justo, porque su juyzio es segun Verdad, el assimismo le haze realmente de Injusto, venir Justo. Y segunda vez, el mismo Varon, dize sobre la misma occasion, respondiendo à los mas rigidos Protestantes, que dizen, Que Dios primero Justifica, y entonces haze Justo; el añade: Mas tengan cuydado, que por muy grande y vana Subtilidad, Incognita y à las Escripturas y à los Padres, ellos no minoren y disminuyan el Pesso y Dignidad de un Beneficio assi grande y Divino, tan Celebrado en la Escriptura, à saber, Justificacion de los Malignos. Porque si à la Razon formal de Justificacion de los Impios, no perteneze totalmente su Justificacion, (por hablar assi) esto es, su ser hechos Rectos; entonces en la Justificacion de un Peccador, aunque el sea justificado, toda via la tacha del Peccado no es quitada, mas permanece la misma en su Alma como antes de la Justificacion: Y assi, no obstante el beneficio de la Justificacion, el permaneze como antes Injusto, y un Peccador; y nada es quitado, mas el reato y obligacion à pena, y la offensa y enemistad de Dios, por No-Imputacion. Mas las Escripturas y los Padres affirman, que en la Justificacion de un Peccador, sus Peccados no solamente son perdonados, remittidos, cubiertos, no imputados, mas assimismo quitados, raydos, limpiados, lavados, purgados, y removidos muy lexos de nosotros; como apparece de muchos lugares de la Sancta Escriptura. El mismo Forbes nos muestra à lo largo, en el Capitulo siguiente, Que este fue el Juyzio Confessado de los Padres, tirado de los Escriptos de los que tienen la Opinion contraria; de los quales yo notarè algunos, por el observados. Como, Primero, Calvino dize, Que el Juyzio de Agustino, ô alomenos su manera de hablar, no es totalmente recebable, que aunque quitò del Hombre toda Alabança de Rectitud, y lo attribuyò todo à la Gracia; toda via el refiere la Gracia à la Sanctificacion, por la qual somos Regenerados por el Espiritu en Novedad de Vida. Chemnitius dize; Que ellos no niegan que los Padres toman la palabra [Justificar] por Renovar, por lo qual las Obras de Rectitud son obradas en nosotros por el Espiritu. Y p. 130. Yo no ignoro, que los Padres muchas vezes usan la palabra [Justificar] en esta significacion, à saber de hazer Justo. Zanchius dize, Que los Padres, y principalmente Agustino, interpretan la palabra [Justificar] segun esta significacion, à saber, de hazer Justo; desuerte que, segun ellos, ser Justificados, no era otra cosa, que de Injusto ser hecho Justo, por la Gracia de Dios por Christo. El menciona mas, mas bàste esto à nuestro proposito. §. VIII. Aviendo assi sufficientemente provado, que por Justificacion se deve entender, un ser realmente hecho Recto: Yo affirmo osadamente, y no solo de un Conocimiento Nocional, sino de un real interior Experimental Sentimiento de la cosa, Que la Causa immediata, mas cercana, ô formal (si conviene, en condescendencia à algunos, usemos desta palabra) de la Justificacion del Hombre en la presencia de Dios, es, la Revelacion de Jesu Christo en el Alma, que muda, altera, y renueva la Mente, por la qual (tambien el Author desta Obra interior) assi formado y revelado, somos verdaderamente Justificados y Acceptados en la presencia de Dios. Porque ello es, como nosotros somos assi cubiertos y vestidos del, en quien el Padre es siempre bien agradado, que podemos à cercarnos à Dios, y estar con Confiança delante de su Throno, siendo purgados por la Sangre de Jesus interiormente derramada en nuestras Animas, y vestidos de su Vida y Rectitud allì reveladas. Y este es aquel Orden y Methodo de Salvacion, confessado por el Apostol en aquel Dicho Divino, Rom. 5. 10. Porque si quando eramos Enemigos, fuimos reconciliados à Dios por la Muerte de su Hijo; mucho mas, siendo reconciliados, seremos salvados por su Vida. Porque el Aposotol confessando primero la Reconciliacion obrada por la muerte de Christo por la qual Dios està cerca para recivir y redimir el Hombre, confiessa ser su Salvacion y Justificacion por la Vida de Jesus. Ora que èsta Vida es una Cosa Interna Espiritual, revelada al Alma, por la qual ella es renovada y sacada de Muerte donde ella ha estado naturalmente por la Cayda, y assi Bivificada y hecha Biviente para Dios, el mismo Apostol muestra Ephes. 5. Y quando tambien eramos muertos en Peccados y Transgressiones, el nos ha juntamente bivificado en Christo (por cuya Gracia soys salvos) y nos ha resuscitado juntamente. Ora, esto ninguno negarà ser la Obra Interna de la Renovacion; y por tanto el Apostol de aquella razon de su ser salvos por la Gracia; que es la Virtud Interna, y Poder de Christo en el Anima: Mas deste lugar despues mas. De la Revelacion desta Vida Interna, el Apostol habla assimismo, 2 Cor. 4. 