Theses Theologicas.

Al Clero de todo el Mundo de qualquiera suerte, à cuyas Manos estas Theses vengan; però mas particularmente à los Doctores, Professores, y Estudiantes de Theologia, en las Universidades de Europa, y de la Gran Bretaña, sean Pontificios, sean Protestantes, ù otros:  Roberto Barclay, Siervo del Señor Dios (y uno de los que en Derision son llamados Tembladores) dessea verdadero Arrepentimiento à el Conocimiento de la Verdad.

AMIGOS,
A Vosotros estas Proposiciones siguientes son offrecidas, que leydas y consideradas en el Temor del Señor, vereys aquella simple, y desnuda Verdad, que los Hombres por su Sabiduria en tanta manera han Obscurecido y hecho Mysteriosa, que el Mundo es cierto gravado con los grandes y voluminosos Tratados, que han sido hechos sobre ella, y con sus vanas Altercaciones y Commentarios con los quales ha sido hecha cien veces mas obscura è Intrincada, que ella lo es de si misma:  la Qual Grande Erudicion, (assi reputada) à saber, vuestra Theologia Scholastica, (que la Vida entera de un Hombre no es sufficiente à aprender) no acerca mas à Dios, ni haze algun Hombre menos Iniquo, ò mas justo que el era.  Por tanto Dios ha desechado el Sabio y Erudito, y los Disputadores deste Mundo; y ha escogido unos pocos despreciables Instrumentos sin letras (quanto à Litteratura Scholastica) como en otro tiempo Pescadores, para publicar su pura y desnuda Verdad, y libralla de las Neblinas y Nieblas, con que el Clero la avia obscurecido, porque el Pueblo los admirasse, y mantuviesse. Y entre algunos otros, que Dios ha escogido para hazer notorias estas cosas, (viendo yo assimesmo aver recivido, en mesura, Gracia para ser Dispensador del Mismo Evangelio) me ha parecido conveniente, segun mi Officio, offreceros estas Proposiciones, que aunque breves, (no obstante) son graves, comprehendiendo mucho, y declarando lo que es el verdadero Origen de Conocimiento, yo digo del Conocimiento que guia à la Vida Eterna; de que aquì es testificado, y el Testimonio del dexado à la Luz de Christo en todas vuestras Consciencias.
       Adios.
       R. BARCLAY.

La Proposicion.  I.
Tocante el Verdadero Origen de Conocimiento.

Como la summa y total Felicidad del Hombre consista en el Conocimiento Verdadero de Dios, (Esta es Vida Eterna conocer el verdadero Dios, y Jesu Christo que tu has embiado) la recta y verdadera Inteligencia deste Origen y Principio de Conocimiento es la cosa mas necessaria y primera à ser conocida y creyda.

La Proposicion.  II.
Tocante Revelacion Immediata.