10. Paraque la Vida assimismo de Jesus fuesse hecha manifiesta en nuestros Cuerpos; y verso 11. Paraque la vida assimismo de Jesus fuesse manifestada en nuestra Carne mortal. Ora esta Vida interior de Jesus, es aquella, por la qual, como ya es observado, el dize, nosotros somos salvos. En segundo lugar; Que por esta Revelacion de Jesu Christo, y la nueva Creacion en nosotros, somos Justificados, evidentemente apparece de aquel Excelente Dicho del Apostol, incluydo en la Proposicion misma, Tito 3. 5. Segun su Misericordia el nos ha salvado, por el Lavamiento de Regeneracion, y Renovacion del Espiritu Sancto, &c. Aora aquello por lo qual somos salvados, por ello sin duda assimismo somos justificados; las quales palabras son en este respeto synonomas. Aquì el Apostol claramente attribuye la Causa immediata de la Justificacion à esta Obra Interna de Regeneracion que es Jesu Christo revelado en el Anima, como siendo aquello, que formalmente, nos estableze en una capacida de ser Reconciliados à Dios; el Lavamiento de Regeneracion, siendo aquel Poder immediato y Virtud, por el qual el Anima es purificada, y vestida de la Rectitud de Christo, tanto como ser hecha apta y capaz de apparecer delante de Dios. En tercer lugar; Esta Doctrina es manifiesta de 2 Cor. 13. 5. Examinaos à vosotros mismos, si esteys en Fè; provaos à vosotros mismos: No os conoceys à vosotros mismos, que Jesu Christo està en vosotros, sino es que seays Reprobos? Primero Ello apparece aquì quan ardentissimo era el Apostol, porque conociessen à Christo en si mismos; desuerte que el apprieta esta Exortacion sobre ellos; y la Inculca tres vezes. En segundo lugar, El haze la causa de la Reprobacion, ô no Justificacion, la falta de Christo assi revelado y conocido en el Anima: De lo qual se sigue necessariamente, por la Regla de Contrarios, donde la Pariedad es semejante (como es ella evidente en este caso) que, donde Christo es interiormente conocido, allì las Personas sujetadas à el, son approvadas y justificadas. Porque no puede aver cosa mas clara que esto, Que si debemos conocer à Christo en nosotros, excepto seamos Reprobos, ô no justificadas Personas; si le conoscemos en nosotros, no somos Reprobos, y consiguientemente Justos. Semejante à este es aquel otro Dicho del mismo Apostol, Gal. 4. 19. Hijitos Mios, de quien estoy segunda vez en el trabajo de Parto, hasta que Christo sea formado en vosotros; y portanto el Apostol termina esto, Christo dentro, la Esperança de la Gloria, Col. 1. 27, 28. Ora aquello que es la Esperança de la Gloria, no puede ser otro, que aquello sobre que immediatamente y cercanissimamente fundamos nuestra Justificacion, y aquello por lo qual somos real y verdaderamente hechos Justos, y como no negamos por ello la Causa Original y Fundamental de nuestra Justificacion es, el Amor de Dios manifestado en el Apparecimiento de Jesu Christo en la Carne; que por su Vida, Muerte, Suffrimientos y Obediencia, hizo camino por nuestra Redempcion y Reconciliacion, y vino à ser un Sacrificio por la Remission de los Peccados que son passados, y ganadonos esta Semilla y Gracia, de la qual este Nacimiento se suscita y en la qual Jesu Christo està interiormente recevido, formado, y producido en nosotros, en su propia, pura y sancta Imagen de Rectitud; por la qual nuestras Animas biven para Dios, y son vestidas del, y le han revestido, assi bien como la Escriptura habla, Ephes. 4. 23, 24. Gal. 3. 27. Nosotros estamos Justificados y Salvados en el y por el, y por su Espiritu y Gracia, Rom. 3. 24. 1 Cor. 6. 11. Tit. 3. 7. Assi segunda vez, Reciprocalmente somos hechos por ello participes de la plenitud de sus Meritos, y su Sangre que limpia està cerca, para quitar cada Peccado y Enfermedad, y curar todos nuestros Tropieços y Desgajamientos, tantas quantas vezes à el tornamos por un verdadero Arrepentimiento, y venimos à ser renovados por su Espiritu. Aquellos pues, que hallan el es assi suscitado, y que govierna en ellos, han un principio verdadero de Esperança para creer, que ellos son Justificados por su sangre. Mas ningunos se engañen à si mismos, assi como entretenerse en una Esperanca vana y Confiança; que por la Muerte y Suffrimientos de Christo son Justificados, tanto quanto y mientras el Peccado està à su Puerta, Gen. 4. 7. Iniquidad prevaleze, y ellos permanescen aun no renovados ni regenerados; porque no les sea dicho, Yo no os conosco. Sea memorado aquel Dicho de Christo, No cada uno, que dize Señor, Señor, entrarà, sino aquel que haze la Voluntad de mi Padre, Matth. 7. 21. A lo qual estos Dichos Excelentes de Bien-Amado Discipulo sean añadidos; Hijitos, Persona no os engàñe, el que haze la Rectitud es Recto, assi bien como el es Recto. El que comette Peccado es del Diablo; porque si nuestro Coraçon nos condena, Dios, es mayor que nuestra Coraçon, y conoce todas cosas, 1 Juan 3. 7. y 20. Muchos Protestantes famosos testifican esta Interna Justificacion por Christo, interiormente revelada y formada en el Hombre. como, 1 M. Borhæus: “En la Imputacion” (dize el) “donde Christo es attribuydo è imputado à los Creyentes por Rectitud, el Merito de su Sangre, y el Espiritu Sancto, dado à nosotros, por Virtud de sus Meritos, son igualmente incluydos. Y assi ello se confessarà, Que Christo es nuestra Rectitud, assi bien por su Merito, Satisfaccion, y Remission de Peccados obtenida por el, como por los Dones del Espiritu de Rectitud. Y si esto hazemos, consideraremos Christo el todo à nosotros propuesto por nuestra Salvacion, y no alguna parte simple de El mismo,” p. 169. “En nuestra Justificacion pues Christo es considerado, que respira en nosotros y bive en nosotros, à saber, por su Espiritu revestido por nosotros; tocante lo qual, el Apostol dize, Vosotros aveys revestido à Christo.” Y segunda vez, p. 171. “Nosotros procuramos exortar Justificacion, no de parte de Christo, mas el enteramente, tanto quanto el es nuestra Rectitud en cada consideracion.” Y un poco despues: “Como pues Pablo bendito, en nuestra Justificacion, quando el dize, à Quienes el justificò à ellos el Glorificò, comprehende todas cosas que pertenecen à nuestro ser Reconciliados à Dios el Padre, y nuestra Renovacion, que nos haze aptos à alcançar la Gloria, tal como Fè, Rectitud, Christo, y el Don de la Rectitud exhibido por el, por el qual somos Regenerados, para el cumplimiento de la Justificacion que la Ley requiere: Desuerte que assimismo tendremos todas cosas comprehendidas en esta causa, que estan contenidas en la recuperacion de la Rectitud è Innocencia.” Y p. 181. “La forma” (dize el) “de nuestra Justificacion es la misma Rectitud Divina, por la qual somos formados Justos y Buenos. Este es Jesu Christo, que es estimado nuestra Rectitud, parte por el perdon de los Peccados, y parte por la renovacion y la restauracion de aquella Integridad que fue perdida por la falta del primer Adam: Desuerte que este Nuevo y Celestial Adam, estando revestido de nosotros, (de quienes el Apostol dize, Vosotros aveys revestido à Christo) vosotros le aveis vestido, digo yo, como la forma, assi bien la Rectitud, Sabiduria, y Vida de Dios.” Assi tambien affirma Claudius Albertus Inuncanus; ve su Oracion Apodict. Lausaniæ Excus. 1587. Orat. 2. p. 86, 87. Zwinglius assimismo en su Epistola à los Principes de Alemania, como citado por Hymelius, cap. 7. p. 60. dize; Que la Sanctificacion del Espiritu es Justificacion verdadera, que solo basta à Justificar. Estius sobre 1 Cor. 6. 11. dize, Porque no se juzgasse consistir la Rectitud en el Lavamiento solo, esto es, en la Remission de los Peccados, el añade el otro grado ô parte, [mas vosotros soys Sanctificados] esto es, vosotros aveys venido à la Pureza, desuerte que soys ya verdaderamente Santos delante de Dios. Ultimamente, expressando la suma del beneficio recibido en una palabra, que incluye ambas las partes; Mas vosotros soys Justificados (el Apostol añade) en el Nombre del Señor Jesu Christo, (esto es, por sus Meritos) y en el Espiritu de nuestro Dios, (esto es, el Espiritu Sancto que procede de Dios, à nosotros comunicado por Christo.) Y finalmente, Richardo Baxter, un Predicador Ingles famoso, en su Libro llamado Aphorismos de Justificacion, p. 80. dize, Que algunos ignorantes Miserables dentellean contra esta Doctrina, como si ella fuesse el Papismo, no entendiendo la naturaleza de la Rectitud de la Nueva Alionça; que es toda de Christo en nosotros mismos aunque obrada por el Poder del Espiritu de Christo en nosotros. §. IX. La Tercera Cosa propuesta à considerarse es, tocante la necessidad de las Obras Buenas para la Justificacion. Yo suppongo es assaz dicho antes, para aclararnos de alguna Imputacion del Papismo en esta materia. Mas si se pregunte, Si no hemos dicho, ô no affirmaremos, que un Hombre es Justificado por las Obras? Yo Respondo; espero ninguno necessitado, ni debe Escandalizarse, si en esta materia usamos el Lenguage llano de la Santa Escritura, que dize expressamente en respuesta à ello, Jacobo 2. 24. Vosotros veys enfin que por las Obras un Hombre es justificado, y no por la Fè solamente. Yo no offrezco probar la Verdad deste dicho, puesque lo que està dicho en este Capitulo por el Apostol es sufficiente à Convencer à algun Hombre que lo leera y creera; yo solamente desto, derivo este Argumento unico: Si Nadie sea Justificado sin Fè, y Fè no sea biviente, ni aun util para la Justificacion sin las Obras, portanto las Obras son necessarias para la Justificacion. Mas lo Primero es verdadero; Portanto assimismo lo Ultimo. Porque esta Verdad es assi apparente y evidente en las Escripturas, que por la Prueba della, transcribiriamos la mayor parte de los Preceptos del Evangelio. Yo citarè unos pocos, que de si mismos assertan tan claramente la cosa en Question; que ellos no necessitan de Commentario, ni mayor Demonstracion. Y entonces responderè à las Objecciones hechas contra esto, que son ciertamente los Argumentos usados por la Opinion contraria, Heb. 12. 