Como Ninguno conoce el Padre sino el Hijo, y aquel à quien el Hijo lo revela; y como la Revelacion del Hijo sea en y por el Espiritu; por tanto el Testimonio del Espiritu es aquel solo, por quien el verdadero Conocimiento de Dios ha sido, es, y puede ser solo revelado; que, como por el Movimiento de su propio Espiritu convirtio el Chaos deste Mundo en aquel preclaro y maravilloso Orden, en que el al principio fue, y Criò el Hombre en Anima Biviente, para regirle y governalle; assi por la Revelacion del mesmo Espiritu, el ha manifestadose à si mesmo siempre à los Hijos de los Hombres, tanto Patriarchas, quanto Prophetas y Apostoles; las quales Revelaciones por el Espiritu, ò por externas Voces y Appariciones, Sueños, ò internas objectivas Manifestaciones en el Coraçon, eran antiguamente el Objeto formal de su Fe, y toda via lo son; como el Objecto de la Fe de los Santos sea el mesmo en todas Edades, aunque exhibido debaxo de diversas Administraciones.  Demas desto, estas Revelaciones Divinas Interiores, que hazemos nosotros absolutamente necessarias à Fundar Verdadera Fe, ni contradicen ni pueden contradecir el Exterior Testimonio de las Santas Escrituras, ò la recta y sana Razon.  No obstante de aquì no se seguirà, que estas Divinas Revelaciones deban ser sujetadas al Examen, ò del externo Testimonio de las Escripturas, ò de la Razon Natural del Hombre, como à mas noble ò cierta Regla ò Piedra Toque:  Porque esta Revelacion Divina, è Illuminacion Interna, es lo que es de si mismo evidente y claro, que fuerça por su propia claridad y Evidencia el Entendimiento Bien dispuesto à assentir, moviendole irresistiblemente à ello, assi como los comunes Principios de Verdades Naturales mueven è inclinan la Mente à natural assenso:  (Tales como estos, Que el todo es Mayor que la parte; que dos Proposiciones Contradictorias no pueden ser, ò verdaderas ò falsas todo junto) lo qual es assimesmo evidente segun Principio de nuestros Adversarios, que (Supponiendo la Possibilidad de Revelaciones Internas) no obstante confessaràn con nosotros, que à ellas no contradeciràn ni la Santa Escritura, ni la sana Razon:  Y con todo esso no se seguirà, segun ellos, que la Escritura Santa, ò sana Razon fuessen sujetadas al Examen de las Revelaciones Divinas en el Coraçon.

La Proposicion III.
Tocante las Escrituras Santas.

Destas Revelaciones del Espiritu de Dios à los Santos, han procedido las Escripturas de Verdad, que contienen,  1. Una fiel Narracion Historica de los Hechos del Pueblo de Dios en diversas Edades, con muchas singulares y remarcables Providencias en ellos.  2. Una Relacion Prophetica de cosas particulares, algunas de las quales son ya passadas, y otras toda via futuras.  3. Una cabal y ampla Recitacion de todos los primeros Principios de la Doctrina de Christo, exhibida en Declaraciones preciosas, Exortaciones y Sentencias, que, por el Movimiento del Espiritu Divino, fueron en particulares tiempos, y sobre varias occasiones, dichas y escritas à algunas Yglesias y à sus Pastores.  No obstante, porquanto ellas son solo una Declaracion de la fuente, y no la fuente misma, portanto no deben ellas ser estimadas el Principal fundamento de toda Verdad y Conocimiento, ni Regla adequada y primera de Fe y Costumbres.  Con todo esso, como aquello que da verdadero y fiel Testimonio del primer Principio, ellas son, y sean Regla secundaria, subordinada al Espiritu, de quien ellas tienen toda su Certitud y Excelencia:  porque como por el Testimonio Interior del Espiritu nosotros solo verdaderamente las conocemos, assi ellas testifican, que el Espiritu es aquella Guia, con que los Santos son guiados en Toda Verdad:  Portanto, segun las Santas Escrituras, el Espiritu Divino es el Primero y Principal Guiador.  Y como nosotros recivimos y creemos las Escrituras, porque procedieron del Espiritu, portanto assi el Espiritu es mas original y principalmente la Regla, segun aquella Maxima en Escuelas recivida, Propter quod unumquodque est tale, illud ipsum est magis tale.  Aquello por que una otra cosa es tal, ello mesmo es mas tal.

La Proposicion IV.
Tocante la Condicion del Hombre en la Cayda.