14. Sin Sanctidad Nadie verà à Dios. Matth. 7. 21. No cada uno que me dize Señor, Señor, entrarà en el Reyno del Cielo, sino el que haze la Voluntad de mi Padre que està en el Cielo. Juan 13. 17. Si conoceys estas cosas, soys Felices si las hazeys, 1 Cor. 7. 19. Circumcision es nada, y Prepucio es nada, mas la Observacion de los Mandamientos de Dios. Rev. 22. 14. Benditos son los que hazen sus Mandamientos, paraque ellos tengan derecho al Arbol de la Vida, y entren dentro por las Puertas en la Ciudad: Y muchos mas, que fueran alegados è instados. De todo lo qual, yo assi Arguyo: Si aquellos solamente pueden entrar en el Reyno de Dios, que hazen la Voluntad del Padre; Si aquellos son reputados solo los Architectos Sabios, y Felices, que hazen los Dichos de Christo; Si Observacion no es util, sino solo la guarda de los Mandamientos; y si aquellos son benditos, que hazen los Mandamientos, y por ello han derecho al Arbol de la Vida, y entrada por la Puerta en la Ciudad; Entonces las Obras son absolutamente necessarias para la Salvacion y la Justificacion. Mas lo Primero es verdadero; y portanto assimismo lo Ultimo. La Consequencia del Antecedente es tan clara y evidente, que juzgo, Nadie que aya Razon sana, llamarà à Prueba por ella. §. X. Mas ellos objectan, Que las Obras no son necessarias para la Justificacion: Primero, por aquel Dicho de Christo, Luc. 17. 10. Quando ayays hecho todas estas cosas que os son mandadas, dezid, Nosotros somos Siervos inutiles. Respondo; Quanto à Dios, ciertamente somos inutiles, porque el nada necessita, ni podemos nosotros añadirle alguna cosa: Mas quanto à nosotros, no somos inutiles; en otra manera se dixera, que no es util por un Hombre guardar los Mandamientos de Dios; que es muy absurdo, y contradixera la Doctrina Christiana enteramente. No pronuncia Christo, Matth. 5. por todas aquellas Bienaventuranças, los Hombres benditos por su Pureza, por su Mansedumbre, por su Apacibilidad, &c.? Y no es enfin aquello, porque Christo pronuncia los Hombres benditos, util à ellos? Demas desto, Matth. 25. 21, 23. No pronuncia Christo los Hombres buenos y fieles Siervos, que approvecharon sus Talentos? No fue su hecho dello enfin util à ellos? Y verso 30. es dicho del que escondio su Talento, y no le approvechava, Arrojad el Siervo inutil en las Tinieblas exteriores. Si enfin su no approvechar el Talento, haze el Hombre inutil, y portanto el fue Arrojado en las Tinieblas exteriores; se seguirà, por la Regla de Contrarios, tanto alomenos, que el approvechamiento hizo el otro util; viendo, si nuestros Adversarios nos concedieran creer las palabras de Christo, esto es hecho una Razon, y assi alomenos una Causa Instrumental de su Acceptacion: Bien hecho, Siervo bueno y fiel, tu has sido fiel sobre pocas cosas, yo te harè Governador sobre muchas cosas; entra en el gozo de tu Señor. En segundo lugar; Ellos objectan aquellos Dichos del Apostol, donde el excluye las Obras de la Ley de la Justificacion; como primero, Rom. 3. 20. Porque por las Obras de la Ley ninguna Carne serà justificada en su Presencia, y verso 28. Portanto concluymos, que un Hombre es justificado por la Fè, sin las Obras de la Ley. Respondo. Hemos ya mostrado, qual lugar damos à las Obras, tambien à las Obras mejores, en la Justificacion: y quanto attribuymos su causa formal immediata à el Obrador produzido en nosotros, mas no à las Obras. Mas en Respuesta desta Objeccion, digo, ay una differencia entre las Obras de la Ley, y aquellas de la Gracia, ô del Evangelio. Las primeras son excluydas, las segundas no, mas son necessarias. Las primeras son aquellas, que son performadas en la propia Voluntad del Hombre, y por su Fuerça, en una conformidad à la Ley y Lettra exterior; y portanto son Obras propias imperfectas del Hombre, ù las Obras de la Ley, que nada haze perfecto: Y à esto pertenezen todas las Ceremonias, Purificaciones, Lavamientos, y Tradiciones de los Judios. Las segundas son las Obras del Espiritu de la Gracia en el Coraçon, obradas en conformidad à la Ley Interior y Espiritual; las quales Obras no son hechas por la Voluntad del Hombre, ni por su Poder y Abilidad, mas en y por el Poder y Espiritu de Christo en nosotros, y portanto son puras y perfectas en su genero (como despues aquì se probara) y pueden llamarse Obras de Christo, porque el es el Author y Obrador dellas immediato: Tales Obras affirmamos absolutamente necessarias para la Justificacion, desuerte que un Hombre no puede ser Justificado sin ellas: y toda Fè sin ellas es muerta è inutil, como el Apostol Jacobo dize. Aora, que una tal distincion debe ser admittida, y que las Obras por el Apostol excluydas, en la materia de la Justificacion, son del primer genero, apparecerà, si consideremos la occasion de la mencion del Apostol, assi bien aquì, como totalmente en su Carta à los de Galacia donde el habla desta materia, y à este proposito à lo largo: Que fue esta, Que por quanto muchos de los Gentiles, que no eran de la Raça ô Simiente de Abraham, quanto à la Carne, venian à Convertirse y à la Fè Christiana, y à creer en el, algunos de aquellos que eran de los Proselytos Judios, juzgaban sujetar los Gentiles Fieles y Creyentes à las Ceremonias y Observaciones Legales, como necessarias para su Justificacion: Esto dio Occasion à el Apostol Pablo, en su Epistola à los Romanos, Galatas, y en otras partes, para mostrar el uso y fin de la Ley, y de sus Obras, y contradistinguillas de la Fè de Christo, y la Rectitud de ella; mostrando como las primeras cessaban, y venian à ser ineffectuales; las otras permanecientes, y aun necessarias. Y que las Obras excluydas por el Apostol son deste genero de Obras de la Ley, apparece por el estilo de su Carta à los Galatas, Cap. 1, 2, 3, y 4. Porque despues (en Cap. 4.) el los reprehende por su buelta à la Observacion de Dias y Tiempos, y que (en el principio del Cap. 5.) el les muestra su Locura, y la Mala Consequencia; de apegarse à las Ceremonias de la Circumcision; entonces el añade, v. 6. Porque en Christo Jesus ni Circumcision ni Prepucio vale algo; mas Fè, que obra por Amor; y assi el concluye segunda vez, Cap. 6. v. 15. Porque en Christo Jesus ni Circumcision vale algo, ni Incircumcision, mas una nueva Creatura. De los quales lugares apparece aquella distincion de Obras arriba mencionadas, de las quales las unas son excluydas, las otras necessarias para la Justificacion. Porque el Apostol muestra aquì, que la Circumcision (la qual palabra es muchas vezes usada para comprehender todas las Ceremonias y Performanças de la Ley) no es necessaria, ni algo vale. Aquì estan pues las Obras que son excluydas, por las quales Nadie es justificado; mas Fè que obra por Amor, mas la nueva Creatura; esto es lo que algo vale, que es absolutamente necessario: Porque la Fè, que obra por el Amor no puede estar sin las Obras; porque como està dicho en el mismo Capitulo 5. v. 22. El Amor es una Obra del Espiritu: Assimismo la Nueva Creatura, si ella algo vale y sea necessaria, no puede estàr sin Obras; viendo le es à ella connatural produzir las Obras de la Rectitud. Segunda vez, que el Apostol en ninguna manera intenta excluyr tales Obras buenas, apparece, en que en la misma Epistola el exorta los Galatas à ellas y confiessa la necessidad y usualidad dellas, y esso muy claramente, c. 6. v. 7, 8, 9. No seays engañados, dize el, Dios no es burlado; porque qualquiera cosa que un Hombre siembra, esso el assimismo cogerà: Porque el que siembra para la Carne, cogerà de la Carne Corrupcion; mas el que siembra en el Espiritu, del Espiritu cogerà Vida Eterna. Y no seamos cansados de hazer bien, porque en debida sason cogerèmos, si no faltemos. No apparece por ello, quan necessarias el Apostol queria los Galatas conociessen, el estimaba, ser las buenas Obras? A saber, no el Testimonio y Tradicion de la Ley, sino los frutos del Espiritu, mencionados un poco antes; por el qual Espiritu el queria ellos fuessen guiados, y anduviessen en aquellas Obras buenas: Como assimismo, quanto el attribuya à aquellas buenas Obras, por las quales el affirma es cogida Vida Eterna. Ora, aquello no puede ser inutil à la Justificacion del Hombre, que le haze capaz de recoger tan rica Cosecha. Mas enfin; Por una Respuesta cumplida desta Objeccion, y por establezer esta Doctrina de las Obras buenas, yo instarè un otro Dicho del Apostol mismo Pablo, que nuestros Adversarios assimismo en la ceguedad de sus mentes usan contra nosotros; à saber, Tit. 3. 5. No por las Obras de Rectitud, que hemos hecho, mas segun su Misericordia el nos salvò, por el lavamiento de Regeneracion, y renovacion del Espiritu Santo. Ello se concede por todos, que [Salvados] es aquì todo uno como si ello huviera sido dicho [Justificados.] Ora allì ay dos generos de Obras aquì mencionadas; uno, por el qual no somos salvados, esto es, no Justificados; y un otro, por el qual somos salvados ô Justificados. El primero, las Obras de Rectitud que hemos hecho, esto es, que nosotros en nuestra primera, cayda Naturaleza, por nuestra propia fuerça, hemos obrado, nuestras Performanças legales; y portanto verdadera y propiamente se pueden llamar nuestras, qualesquiera hermosas appariencias que ellas parescan aver. Y que ello necessite y deba assi entenderse, apparece de la otra parte, Por