Toda la Posteridad de Adam (ò el Genero Humano) ambos Judios y Gentiles, quanto al primer Adam (ù Hombre Terrestre) es cayda, corrompida, y muerta; privada del Sentimiento (ò Tocamiento) deste Testimonio Interno, ò Semilla de Dios, y està sujeta al Poder, Naturaleza, y Semilla de la Serpiente, que ella siembra en los Coraçones de los Hombres, mientras ellos permanecen en este Natural y corrupto Estado:  Dedonde viene, que no solo sus Palabras y Obras, mas todas sus Imaginaciones sean Malas perpetuamente en la Presencia de Dios, como provenientes desta depravada y maligna Semilla.  En conclusion el Hombre, como el es en este Estado, nada puede conocer rectamente, por mejor dezir, sus Pensamientos y Conceptos tocantes à Dios, y Espirituales cosas (hasta que el sea desunido desta mala Semilla y unido à la Luz Divina) son inutiles à si mismo y à otros.  De aquì son desechados los Errores de los Socinianos y Pelagianos, en exaltar una Luz Natural; como assimismo los Papistas y muy muchos de los Protestantes, que affirman, Que el Hombre, sin la Gracia verdadera de Dios, sea un verdadero Ministro del Evangelio.  No obstante esta Semilla no es imputada à los Niños, hasta que por Transgression ellos se unan à si mismos con ella actualmente; porque ellos son por naturaleza los Hijos de Ira, que caminan segun el Poder del Principe del Aire.

Las Proposiciones V, y VI.
Tocante la Universalidad de la Redempcion de Christo, y assimismo de la Salvante y Espiritual Lumbre, con la qual cada Hombre es alumbrado.

La Proposicion V.

Dios, por su Amor Infinito, que no se deleyta en la Muerte de un Pecador, sino en que todos Biviessen y fuessen Salvos, ha de tal manera amado el Mundo, que el ha dado su Hijo Unigenito Luz, para que qualquieraque en el cree fuesse salvo; que alumbra cada Hombre que viene al Mundo, y haze manifiestas todas cosas que son reprobables, y enseña toda Templanza, Piedad y Rectitud.  Y esta Luz illumina los Coraçones de todos en un Dia en orden à Salvacion, sino resistida.  Ni ella es menos Universal que la Semilla de Pecado, siendo el Benefficio de su Muerte, que gustò Muerte por cada Hombre.  Porque como en Adam mueren todos, assi tambien en Christo seràn todos bivificados.

La Proposicion VI.

Segun el qual Principio (ò Hypothesis) todas las Objecciones contra la Universalidad de la Muerte de Christo, son facilmente desatadas; ni es necessario recurrir al Ministerio de Angeles, ni à aquellos Medios milagrosos, de que, dizen ellos, Dios suele usar para manifestar la Dotrina è Historia de la Passion de Christo, à los que (biviendo en aquellos lugares del Mundo, donde la Predicacion exterior no es conocida) han usado bien de la primera y comun Gracia:  Porque de aquì se sigue bien, que como algunos de los Antiguos Philosophos ayan sido salvos; assimismo aora algunos (que por la Providencia son arrojados en aquellas Partes del Mundo, en donde el Conocimiento de la Historia falta) sean hechos Participes del Mysterio Divino, si ellos reciven y no resisten aquella Gracia, La Manifestacion de la qual es dada à cada Hombre por su approvechamiento.  Esta Dotrina cierta siendo pues recivida, à saber, Que ay una Luz Evangelica y Salvante Gracia en todos, la Universalidad del Amor y Misericordia de Dios para con el Genero Humano, (tanto en la Muerte de su Bien-amado Hijo, nuestro Señor Jesu Christo, quanto en la Manifestacion de la Luz en el Coraçon) es establezida y confirmada, contra todas las Objecciones de tales que la niegan.  Portanto Christo ha gustado Muerte por cada Hombre; no solo por todos generos de Hombres, como algunos fabulan; sino tambien por cada uno, de todos generos:  de cuya Offrenda el Beneficio no solo es extendido à los que tienen el distinto exterior Conocimiento de su Muerte y Suffrimientos, como ellos son declarados en las Santas Escrituras; mas tambien à aquellos, que absolutamente son excluydos del Beneficio deste Conocimiento por algun inevitable Accidente; que nosotros voluntariamente confessamos ser muy Util y Confortable, Mas no absolutamente necessario à los que Dios ha impossibilitado del; no obstante ellos pueden ser hechos Participes del Mysterio de su Muerte (aunque Ignorantes de la Historia) si dexan à esta Semilla y Luz (que alumbra sus Coraçones) tomar lugar (en que Comunion con el Padre y el Hijo es gozada) de tal suerte que de iniquos vengan Santos y Amadores de aquel Poder, por cuyos internos y secretos Tocamientos ellos se sienten convertidos del Mal al Bien, y aprenden à hazer à otros, como ellos querian ser hecho à ellos; en que el mismo Christo affirma ser incluydas todas cosas.  Como aquellos finalmente han enseñado falsa y erroneamente, que han negado aver Christo muerto por todos Hombres; assi no han aquellos sufficientemente enseñado la Verdad, que affirmando aver el muerto por todos, han añadido la necessidad absoluta del Conocimiento exterior, en orden à obtener su Effecto saludable:  Entre quienes los Remonstrantes de Olanda han sido principalmente defectuosos, y muchos otros Assertores de Universal Redempcion, en no aver puesto el Extenso desta Salvacion en aquel Divino y Evangelico Principio de Luz y Vida, con que Christo ha alumbrado cada Hombre que viene al Mundo, lo qual es evidente y excelentemente exhibido en estas Escrituras, Gen. 6. 3. Deut. 30. 14. Joh. 1, 7, 8, 9. Rom. 10. 8. Tit. 2. 11.