el Lavamiento de Regeneracion, y renovacion del Espiritu Sancto; viendo la Regeneracion es una Obra, comprehensiva de muchas Obras buenas, tambien de aquellas que son llamadas, Los frutos del Espiritu. Ora, en caso que se objectasse, Que estas assimismo sean llamadas nuestras, porque obradas en nosotros, y assimismo por nosotros muchas vezes, como Instrumentos. Yo respondo; Ellas son en otra manera differentes que las primeras: Porque en las primeras, somos aun bivientes en nuestro propio Estado Natural, no renovados, operantes de nosotros mismos; procurando salvarnos à nosotros mismos, por imitar è intentar una Conformidad à la Ley y Lettra exterior; y assi luchando y contendiendo en la Mente Carnal, que es enemistad con Dios, y en la Voluntad Maldita, no aun sujeta. Mas en este segundo, somos crucificados con Christo, somos venidos muertos con el, hemos participado de la Comunion de sus Suffrimientos, somo hechos conformes à su Muerte; y nuestro primer Hombre, nuestro Hombre viejo con todos sus Hechos, assi bien los manifiestamente Malignos, como los Rectos estimadamente, nuestros Conatos legales, y Luchas locas, todas son enterradas y clavadas en la Cruz de Christo; y assi no somos mas nosotros, mas Christo bive en nosotros, el Obrador en nosotros. Desuerte que aunque seamos Nosotros en un sentido, toda via ello es segun aquello del Apostol à los mismos Galatas cap. 2. v. 20. Yo estoy crucificado, no obstante aun yo bivo; toda via no yo, mas Christo bive en mi: No yo, mas la Gracia de Christo en mi. Estas obras son especialmente attribuybles al Espiritu de Christo, y à la Gracia de Dios en nosotros, como siendo immediatamente por el actuados y guiados en ellas, y poderosos à performallas. Y esta manera de hablar no es limitada, sino familiar à los Apostoles; como apparece, Gal. 28. Porque el que obrò effectivamente en Pedro para el Apostolado de la Circumcision, el mismo fue en mi poderoso, &c. Phil. 2. 13. Porque Dios es el que obra en vosotros, y el querer y el hazer, &c. Desuerte que apparece por este lugar, que puesque el lavamiento de Regeneracion es necessario para la Justificacion, las Obras son necessarias; y que essas Obras de la Ley, que son excluydas, son differentes destas, que son necessarias y admittidas. §. XI. En tercer lugar; Ellos objectan, Que las Obras, ya, las Obras de Christo, no pueden tener lugar en la Justificacion, porque nada que es impuro puede ser util en ella; y todas las Obras en nosotros obradas son impuras. Por esto ellos alegan aquel Dicho del Propheta Isayas, cap. 64. v. 6. Todas nuestras Rectitudes son como Paños manchados; añadiendo esta razon, Que viendo somos impuros, assi es necessario nuestras Obras lo sean; que aunque buenas en si mismas, toda via como performadas por nosotros, ellas reciben una tinctura de Impureza, assi bien como el Agua clara que passa por una Pipa sucia es corrompida. Que las Obras impuras son utiles para la Justificacion se confiessa; mas que todas las Obras en los Santos obradas son tales, se niega. Y por respuesta à esto, servirà la distinction primera. Confessamos, que la primer suerte de Obras arriba mencionadas, son impuras; mas no la segunda: Porque las primeras son obradas en el Estado no renovado, mas no las otras. Y por lo de Isayas, ello debe referirse al primer genero; porque aunque el dize, Todas nuestras Rectitudes son como Paño manchado; toda via ello no comprehenderà la Rectitud de Christo en nosotros, sino solamente aquello que nosotros obramos de y por nosotros mismos. Porque assi concluyeramos toda Sanctidad y Rectitud; puesque aquello que es como Paño manchado, y como Vestido menstrual, debe ser desechado; y tambien se siguiera, que todos los Frutos del Espiritu, mencionados Gal. 5. fueran como Paño manchado: En lugar de que al contrario, algunas de las Obras de los Sanctos son dichas tener un Olor de Suavidad en las Narizes del Señor; son dichas ser un Ornamento de gran precio en la presencia de Dios; son dichas Prevalezer con el, y ser Acceptables à el; lo qual Paño manchado, y Vestido menstrual, no pueden ser. Y tambien muchos Protestantes famosos han reconocido, que este lugar no debe portanto assi ser entendido, “Calvino sobre este lugar dize, Que es usado ser citado por algunos, para probar, ay assi poco Merito en nuestras Obras, que ellas estan delante de Dios manchadas y sucias: Mas esto me parece à mi ser differente de la Mente del Propheta (dize el) viendo el aquì no habla de todo el Genero Humano. Musculus sobre este lugar dize, Que fue usual por èste Pueblo presumir mucho de su Rectitud Legal, como si por ella ellos fuessen hechos limpios; contodoesso, ellos no avian mas limpieza, que el Vestido sucio de un Hombre. Otros exponen èste lugar tocante toda la Rectitud de nuestra Carne; la qual