La Proposicion VII.
Tocante Justificacion.

En Todos quantos no resisten à esta Luz, mas la reciven, es producido un santo, puro y espiritual Nacimiento, que exhibe Santidad, Pureza y Rectitud, y todos aquellos otros Frutos, que son à Dios acceptables; por el qual Nacimiento santo (à saber) Jesu Christo formado dentro de nosotros, y operante en nosotros sus obras, como nosotros somos Santificados, assi somos Justificados en la Presencia de Dios, segun las Palabras del Apostol, Mas vosotros soys Lavados, mas vosotros soys Santificados, mas vosotros soys Justificados, en el Nombre del Señor Jesus, y por el Espiritu de nuestro Dios.  Portanto no por nuestras obras producidas por nuestra voluntad, ni por buenas obras consideradas en si mismas, sino por Christo, que es el Don y el Dador, y la causa que produce los Effectos en nosotros; que, como el nos ha reconciliado mientras eramos sus Enemigos, assimismo en su Sabiduria nos salva, y justifica en esta manera; como en otro lugar dize el mismo Apostol, Segun su Misericordia el nos ha salvado, por el Lavamiento de Regeneracion, y la Renovacion del Espiritu Santo.

La Proposicion VIII.
Tocante Perfeccion.

En quienes este Nacimiento santo es cumplidamente producido, el Cuerpo de Muerte y Pecado es crucificado y removido, y sus Coraçones unidos y sujetados à la Verdad, de tal manera que no obedecen à alguna Suggestion ò Tentacion del Maligno, mas son libres de Pecado Actual y Transgression de la Ley de Dios, y en este respeto Perfectos.  No obstante esta Perfeccion toda via admite Augmento; y allì siempre queda una possibilidad de Pecar, donde la Mente no atiende muy vigilante y diligentemente al Señor.

La Proposicion IX.
Tocante Perseverancia, y la Possibilidad de caer de la Gracia.

Aunque este Don y Gracia interior de Dios, es sufficiente à producir Salvacion; toda via en aquellos en quienes ella es resistida, ella puede, y viene su Condenacion.  Portanto, en quienes ella ha obrado en parte, por Purificarlos, y Santificallos, en orden à caminar mas à su Perfeccion, por desobediencia tales pueden caer della y convertilla en dissolucion, hazer Naufragio de Fe, Y despues de aver gustado del Don Celeste, y sido hechos participes del Espiritu Santo, segunda vez caer.  Toda via tal Augmento y estabilidad en la Verdad, puede en esta vida obtenerse, que del no se pueda caer por total Apostacia.

La Proposicion X.
Tocante el Ministerio.

Como por este Don, ò Luz de Dios, todo verdadero Conocimiento en cosas Espirituales es recivido en el Coraçon, por la fuerça y poder suyo, cada verdadero Ministro del Evangelio es ordenado, preparado, y ordenado en su Trabajo y Obra del Evangelio, tanto al Lugar donde, quanto à las Personas à quienes, y los Tiempos en que debe Ministrar.  Portanto, los que tienen esta Autoridad, pueden y deben Predicar el Evangelio, aunque sin Comission  ò Litteratura Humana:  Y por otra parte, los que carecen de la Autoridad deste Don Divino, aunque Litterados ò Autorizados por las Commissiones de los Hombres è Yglesias, deben ser estimados mas como Engañadores è Impostores, que como Verdaderos Ministros del Evangelio.  Assimismo, los que han recivido este Don santo è immaculado, como ellos han gratuitamente recivido, assi deben ellos gratuitamente distribuyr, sin Recompensa ni Convencion de Gages, mucho menos usar del como de Arte para ganar Dinero por el:  No obstante, si Dios ha llamado à algunos de sus Empleos, ò Artes, con que ellos ganaban su Vida, à tales les es licito (segun la libertad que ellos sienten les es dada en el Señor) recivir las Cosas Temporales, à saber, que les sean necessarias por Sustento y Vestido, en quanto les son dadas gratuitamente por aquellos à quienes ellos han comunicado las Espirituales.

La Proposicion XI.
Tocante Culto ò Divino Servicio.

Todo Culto verdadero y acceptable à Dios, es offrecido en el Movimiento interior è immediato de su propio Espiritu, que no es limitado à Lugares, Tiempos, ò Personas; porque aunque debemos nosotros siempre Adoralle, en quanto debemos Temer delante del; contodoesso en quanto à la Significacion Exterior del en Ruegos, Loores, y Predicaciones, no lo debemos hazer donde y quando queremos nosotros, sino donde y quando somos movidos à ello por las Inspiraciones secretas de su Espiritu en nuestros Coraçones; que Dios lo oye y accepta, y nunca falta à movernos à ello, quando es conveniente; de lo qual el solo es propio Juez.  Todo otro Culto en conclusion, tanto Ruegos, quanto Oraciones, Alabanzas, y Predicaciones, que el Hombre toma en su voluntad propia, y à su antojo, que el puede y empeçar y acabar à su gusto, hazer ò dexar de hazer, como el juzga digno; ò ellas sean por Forma prescripta, como una Liturgia, ò por Ruegos concevidos en tiempo, por la fuerça natural y facultad de la Mente, ellas todas no son sino Supersticiones, Culto Voluntario, y Abominable Idolatria en la Presencia de Dios; que deben ser denegadas, desechadas, y lejos dellos, en este Dia de su Resurreccion Espiritual:  Bienque le agradasse à aquel (que dexò passar los Tiempos de Ignorancia, tenido respeto à la Simplicidad è Integridad de algunos, y de su propria Semilla Innocente, que yacia como si fuesse enterrada en los Coraçones de los Hombres, debaxo de la Massa de Supersticion) soplar sobre los Huessos muertos y secos, y levantar algunos Suspiros y oyllos; y esso hasta que el Dia mas claramente luciesse y se levantasse.

La Proposicion XII.
Tocante Baptismo.