Opinion es verdadera: Toda via yo juzgo que el Propheta accomodava estos Dichos mas à la Impuridad de aquel Pueblo en Terminos Legales.” El Author (comunmente suppuesto Bertius) hablando tocante el sentido vedadero del Capitulo septimo de la Epistola à los Romanos, ha una Digression tocante esto de Isayah, diziendo; Este lugar es comunmente corrompido por un pernicioso torcimiento; porque el es aun alegado, como si el inferiesse las Obras mas excelentes de los mejores Christianos, &c. Jacobo Coret, Ministro Frances en la Iglesia de Basilea, en su Apologia tocante la Justificacion, contra Alescales, dize; Contodoesso segun el Consejo de ciertos Hombres buenos, yo necessito amonestar el Lector, que nunca occurrio à nuestras Mentes abusar aquel dicho de Isayah 64. 6. contra las buenas Obras, en que se dize, que todas nuestras Rectitudes son como Paño manchado; como si tuviessemos, que lo que es bueno en nuestras Obras buenas, y procede del Espiritu Sancto, sea estimado como una cosa manchada y sucia. §. XII. Quanto à la otra parte, Que viendo los mejores de los Hombres son aun Impuros è Imperfectos, por tanto sus Obras sean assi: Ello es mendigar la question, y depender sobre una Proposicion denegada; y que debe ser disputada à lo mas largo en la Proposicion siguiente. Mas aunque suppusiessemos un Hombre no enteramente Perfecto en todos respectos; toda via esso no impidiera, que las Obras buenas y perfectas fuessen produzidas en el por el Espiritu de Christo. Ni el Exemplo del Agua que va por una Canal impura toca la materia; porque, aunque el Agua sea capaz de ser tinturada con Impuridad; toda via el Espiritu de Dios no puede, quien affirmamos ser el Author immediato de aquellas Obras, que valen en la Justificacion: Y portanto Jesu Christo sus Obras en sus Hijos son puras y perfectas, y el obra en y por aquella cosa pura de su propia formacion y creacion en ellos. Demasdesto, si esto tubiera lugar, segun Hypothesis de nuestros Adversarios, Que Ningun Hombre fue jamas ô puede ser perfecto; ello se siguiera, que los mismos Milagros y Obras de los Apostoles, que Christo obrò en ellos, y ellos obraron en y por el Poder, Espiritu y Gracia de Christo, fuessen assimismo impuros è imperfectos; tales como su Conversion de las Naciones à la Fè Christiana; su Congregacion de las Iglesias, sus Escriptos Sanctos; ya, y su Offrenda y Sacrificio de sus Vidas por el Testimonio de Jesus. Que juzguen nuestros Adversarios deste Argumento, del qual se seguira, que las Sanctas Escripturas, cuya Perfeccion y Excellencia ellos piensan tanto magnificar, son probadas impuras è imperfectas, porque ellas vinieron por unos Vassos impuros è imperfectos? Ello apparece por las Confessiones de los Protestantes, que los Padres frequentemente attribuyan à las Obras deste genero, aquella Obra Instrumental, de que hemos hablado en la Justificacion, (aunque algunas Personas ignorantes claman ello es Papismo) y assi diversos, y esso famosos Protestantes, de si mismos lo confiessan. Amandus Polanus, en su Symphonia Catholica, cap. 27. De Remissione Peccatorum p. 651. coloca esta Thesis como la comun Opinion de los Protestantes, muy conforme à la Doctrina de los Padres: “Nosotros obtenemos la Remission de Peccados por Arrepentimiento, Confession, Ruegos y Lagrimas, que proceden de Fè, mas no Merecemos, por hablar propiamente; y portanto no obtenemos la Remission de los Peccados por el Merito de nuestra Penitencia y Ruegos, sino por la Misericordia y Bondad de Dios.” Innocentius Gentiletus Jurisconsulto de gran Credito entre Protestantes, en su Examen del Concilio de Trento, pag. 66, 67. de Justificacion, aviendo antes hablado de Fè y Obras, añade estas palabras: Mas viendo no puede lo uno estar sin lo otro, las llamamos à ambas Causas Instrumentales conjuntamente. Zanchius en su Libro Quinto, De Naturâ Dei, dize; Nosotros no negamos absolutamente, que las Obras buenas son la Causa de la Salvacion, à saber, la Instrumental, mas que la Causa Efficiente, que ellos llaman [sine quâ non.] Y despues, Las Buenas Obras son la Causa Instrumental de la Possession de la Vida Eterna; G. Amesius dize, Que nuestra Obediencia, aunque ella no sea la Causa Principal y Meritoria de la Vida Eterna, no obstante una Causa en algun respecto, que administra, ayuda, y avança hazia la Possession de la Vida. Assimismo Ricardo Baxter, en su Libro arriba citado, p. 155. dize, Que somos Justificados por las Obras en el mismo genero de Causalidad, como por Fè, à saber, como siendo ambas Causas sine quâ non, ô Condiciones del Nuevo Convenio, de nuestra parte requeridas para Justificacion. Y p. 195. el dize, Ello es sin necessidad enseñar à algun Docto, que ha leydo los Escriptos de los Papistas, como esta Doctrina diffiere dellos. Mas ultimamente, Porque ello es