Como no ay que Un Dios, y Una Fe, assi no ay que Un Baptismo; que no es el quitar la mancha de la Carne, sino la Respuesta de una buena Consciencia delante de Dios por la Resurreccion de Jesu Christo.  Y este Baptismo es una cosa pura y espiritual, à saber, el Baptismo del Espiritu y Fuego, por el qual somos enterrados con el, paraque siendo lavados y purgados de nuestros Pecados, andemos en novedad de Vida; de que el Baptismo de Juan fue una Figura, encomendada por un tiempo, y no para continuar por siempre.  Quanto al Baptismo de Niños el es una mera Tradicion Humana, de que en toda la Santa Escriptura no ay ni Practica ni Precepto.

La Proposicion XIII.
Tocante la Communion, ò Participacion del Cuerpo y Sangre de Christo.

La Communion del Cuerpo y Sangre de Christo es Interior y Espiritual, que es la Participacion de su Carne y Sangre, por la qual el Hombre Interior es cada dia sustentado en los Coraçones de aquellos en quienes Christo habita:  de cuyas cosas la Fraccion de Pan por Christo con sus Discipulos fue una figura, que aquellos toda via usaron, por un tiempo en la Yglesia, que avian recivido la Substancia, por causa de los Flacos; assi como el abstenerse de cosas ahogadas, y de Sangre; y el lavarse unos à otros los pies, y la Uncion de los Enfermos con Aceyte; todas las quales cosas son encomendadas con no menor Autoridad y Solemnidad que las primeras; Mas no obstante viendo son ellas las Sombras de cosas mejores, ellas cessan en tales como han obtenido la Substancia.

La Proposicion XIV.
Tocante el Poder del Magistrado Civil en Materias puramente Religiosas, y que pertenecen à la Consciencia.

Pues que Dios ha tomado para si mismo el Poder y Dominio de la Consciencia, el qual solo puede rectamente instruylla y governalla; portanto no es licito à algunos qualesquiera que sean, por virtud de alguna Autoridad ò Principalidad que ellos tengan en el Govierno deste Mundo, forçar las Consciencias de otras; y portanto todas las Muertes, Destierros, Proscripciones, Imprisionamientos, y otras cosas tales con que los Hombres son afligidos, por solo el Exercicio de su Consciencia, ò differencia en Culto ù Opinion, proceden del espiritu de Caïn, el Matador, y son contrarias à la Verdad; con tal que la Persona, so Pretexto de Consciencia, no perjudique à su Proximo en su Vida ò Estado, ò haga alguna cosa incompatible ò inconsistente con Humana Compañia; en el qual caso la Ley es por el Transgressor, y Justicia para ser administrada sobre todos, sin accepcion de Personas.

La Proposicion XV.
Tocante Salutaciones y Recreaciones.

Como el Principal Fin de toda Religion, es redimir el Hombre del Espiritu y vana Conversacion deste Mundo, è introducirle en Comunion con Dios, delante de quien, si siempre tememos, somos reputados Dichosos; portanto todas las vanas Costumbres y Habitos del, tanto en Palabra quanto en Obra, deben ser dexados y despreciados por los que vienen à este Temor; tales como quitarse el sombero y descubrir la Cabeça à un Hombre, las Genuflecciones, Inclinaciones y Encorbamientos del Cuerpo, y tales otras Salutaciones deste genero, con todas las locas y supersticiosas Formalidades que las acompañan; todas las quales ha inventado el Hombre en su Estado corrupto, por mantener su Orgullo en la Pompa y Gloria vana deste Mundo; como assimismo los Juegos inutiles, Recreaciones frivolas, Diversiones, Burlas, y Huelgas, que son inventadas por perder el Tiempo precioso, y apartar la Mente del Testimonio de Dios en el Coraçon, y del Sentimiento Bivo de su Temor, y de aquel Espiritu Evangelico, con que conviene ser los Christianos fermentados, y que conduce à Sobriedad, Gravedad y Temor Piadoso; en el qual como habitemos nosotros, la Bendicion del Señor es sentida acompañarnos en aquellas Acciones, en que somos necessariamente empeñados, en orden à el tomar cuidado del sustento del Hombre exterior.