conveniente aquì dezir alguna cosa del Merito y la Remuneracion de las Obras, yo añadirè alguna cosa en este lugar de nuestro Sentimiento y Creencia tocante esta materia. Nosotros estamos lexos de juzgar, ô creer, que el Hombre merece alguna cosa de Dios por sus Obras, siendo todo de la Gracia Libre; y portanto nosotros negamos, y hemos negado siempre aquella Nocion Papistica de Meritum ex Condigno. No obstante no podemos negar, que Dios, por su Bondad infinita, por la qual el ha amado el Genero Humano, despues que el le ha comunicado su sancta Gracia y Espiritu, Recompensa y Remunera segun su propia Voluntad, las Obras Buenas de sus Hijos: Y portanto este Merito de Congruydad ô Remuneracion, tanto quanto la Escriptura es clara por el, y positiva, nosotros no le podemos negar, ni enteramente desechar la palabra, tanto quanto la Escriptura usa della. Porque la misma Griega ?????, que significa [Merito] està assimismo en aquellos lugares, donde los Interpretes la expressan Digno, como Math. 3. 8. 1 Thess. 2. 12. 2 Thess. 1. 5, 8. Tocante lo qual, Ricardo Baxter dize, en el Libro arriba citado, p. 8. Mas es un sentido largo, como Promessa es una Obligacion, y la cosa Promettida es dicha Deuda; assi los Performadores de las Condiciones son llamados Dignos, y aquello que ellos performan, Merito; aunque propiamente todo sea de la Gracia, y no de Deuda. Assimismo aquellos, que son llamados los Padres de la Iglesia, frequentemente usaron desta palabra Merito, cuyos Dichos tocante esta materia, juzgo no necessario insertar, porque es indubitable, y evidente, que muchos Protestantes no aborrecen esta palabra, en el sentido que nosotros la usamos. La Apologia por la Confession Agustana, Art. 20. ha estas palabras; Convenimos que las Obras son solamente Meritorias, no de la Remission de los Peccados, ô de la Justificacion; mas ellas son Meritorias de otras Remuneraciones Corporales y Espirituales, que son ciertamente assi bien en esta Vida, como despues desta Vida. Y poco despues, Viendo las Obras son un cierto cumplimiento de la Ley, ellas rectamente se dizen Meritorias; se dize bien, que les es debida una Remuneracion. En los Actos de la Conferencia de Oldemburgh, los Theologos Electorales (p. 110. y 265.) dizen, En este sentido nuestras Iglesias assimismo no estan apartadas de la palabra [Merito] usada por los Padres; ni portanto ellos defienden la Doctrina Papistica de Merito. G. Vossius en su These Theologica tocante los Meritos de las Obras buenas, dize; Nosotros no avemos aventurado condenar la palabra [Merito] enteramente, como siendo aquella, que muchos de los Antiguos usan, y assimismo las Iglesias refformadas han usado en sus Confessiones. Ora que Dios juzga y accepta los Hombres segun sus Obras, es mas allà de duda à aquellos que seriosamente leeràn y consideraràn estas Escripturas, Matth. 16. 27. Rom. 2. 6, 7, 10. 2 Cor. 5. 10. Jacobo 1. 25. Heb. 10. 35. 1 Pet. 1. 17. Rev. 22. 21. §. XIII. Y por concluyr este Thema, nadie sea tan osado como burlarse de Dios, supponiendose à si mismos Justificados y Acceptados en la presencia de Dios, por Virtud de la Muerte y Suffrimientos de Christo, mientras ellos permanecen ni Sanctificados ni Justificados en sus propios Coraçones, y Maculados en sus Peccados, porque su Esperança no sea aquella del Hypocrita, que perece. Ni algunos locamente imaginen, que ellos pueden por sus Obras propias, ô por la Performacion de algunas Ceremonias ô Tradiciones, ô por dar el Oro ô Moneda, ô por affligir sus Cuerpos en Culto Voluntario, y Humildad, ô locamente contendiendo Conformar su Camino à la Lettra exterior ô à la Ley, lisongearse à si mismos, que ellos Merescen delante de Dios, ô hazen à Dios su Deudor, ô que algun Hombre ù Hombres han poder de hazer tal genero de cosas effectual para su Justificacion; porque ellos no sean hallados Jactadores locos, y estrangeros à Christo y à su Rectitud ciertamente. Mas benditos son siempre los que aviendo verdaderamente tenido sentimiento de su propia Indignidad y Peccabilidad, y aviendo visto todos sus propios Conatos y Performanças inutiles y vanas, y mirado su propia Nada, y la vanidad de sus vanas Esperanças, Fè y Confiança, mientras ellos permanecieron interiormente punçados, heridos y condenados por Sciencia Santa de Dios en sus Coraçones; y assi aviendo applicadose à ello, y suffrido su Gracia obrar en ellos, son mudados y renovados en el Espiritu de sus Mentes, passados de Muerte à Vida, y conocen à Jesus suscitado en si, obrando el Querer y el Hecho; y assi aviendo vestido al Señor Jesu Christo, son en effecto vestidos del, y participan de su Rectitud y Naturaleza; tales pueden estar delante del con osadia, y conocer su Acceptacion en el y por el; en quien, y en todos quantos son hallados en el, el Padre se agradò bien. |